Las “Foxadas” de Vicente: Una historia de corrupción y abuso del poder

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EXPLICACIÓN NO PEDIDA, ACUSACIÓN MANIFIESTA, es una máxima entre abogados penalistas que le queda como anillo al dedo a Vicente Fox y su video auto-exculpatorio que soltó en redes sociales el viernes 26 de abril de 2019.

Siempre lenguaraz, prepotente e insultante contra “LOPITOS”, como acostumbra llamar al Presidente López Obrador desde que emprendió su Cruzada de Desafuero en 2005, Vicente Fox pretende darse un baño de pureza, pues sin que nadie le preguntara, se puso a “aclarar” que su paso por Coca-Cola, la gubernatura de Guanajuato y la Presidencia de la República, lo hicieron tan rico como jeque árabe que es hoy. Toda una vida de esfuerzo, quiso difundir.

Bastó que el periódico El Universal refiriera un libro donde se acusa al ex-presidente de recibir como “regalo” la empresa Transportes MyM, nueve meses después de dejar Los Pinos al usurpador que impuso, para que Vicente Fox decidiera hacer SU ALEGATO DE INOCENCIA.

Igual hizo en pleno alud de denuncias contra Martha Sahagún y la corrupción de sus hijos, por los grandes negocios que hacían en Pemex mediante la contratista Oceanografía.

Entonces Pontífice inapelable, Fox declaró que “la Familia Presidencial es honrada y nadie tiene derecho a dudar de su honorabilidad”. Todas las denuncias se fueron al archivo muerto en bodegas de la PGR y la Prensa recibió jugosos contratos junto con gordos sobres de gratificación para sus más conspicuos comentaristas. Y mágicamente desaparecieron todas las culpas de “la familia presidencial”.

Hoy quiso hacer lo mismo, con una vaga génesis de su riqueza. “Mi casa la construí con mi salario de Coca-Cola, del gobierno de Guanajuato y la Presidencia de la República”. Hizo recordar la “aclaración” de Angélica Rivera por su “compra” de la Casa Blanca con sus regalías de Televisa por el poco tiempo que estelarizó algunas telenovelas de escaso éxito.

Fox NO ERA ACCIONISTA DE COCA-COLA para recibir enormes dividendos. Su jefe e impulsor, JOSÉ LUIS “EL BIGOTÓN” GONZÁLEZ, sí tuvo “Equities” por su posición como mandamás de Coca-Cola para México y América Latina. El Bigotón fue quien hizo que Fox se lanzara como Gobernador de Guanajuato, en paso preparatorio para la Presidencia de la República.

En Guanajuato, Fox dejó el gobierno en manos de Carlos Medina Plascencia, para dedicarse a pasear por el mundo, con el argumento (luego repetido por todo el PRIAN) de que “buscaba inversiones para el estado”. Una vida regalada con gastos pagados por los contribuyentes de Guanajuato.

El Bigotón González aprovechó la estatura física y la actitud despreocupada y dicharachera de Fox (valemadrismo, dijeron muchos) para lanzarlo a la Presidencia por un PAN que no lo quería como candidato, aunque tuvo que rendirse a “las ventajas” que El Bigotón ya había construido para el candidato Fox. El Bigotón llamó a otro “cocacolero”, Lino Korrodi (del equipo que armó en la trasnacional), para organizar el financiamiento de la enorme campaña presidencial. Competían contra el PRI y todo el aparato oficial y mediático. Era bastante costoso el desafío.

El cerebro maestro era El Bigotón González, acostumbrado a remar contra corriente; Fox era simple comparsa. Jodido y por tanto, maleable. Su casa no era el territorio que es hoy. No había bonanza, sino deudas impagables. Lino Korrodi alguna vez declaró que debía sacar dinero de “Amigos de Fox” para comprarle su despensa y pagar las colegiaturas de sus hijos.

Ya enfilado Fox a la Presidencia, apareció Martha Sahagún en escena del Grupo San Cristóbal y se pudo prescindir de El Bigotón (hasta el carreterazo en Valle de Bravo), quien sospechaba de las desmedidas ambiciones de esa mujer que en una sola tarde (y movida de nalgas, se murmuró entonces) decidió dejar marido, hijos y hogar para anclarse junto al manejable títere que la suerte le puso.

A partir de ahí se soltó una orgía de corrupción de la Pareja Presidencial que hoy, con su odiado “Lopitos” en la Presidencia, tiene a Vicente Fox preocupado y curándose en salud ante la inminencia del juicio popular que, pese al perdón obradorista, va creciendo como Tsunami y amenaza con barrer de nuevo, esta vez penalmente, la voraz rapiña alentada y protegida por los sucesivos gobiernos neoliberales del PRIAN, con una prensa obsequiosa y corrompida con presupuesto público, que hoy se dice atacada al descubrirse sus mentiras patrocinadas por los grupos de interés.

Por: @Migueliz8

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