El presidente del PAN nos sorprendió con su iluminado pensamiento, en el que propone instalar paneles solares en las casas de todas las familias mexicanas para ahorrarnos el pago de la luz generada por CFE, y así no tener que fortalecer a esta empresa nacional, que por cierto ya reporta utilidades en su operación, a pesar de que el precio de la energía eléctrica no ha aumentado en México.

En una propuesta digna de las alucinaciones de Ricardo Anaya, hicieron una cuenta alegre sobre servilletas de cantina, al más puro estilo de la lumbrera del PRI, Pepe Meade, quién hoy trabaja de financiero en Chedraui, llegando a la conclusión de que esto costaría 4,180 millones de pesos.

No se entiende como le piensan hacer para instalar paneles solares cuyo costo promedio es de 50 mil pesos en 35 millones de hogares mexicanos, sin siquiera toman en cuenta que la energía solar sólo se genera durante 4 horas diarias en promedio, con lo que no le va a alcanzar a ninguna familia mexicana para cubrir su consumo de luz.

Si hubieran utilizado la calculadora del celular, probablemente se hubiesen dado cuenta que el costo solamente de colocar los paneles es equivalente a lo que ellos calcularon, multiplicado por 500 veces; es decir, algo así como 2 billones de pesos (dos millones de millones).

Esta cantidad es 100 veces mayor de la que derrocha anualmente el INE, es decir, podríamos mantener con ella a los corruptos del INE dilapidando el dinero como lo han hecho hasta hoy, durante 100 años.

Por desgracia tendríamos que cancelar, por ejemplo, todos los proyectos que se realizan en los 32 estados del país para destinar a este fin las participaciones y las aportaciones federales que se dan a los estados, y ni así alcanzaría.

Esta cantidad es más del doble de lo que se destina para todos los programas de apoyos económicos del país que ellos tanto odian: Becas para estudiantes, pensiones para adultos mayores y para discapacitados, jóvenes construyendo el futuro, sembrando vida, apoyos para pagar guarderías, apoyos a pequeños productores del campo y del mar, etc.

Nos alcanzaría para construir 13 refinerías como la de Dos Bocas, o 13 Trenes Maya, o 25 aeropuertos como el AIFA, o 500 trenes Transístmico, o para comprar 167 refinerías como la de Deer Park.

También es equivalente a multiplicar por 13 veces lo que ganaron todos los bancos comerciales del sistema financiero mexicano en 2021, que es el año en el que más dinero ganaron en la historia y que es el país donde más dinero ganan. Es decir, equivale a 13 años de sus ganancias considerándolas en su mejor momento.

En pocas palabras, la propuesta del PAN en boca de su ínclito presidente Marko Cortés, no pasa de ser un sueño configurado por las mejores mentes de ese partido. A ellos que tanto les gusta copiarle a los extranjeros, habría que preguntarles en qué país del mundo alguien ha realizado una propuesta similar.

Como sea, hay que reconocer que para ser la primera propuesta que hacen en décadas, se trata de un buen esfuerzo que ya no esperábamos de su parte. Hay que aplaudirles y recomendarles que le sigan echando ganas.

Como dijo el filósofo noruego Justein Gaarder: “La comprensión tiene necesariamente que costar algún esfuerzo”.

Por Erika