Futuro 21, símbolo de la pobreza moral de la oposición y la derecha mexicana

* Comentario a la columna de hoy de Gibrán Ramírez: “Diatriba contra Futuro 21. Caracoles zombies”

El día de hoy, en la columna publicada en Milenio, Gibrán Ramírez escribe lo que llama “Diatriba contra Futuro 21.  Caracoles zombies”, se trata de un recuento histórico que precede a la nueva organización política opositora anunciada el pasado fin de semana y que surge apoyado en el registro de lo que queda del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Gibrán trae a la memoria que el registro fue pasando del Partido Comunista (PCM), al Partido Socialista Unificado de México (PSUM) y después al Partido Mexicano Socialista (PMS), para terminar en el proceso de unidad en el PRD, hoy en extinción. Queda el consuelo de que “es sólo un registro”, dice el profesor de la UNAM.

Enseguida aclara la analogía de lo que llama “caracoles zombies”:

“Hay ciertos parásitos, leucochloridium se llaman, que los caracoles ingieren, con el resultado de que los consumen lentamente, hasta que pierden control de sí mismos, se convierten en zombis sin cerebro que se mueven y llaman la atención, para ver si le resultan atractivos a alguien, para ingerirlos, y que sigan su ciclo y se reproduzcan”

De esta manera, dice el joven analista, líderes perredistas como Aguilar Talamantes, los hermano Ortega, Carlos Navarrete descubrieron el gran negocio que era “ganar perdiendo”. Ganaron dinero, puestos, prebendas mientras se hacían llamar una “izquierda moderna”.

Hoy, Futuro 21 lo integran personajes con la calidad moral de los traidores “Chuchos”, el racista Quadri, la protofraciscta Adriana Pagés, el hipócrita José Narro, el porro Fernando Belauzarán, entre otras finísimas personas.

Termina su artículo con una certera paráfrasis de Luis Eduardo Aute:

“Son reptiles al acecho de la presa, negociando en cada mesa ideologías de ocasión; son mensajeros de la más parásita ambición; son mercaderes, traficantes, que más que náusea dan tristeza y que no rozaron ni un instante la belleza de ideal alguno”

Lean el artículo de Gibrán Ramírez en:

Video de un caracol zombie: