Morena y sus disputas internas

@AlamBeav

“Una visión horrible: era un cerdo caminando sobre sus patas traseras”, así señala en su magnífica novela George Orwell, “La rebelión en la granja”, la transformación de los cerdos, quienes habían logrado dirigir la revolución de los animales contra los humanos.

En esa crítica satírica, Orwell, destacó la transformación de un movimiento que había terminado con la dictadura de los humanos en una granja.

Pero aquellos que la habían dirigido, terminan por corromperse y volverse en los nuevos dirigentes de una revolución que no cambio. Un movimiento que al final, vuelve a retomar las mismas prácticas contra las que habían luchado y aliándose a los antiguos enemigos.

Hoy en nuestro país se llevó a cabo lo que el presidente López Obrador llama: la 4ta Transformación de la vida política y social del país. Un cambio que no necesito de armas, sino que revolucionó las consciencias.

Una batalla en la que el nuevo régimen se ha lanzado contra los privilegios y dispendios del anterior. Y que en poco menos de dos años ha realizado diversos y grandes cambios en distintos ámbitos de la política nacional.

Sin embargo, el partido que fundo el mismo López Obrador, hoy se confronta entre sus disputas internas. La perredización de Morena, ha enfrentado a las distintas facciones dentro del partido, con miras no sólo a las elecciones del 2021, sino del 2024.

Y aunque, el mandatario señaló que en caso de que Morena termine por corromperse, él formará un nuevo partido. Incluso, sus críticas han buscado detener estos enfrentamientos internos, al señalar que: “Mucho pueblo para tan poco dirigente”.

Y aunque, AMLO no es Morena, la oportunidad histórica que tienen los integrantes de esta agrupación política, ha comenzado a corromperse. Y no era de dudarse, pues Morena se encamina en ser el partido más poderoso en décadas, un impulso dado por el mismo López Obrador.

Como el mismo fundador de Morena ha señalado en repetidas ocasiones: “El poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos”.

En ese intento, las bases deben de impulsar la transformación, evitando que el movimiento que tanto costo formar para derrotar al PRIAN, no termine por corromperse.

La oportunidad histórica de transformación es única en décadas, sino es que en siglos. Por ello los dirigentes deben de evitar caer en la confrontación, pues mientras ahora se disputan el poder, la derecha busca organizarse para retomarlo.

Parafraseando a Orwell, “Una visión: era un morenista corrompido, corrupto y sin principios”.

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