En México, la transformación es pacífica

Fue muy claro el comentario que hizo el presidente el día de hoy, durante la conferencia matutina.

Estamos viviendo tiempos de cambio para instaurar íntegramente el proyecto de Cuarta Transformación, prometido en campaña a la sociedad mexicana.

Sin embargo, aún no rebasamos el periodo de transición, inevitable en todo proceso de cambio político y social.

Como lo dijo López Obrador este día, el viejo régimen no ha terminado de morir y la Cuarta Transformación no alcanza aún a consolidarse.

Es un periodo difícil y es precisamente por este motivo, que los desencuentros y encontronazos entre lo que se niega a desaparecer y lo que lucha por iniciar su camino, se dan de manera violenta.

Las descalificaciones entre una mayoría en asenso que apoya totalmente el cambio de régimen y la minoría conservadora que defiende privilegios de clase, conseguidos durante el periodo neoliberal, es diaria.

Vivimos actualmente una etapa que transformará al país desde sus cimientos. Es un acontecimiento que se da en momentos históricos especiales, cuando las condiciones de cambio, incubadas en el seno del viejo régimen, han madurado plenamente y son capaces de enfrentar a las fuerzas que le dieron origen para ocupar las primeras posiciones en el gobierno del país.

Con todo lo señalado, es motivo de admiración y ejemplo para el mundo, que la Cuarta Transformación se esté dando por la vía pacífica. La violencia de que hablamos no pasa de ser discursiva, verbal o escrita.

No existe conflicto bélico de por medio.

La situación política está plenamente controlada por nuestro gobierno, al tener un amplio apoyo social, que se refleja en la conformación del Congreso nacional, así como en las legislaturas locales. Nuestras fuerzas armadas siempre se han mostrado leales al gobierno y no hay razón para suponer que esto cambie hoy, o en un futuro inmediato.

El periodo de transición será corto, si la administración de López Obrador mantiene el ritmo que lleva hasta ahora.

A meses de iniciado el mandato presidencial, se han logrado cambios definitivos en asuntos relevantes que interesan a los mexicanos. El aumento al salario y la nueva Ley Laboral, recién aprobada. El combate a la corrupción e impunidad en curso. El rescate de los sectores estratégicos en el país, para garantizar combustibles y energías producidas por nosotros mismos. Los programas sociales y la derogación de reformas neoliberales, nocivas para el bienestar de los mexicanos, son algunos de los logros conseguidos en escasos cinco meses de gobierno.

Y todo esto, manteniendo a México en paz. Sin afectar los indicadores económicos que tanto interesan a los neoliberales.

Digo que es relevante el señalamiento que hace hoy Andrés Manuel, porque las transformaciones, en muy pocos casos, se dan por la vía pacífica.

Vemos hoy el caso de Venezuela, que intenta encontrar un rumbo como país, sin poder habilitar esa vía pacífica, que permita sacar adelante a la nación, sin afectar social y económicamente a los ciudadanos. Hay una crisis en el país y sin importar los factores internos y externos que la propician, es claro que el método pacífico no ha tenido mucho éxito.

México, se ha ofrecido incluso, a participar como mediador, para que se encuentre un camino sano que produzca paz en esa nación.

La lucha por el poder, entre izquierda y conservadurismo, es vieja, señala el presidente. Es difícil que los enfrentamientos entre distintas concepciones político-económicas tan diferentes, se detenga en el corto plazo.

Lo sano, es que estás diferencias se verifiquen y desarrollen dentro de un marco de paz y civilidad.

La Cuarta Transformación es una propuesta integral de cambio. Nada del viejo régimen neoliberal quedará en pie.

Sin embargo, la clase conservadora permanecerá atenta para aprovechar cualquier oportunidad que se presente. El regreso al poder es una ambición que no abandonarán, por muy lastimados que se encuentren en este momento.

Depende de los ciudadanos, cada vez con más conciencia social y más participativos también, el no permitir que esto suceda.

La Cuarta Transformación es un compromiso que debe ocupar a todos los mexicanos que deseamos un cambio sano para el país. Una vez cimentado dicho cambio, corresponderá a todos defender la construcción que se haya logrado. Es nuestra obra y herencia. Trabajamos mucho por ella.

Por eso es importante escuchar las conferencias mañaneras. Ahí está toda la información de lo que se hace día a día en provecho del país. Es información de primera mano, sin intervención de la comentocracia fifí, que todo lo desvirtúa.

Si nos interesa participar en este cambio de régimen por la vía pacífica, contribuyamos en lo posible para que se verifique.

Al menos estemos verazmente informados. Así evitamos que nos engañen con información maquillada o falsa.

La posibilidad de un México mejor, ya no es una esperanza. Hoy vivimos el momento en que el sueño se transforma en realidad. Todo es cuestión de apoyar, desde nuestro sitio personal, el trabajo que desarrolla el gobierno.

 

 

Malthus Gamba.

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