Mensaje para brozo, ¡El payaso!

Por: Rafael Redondo
Twitter: @redondo_rafa

Habemos muchos ciudadanos ya cansados de la manera en que periodistas, comunicadores y editorialistas están abordando el tema de la pandemia dominados en el mejor de los casos, por la carencia de formación y subrayo, en el mejor de los casos. Cualquiera que sea la razón, el resultado es el mismo, poner en riesgo a la ciudadanía causando confusión y hoy, nuestra única herramienta para evitar contagiarnos es, la información. Hay algunos personajes como Victor Trujillo que van demasiado lejos; él detrás del disfraz de brozo aseveró que el Gobierno Federal podría utilizar las vacunas como instrumento electoral así que señor Trujillo, le vamos a explicar de la forma más sencilla posible el proceso de creación de una vacuna en situación normal, no con la premura que ha requerido la vacuna contra el SARS-CoV-2 y quizá de paso le quede clara la dimensión del problema que la humanidad enfrenta y el nivel de cautela y certeza que esperaríamos de un comunicador. La misma certeza que muchos de ustedes le exigen a nuestras autoridades de Salud.

Creación de una vacuna: (debemos tener presente que la mutación del coronavirus nombrado científicamente SARS-CoV-2 apareció al finalizar el año 2019)

Una vacuna -en circunstancias normales- tarda entre 10 y 15 años y todo el proceso conlleva una ardua investigación, muchos trámites y una costosa producción.

A) Etapas:
I Laboratorio: de dos a cuatro años para estudiar el agente patógeno y hallar antígenos naturales o sintéticos (bacterias, toxinas bacterianas, etc.)

II Preclínica: de uno a dos años para usar cultivo de tejidos o animales vivos y reconocer la respuesta de las células.

III Solicitud ante FDA: la empresa patrocinadora espera hasta 30 días para recibir autorización de pasar a la siguiente etapa consistente en tres etapas clínicas.

Fase 1: un grupo pequeño de personas reciben el producto y placebo. Los sujetos saben quién recibió producto y quién placebo (grupo no ciego)

Fase 2: cientos de personas reciben el producto y se evalúa la seguridad, capacidad inmunógena, dosis, programa de vacunación y método de aplicación.

Fase 3: miles o decenas de miles de sujetos reciben prueba contra placebo (grupo ciego) para evaluar efectos secundarios.

B) Solicitud ante FDA: para autorizar la producción y posteriormente haya una vigilancia para identificar efectos secundarios e incluso, puede existir una fase 4 de estudios opcionales.

C) Inspección por parte de autoridades locales: aprobado el producto, cada país debe someterlo a evaluación para cumplir con leyes y protocolos locales. En el caso de México, COFEPRIS homologa criterios con la FDA.

Todas estas etapas debieron acelerarse en menos de un año. Esperamos que analizando los tiempos en que aparecieron estas vacunas usted dimensione el problema y concluya que nos enfrentamos a un reto monumental.

Nuestro Gobierno Federal inició gestiones con los laboratorios desde etapas muy tempranas -etapa de investigación- firmando cartas compromiso de compra con los laboratorios para que apenas listo el producto, los mexicanos tuviéramos acceso a la vacuna.

Listo el producto, el laboratorio con resultados rápidos y exitosos (no todos los laboratorios tuvieron resultados al mismo tiempo) debe producir lotes del producto para cumplir con las solicitudes de varios países que también supongo imagina usted señor Trujillo, les interesa tener la vacuna y la producción toma tiempo. No sólo México necesita vacunas.

Posteriormente el laboratorio debe transportar un producto biológico “no se trata de sillas de plástico”.
El país de destino distribuye y aplica el producto lo que requiere una logística y observación de posibles reacciones (cómo se mencionó en el inciso B, la vigilancia no concluye con la aplicación, máxime hacia un producto que apareció con tanta premura) por eso se necesita una estrategia de aplicación por etapas; es decir, la realidad no es tal y como la magia de la televisión a la que usted está acostumbrado le sugiere en su imaginación.

El laboratorio que lideró la investigación y los trámites fue Pfizer cuya vacuna necesita doble aplicación con un intervalo de 21 días entre primera y segunda aplicación, lo que exige duplicar la cantidad de producto. México tiene acuerdos con CanSino, AstraZeneca, COVAX, Janssen, CureVac, Moderna, Sinovac, Novavax y Sputnik V. En algunos casos las empresas aún no concluyen todo el proceso por tanto su producto ipso facto, no existe. Es decir, no hay estantes repletos de producto a los que cualquier líder mundial puede tener alcance para acaparar o, lucrar políticamente. El producto llegará paulatinamente porque las condiciones de investigación, aprobación, producción, transporte, distribución y aplicación no suceden como por arte de magia poniéndose en la cabeza una peluca sucia, tiesa y vieja.

Es absolutamente loable criticar al poder; pero para construir una crítica -no mitote- es necesaria la formación académica y ceñirse al método. Los medios de comunicación son también un poder y por tanto sujetos de crítica. Y repito, la misma precisión que ustedes exigen a las autoridades de Salud de nuestro país, nosotros los ciudadanos se la exigimos a ustedes los comunicadores. Si sus capacidades o habilidades no les alcanzan, por lo menos les pedimos respeto a nuestra inteligencia.

Fuente: The College of Physicians of Philadelphia. “Vaccine Development, Testing, and Regulation” [en línea] en: The History of Vaccins.
[consulta: 19 diciembre 2020]

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