No les gustan. Las atacan permanentemente.

Las conferencias matutinas del presidente López Obrador, han sido la vía cerrada a la oposición, que impide en buena medida, que la campaña de odio y la guerra sucia que impulsa la gente de Claudio X González, hagan blanco en la persona del presidente y en el edificio que construye la Cuarta Transformación.

La Conferencia Matutina es la medicina exacta del gobierno del cambio, para frenar de inmediato la campaña desinformativa que difunden los medios de comunicación tradicionales, en su empeño por desacreditar al presidente y a todo lo que suene a Morena y a proyecto de cambio.
Por esa Conferencia Mañanera, han desfilado figuras sólidas del periodismo nacional e internacional, como Denise Dresser, Jorge Ramos, Julio “Astillero” Hernández, Ricardo Rocha y otros menores que han acudido a ese ejercicio, para intentar crecer periodísticamente, utilizando la conferencia diaria del presidente, como trampolín a modo.

Nadie ha conseguido sus fines, al enfrentar cara a cara al presidente.

Porque los periodistas de abolengo, han llegado a esa conferencia, con la intención de poner en predicamentos al primer mandatario.
Todos los nombrados (unos más y otros menos si se quiere), trabajan en favor de la oposición. Descaradamente, o utilizando el viejo disfraz de “prensa independiente”, que ya a pocos convence.

Y han salido con la cola entre las patas.

Jorge Ramos, molesto por no haber podido utilizar ventajosamente, la información sesgada que llevaba preparada.

Denise Dresser con una sonrisa boba, que lo único que nos dejó en claro, fue la falta de claridad en su dentadura.

Julio Hernández alterado, amenazando con recurrir a “instancias internacionales”, si se atentaba en contra a su libertad de expresión. Cosa que nadie hacía en ee momento, ni hace ahora.

Reyna, Dalila, Irving y otros, son los reporteros de fuerzas inferiores, que han quedado mal parados, al intentar una confrontación con un presidente que cuenta con datos duros, una memoria excelente, que conoce el país de arriba a abajo y que atiende los problemas de la sociedad mexicana, diariamente.

Los encabezados y notas del Reforma y el Financiero, las noticias falsas difundidas por Loret de Mola, Ciro Gómez, López Dóriga, Azucena Uresti y demás nostálgicos del chayote, son desactivadas en la Conferencia Mañanera.

La agenda política, la impone el presidente desde las primeras horas de la mañana y la oposición no tiene más remedio que bailar al son que les toca López Obrador desde tan temprano.

Incluso gente que aún dice formar parte del Movimiento de Transformación del país, se han expresado desfavorablemente de las conferencias del presidente.

Gibrán Ramírez y Ricardo Monreal han señalado lo mismo que expresa la oposición. La Conferencia Matutina es el “púlpito” desde el cual el presidente López Obrador, predica su fe e hipnotiza con ella a millones de mexicanos, faltos de entendimiento y voluntad propia.
Todos estos personajes hablan de las fallas y faltas que dicen observar en la conferencia del presidente, pero ninguno ha dicho una palabra en favor de este ejercicio comunicativo, que ha cambiado en mucho el sentido de la información en el país.

A la oposición le disgusta la Conferencia Mañanera, porque no ha podido cerrar una ventana desde la que se habla directamente con el Pueblo. Esa es la realidad.

Incluso ha intentado hacer su propia “Contra-conferencia Mañanera”, conducida por la senadora panista Kenia López Rabadán. Pero ese ejercicio ha terminado en rotundo fracaso. La senadora carece de gracia, respaldo social y tiene el mismo conocimiento político que podríamos observar en un caballo.

No obstante esa campaña que intenta restar valor a la Conferencia del Presidente, muchos intentan llegar ahí.
Ricardo Monreal, llora porque el presidente no habla de él en su conferencia. A él le gustaría y serviría mucho que el mandatario lo mencionara en ese espacio, como uno de sus “hermanos” políticos. Así lo ha expresado públicamente.
Xóchitl Gálvez, quien hoy dice que no dijo lo que sí dijo, manda un escrito al presidente, solicitando se le invite a la Conferencia Mañanera para desmentir que ella está en contra de la supresión de los Programas Sociales. Quiere aparecer en la Conferencia Mañanera que tanto ha criticado.

Una panista intolerante, queriendo aparecer en un espacio democrático, cien por ciento obradorista.

La paradoja de este amor-odio hacia La Conferencia Mañanera, tiene como motor el impacto social que provoca la rueda de prensa diaria.
¿Qué significado tiene para el Pueblo La Mañanera?

Es un ejercicio que está cambiando al país. Eso lo percibe la gente.

Y lo modifica, porque el Cambio de Mentalidad que se está operando en los mexicanos, nace ahí. En esa cita diaria con el presidente.
Ahí se conoce la realidad del país de primera mano. Ahí se aprende sobre la historia de esta nación y sobre las causas justas que ha defendido el Pueblo, desde su origen como nación.

Ahí se sabe de la corrupción, la impunidad, la violencia y desigualdad, nacidas durante el periodo neoliberal.

Pero no solo eso. En esa experiencia diaria con el presidente, se entiende el verdadero significado de la democracia. Sobre el papel principal que juega el Pueblo en la construcción de su futuro e historia.

En la Conferencia Mañanera, el ciudadanos común ha aprendido a identificar con claridad a los segmentos clasistas, racistas y corruptos que intentan frenar y revertir el proceso de Cuarta Transformación que vive el país.

Ese Cambio de Mentalidad es, en buena parte, fruto de la Conferencia Mañanera. Fruto del contacto permanente con el presidente.
Los mexicanos tenemos mucho que agradecer a ese ejercicio diario de comunicación.

La manipulación informativa, la mentira como realidad impuesta, la farsa democrática neoliberal y sobre todo, la corrupción imperante en el pasado reciente, quedaron al descubierto y la percepción política de los mexicanos, mejoró en mucho.

Gracias a ese Cambio de Mentalidad, a la oposición le será muy difícil regresar al poder. El Pueblo dócil y sufrido al que buscan, se perdió para siempre y hoy hay en nuestro país una sociedad despierta, más culta y en nada manipulable.

Nos quedan dos años más de Conferencia Mañanera con López Obrador.
Habrá que aprovecharlos al máximo.

Después, el siguiente presidente decidirá si las continúa o no.
Pero es un hecho constatable que esa Conferencia Matutina, fue la punta de lanza que abrió la vía para el cambio de mentalidad en nuetro país.
Le guste o no le guste a los opositores dentro y de fuera del Movimiento de Transformación.

Malthus Gamba

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