La farsa de FRENA al descubierto

Recientemente el Presidente de México, comentó en una de sus conferencias matutinas que renunciaría si no tuviera el apoyo de mayoría de la gente, y como ejemplo mencionó que si hubiera una marcha de 100 mil personas en su contra, mejor se retiraría sin esperar el proceso de votación para la revocación de su mandato que se llevará a cabo en 2022.

Ya habíamos escuchado al estridente organizador de la protesta de FRENAAA, decir no hace mucho tiempo que llegarían unos 7 millones de manifestantes en su protesta en el Zócalo, y que los estaba esperando. Con toda seguridad aún sigue haciéndolo, porque hasta el sábado pasado, no habíamos visto más que carpas vacías.

Sin embargo, este mismo sábado pudimos observar la respuesta de los simpatizantes de este grupúsculo al comentario del Presidente. Desde las 11 de la mañana comenzaron a llegar autobuses con acarreados, como lo registraron las cámaras de WEB CAM en la ciudad de México y varios compañeros que transmiten por YouTube.

Había dicho Gilberto Lozano que juntarían los 100 mil manifestantes que había mencionado el Presidente en su comentario y que los iban a contar ante la presencia de un Notario Público.

De acuerdo con los datos oficiales publicados el domingo, la enorme respuesta de la oposición, consistió en un número aproximado de 5 mil acarreados, que estuvieron unos minutos en el zócalo, aprovecharon para instalar más carpitas vacías y se esfumaron rápidamente.

Fieles a su costumbre de intentar engañar a la opinión pública, difundieron fotografías de un mitin convocado por el entonces candidato López Obrador en 2011, en el que asistieron alrededor de 100 mil personas, como si hubiera sido el evento del sábado.

Para su desgracia y para fortuna de la opinión pública, la guerra híbrida que intenta llevar a cabo la oposición utilizando fotografías y notas falsas, apoyada por su difusión a través de los medios convencionales de desinformación, se desmoronan ante las redes sociales, y los medios independientes están presentes en todos y cada uno de sus eventos engañosos, para dar testimonio de la realidad verdadera de primera mano.

Ya no funciona su estrategia de manipulación a partir de la difusión de porquerías inventadas, gracias al avance de la tecnología y a la participación cada vez más activa de la ciudadanía en los procesos políticos del país.

Hoy en día basta con un solo teléfono móvil y una señal de internet, para desmontar en 5 minutos los esfuerzos que a la oposición le toman varios días y mucho dinero en preparar, tratando de que los mexicanos continuemos comiéndonos sus mentiras, como sucedía en el pasado.

Parecería que la oposición se quedó atrapada en 1968, o peor aún, en los primeros 30 años de la época neoliberal, cuando se podía controlar la información, para mostrarnos a todos una realidad aparente que no existía, y que mantuvo al país en un proceso prolongado de destrucción y saqueo, mientras los espectadores éramos testigos de un progreso y un desarrollo que nunca existieron.

Actualmente sus costosos montajes no solamente dejaron de servir para sus propósitos, sino que son evidencias claras de que sólo cuentan con el apoyo de unos cuantos, y la mayoría de ellos lo hacen a cambio de alguna limosna de parte de estos movimientos vacíos, que buscan tratar de hacernos regresar al pasado en el que unos pocos mantenían privilegios injustificados sobre el resto de los mexicanos.

Como lo hemos dicho algunas veces en este espacio, se les acabó la fiesta, aunque ellos sigan a media borrachera.

Como dice el escritor Paulo Coelho: “Aquel que ya perdió algo que daba por hecho, al final aprende que nada le pertenece”.