Paula Mónaco: de Argentina a Ayotzinapa

@AlamBeav

Por 42 años la periodista y activista, Paula Mónaco Felipe, continúa buscando el paradero de sus padres, Luis Mónaco y Ester Felipe. Quienes fueron desaparecidos por la dictadura de Jorge Rafael Videla, cuando ella tenía apenas 25 días de nacida.

De acuerdo a una sobreviviente del centro clandestino conocido como La Perla, que se encuentra ubicado en Córdoba, le contó a la tía de Paula, la cantante Liliana Felipe, que su hermana y su cuñado permanecieron en ese lugar por seis días.

Durante el tiempo que Luis y Ester estuvieron secuestrados, fueron torturados y finalmente la dictadura decidió terminar con sus vidas, sin que hasta la fecha se sepa el paradero de sus cuerpos.

“Sí, a tu hermana y a su esposo los mataron en La Perla, una semana después del secuestro. Ella estaba muy mal de salud, estaba muy débil. Dormían juntos en una colchoneta y tenían una foto de su bebé”.

Liliana Felipe señala que al estar en el juicio llamado “megacausa La Perla”, pudo ver a unos “viejitos cualquiera”. Sin poder comprender como esos hombres de avanzada edad, habían causado tanto daño, pues ellos habían terminado con la vida de su hermana y cuñado.

Treinta y siete años después y a miles de kilómetros de aquel lugar, Paula se reencontró nuevamente con 43 historias de desaparición forzada. “Y era previsible”, señala Elena Poniatowska, que Paula se apasionara por los acontecimientos de la terrible noche del 26 de septiembre del 2014, pues en esos años la periodista “nunca dejo de pensar en sus padres”.

“Soy hija de desaparecidos”

 

En un trabajo que el mismo Luis Hernández Navarro, califica como la mejor investigación de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Paula hizo lo que el gobierno de Peña Nieto no pudo o no quiso hacer, investigar entre las mismas voces de las víctimas.

En más de 380 páginas, Mónaco plasmo los testimonios de las mismas víctimas y no el de los funcionarios o supuestos victimarios. Como señalará la autora de La Noche de Tlatelolco, Mónaco se adentró a esa historia “porque tiene que ver con su propia historia”.

Y es que, en la primera navidad después de los sucesos de septiembre en Iguala, Paula decidió pasarla en la Normal de Ayotzinapa. Allí tomó entre sus brazos a una bebé de poco más de un mes de nacida, hija de Israel Caballero Sánchez, uno de los 43 desaparecidos.

“Soy hija de desaparecidos y este libro no pretende objetividad pues mi propia historia condiciona lo que relato”, señala Paula en su libro, Ayotzinapa: horas eternas.

Lectura obligada para entender que esos jóvenes no son sólo cifras, son hijos, padres, hermanos, … Son historias inconclusas, que a seis años de aquellos acontecimientos, siguen quedando muchas dudas.

Y aunque, la actual administración federal ha presentado avances en las investigaciones, las exigencias siguen siendo las mismas: justicia por Ayotzinapa.

Puedes descargar el libro de Paula Mónaco de manera gratuita en:

 

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