Sindicato Mexicano De Electricistas

El refugio de lo peor del neoliberalismo: México Libre

Las declaraciones de Felipe Calderón a los medios de comunicación que le abren sus espacios y en las redes sociales donde tiene actividad permanente, son por regla general, fantasiosas.
Si alguien adopta una posición mesiánica en este momento, es precisamente Felipe Calderón.
Apostando, como buen conservador que es, a la falta de memoria de los mexicanos, pretende crearse una imagen de salvador del país, que en nada corresponde a la idea generalizada, sobre el rotundo fracaso de su presidencia.
Calderón nos habla hoy de una planificación y una estrategia en favor del pueblo mexicano, que no le vimos durante los años en que fue la autoridad máxima en el país.
Pinta a su asociación “México Libre”, como la puerta para alcanzar la paz y la tranquilidad, que el mismo Calderón nos arrebató en el tiempo en que sufrimos su mandato presidencial.
“México Libre” pretende ser el refugio de la corrupción. El partido político que recoja los pedazos del panismo y del priismo que seguramente perderán sus registros como fuerzas políticas, en el corto plazo. La construcción de este espacio partidista, intenta levantar, con el cascajo y demás desechos que dejen los viejos partidos conservadores, la nueva plataforma que enfrentará, seguramente sin éxito, al poder de la Cuarta Transformación.
La apuesta de Felipe Calderón tiene respaldo empresarial. De otro modo no podrían explicarse las enormes sumas que se han erogado para dar validez al proyecto.
La gente de a pie, que ha acudido a las asambleas convocadas por “México Libre”, habla de quinientos pesos por persona, por asistencia al evento. Registrarse como militante del partido les ha significado un pago igual, o mayor.
Pero hay otro apoyo que resulta fundamental para que la nueva plataforma que intenta registrar Calderón, como partido político, se concrete.
Ese elemento indispensable es la autoridad que maneja actualmente al Instituto Nacional Electoral.
Ha sido comentada ampliamente, la forma poco ética, en que Lorenzo Córdova, consejero presidente en el INE y otros representantes del consejo, utilizaron para reelegir al consejero ejecutivo del organismo, Edmundo Jacobo Molina, en su afán por afianzar su poder, antes de que lleguen los nuevos integrantes que suplirán a quienes terminan su ciclo.
Estos nuevos nombramientos, desbaratan el poder absoluto que tiene en el INE el grupo que encabezan Lorenzo Córdova, Marco Antonio Baños y Ciro Murayama principalmente. El cambio se verificará durante el próximo mes de abril.
La apuesta conservadora en este momento, se mueve a favor de “México Libre”
Si vemos con atención el panorama político, observaremos que poco se está haciendo por rescatar a las antiguas marcas neoliberales, por las que la gente se niega a votar.
El desgaste del priismo y el panismo es evidente y al parecer irreversible.
A la derecha mexicana le urge un nuevo frente, que esconda un poco la suciedad que mancha públicamente a la política conservadora.
Esa nueva marca debe ser avalada por el INE.
Es ahí donde la sociedad debe poner mucha atención en los siguientes meses. Antes de finalizar junio de este año, el INE debe anunciar cuáles asociaciones que solicitan el registro oficial, son aceptadas como partido político y cuáles no cubrieron los requisitos de ley para alcanzar ese registro.
Sobre “México Libre” como se ha dicho, habrá que analizar pormenorizadamente, el financiamiento recibido. Esa es una obligación del Instituto Nacional Electoral y los ciudadanos estamos en nuestro derecho para exigir que los datos sean claros y públicos. Saber de dónde salió el dinero usado para reunir los rquisitos que exige el INE y a cuánto ascendió el gasto.
Las actas de asambleas que presenta “México Libre”, también deben conocerse plenamente. Es público que en muchas de esas asambleas no se cumplió son el quórum necesario y por lo mismo, no son válidas. Si “México Libre” no cumplió con este requisito legal, o está presentando actas de asamblea alteradas, el registro le debe ser negado.
Las firmas de afiliados a “México Libre” son un tema importante en lo que se refiere a su registro. Existe el antecedente de la candidatura de Margarita Zavala, donde fueron presentadas firmas falsas, en fotocopia, que le fueron rechazadas por el Instituto Electoral y que ameritaron una sanción económica. La revisión minuciosa de todas las firmas en apoyo a “México Libre” es una obligación de las autoridades electorales y de la sociedad en su conjunto.
Son inocultables los vicios que aquejan al Instituto nacional Electoral. Ha sido cómplice en multitud de fraudes electorales a nivel municipal, estatal y federal. Para nadie es un secreto que la mayoría de los consejeros electorales, llegaron a los puestos por el mecanismo de “cuotas políticas”, durante el periodo neoliberal.
Los cargos se los deben a los políticos que impulsaron sus nombramientos.
El INE, que reclama hoy respeto a su autonomía y se presenta como árbitro electoral confiable, jamás ha desempeñado su trabajo de manera autónoma. Tampoco ha dado muestras de imparcialidad en la práctica.
Como botón de muestra está la última elección en el Estado de México, donde tanto el instituto local, como el federal, avalaron un fraude descarado a favor del priismo.
“México Libre” aparte de ser el refugio de lo peor del neoliberalismo, amenaza con ser una plataforma ligada al crimen organizado.
Recordemos que en este momento, Genaro García Luna, secretario de seguridad pública durante el gobierno de Felipe Calderón, está siendo juzgado en la Unión Americana, por tráfico de drogas y asociación delictuosa. Existen testimonios que dan cuenta de la alianza del gobierno calderonista con el cártel de Sinaloa.
Pensar que Felipe Calderón, que es el responsable de la designación de García Luna al frente de una de las dependencias más importantes en cualquier gobierno, ignoraba las actividades ilícitas de su subordinado, resulta ridículo.
La amenaza para los mexicanos en este momento, es que el INE, a pesar de todas las irregularidades que han sido expuestas, en lo que corresponde al registro de “México Libre”, valide una documentación que se presume alterada, amañada y con la participación de financiamiento no autorizado.
Como ciudadanos, no tenemos obligación alguna de aceptar el dictamen de un organismo manchado por un historial de corrupción inocultable.
Debemos exigir que se haga pública toda la información y documentación respecto al posible registro de “México Libe”.
El mismo Felipe Calderón muestra a la sociedad que el partido político que pretende formar, arranca con una evidente inclinación por la mentira. Declaró el día de ayer que “México Libre” tiene más militantes que “Morena”.
Eso solo podría ser cierto, si pensamos que los grupos del crimen organizado en su conjunto, están registrados en esa plataforma.
Porque los ciudadanos decentes y honestos, no pueden optar por una vía política creada por uno de los peores presidentes que ha tenido el país.
La violencia y el desastre nacional que vivimos, se deben en mucho a Felipe Calderón.

Malthus Gamba