Sindicato Mexicano De Electricistas

El gobierno de AMLO; siempre un paso adelante

Una de las premisas que ha manejado el doctor Hugo López Gatell, desde la declaración de Alerta Sanitaria en México, es que esta batalla no la va a ganar de ningún modo, alguna autoridad en el país.

El triunfo que se obtenga en contra de la enfermedad, debe ser acreditado al pueblo. Son los ciudadanos los que deben dar la batalla diaria, casa por casa, para mantener fuerte la estrategia de “Quédate en Casa”.

No salir a la calle durante un periodo prolongado, es difícil para cualquier persona. Ver que peligra la fuente de empleo que procura los recursos para la familia, también es preocupante. Y sin embargo, la gran mayoría de los mexicanos está enfrentando el momento de la mejor forma posible.

Las calles de todas las ciudades se miran vacías. El comercio, la industria y los servicios, han limitado o detenido su actividad.
Hoy el doctor Gatell nos avisa que entramos oficialmente en la tercera fase de la estrategia en contra de la epidemia de Covid-19.

No hay medidas adicionales a las ya conocidas. Únicamente se solicita a la sociedad, no bajar la guardia y atender más que nunca la medida preventiva de quedarse en casa.

Sin aspavientos, sin crear alarma innecesaria, intentando ser profesionales en la toma de decisiones y en la implementación de las medidas indispensables para controlar la epidemia, el gobierno de la Cuarta Transformación transita por este difícil momento que afecta no solo al país, sino al mundo entero, con la entereza y capacidad de un gobierno fuerte.

México vive tiempos difíciles en donde se ha hecho necesario tomar decisiones importantes, para salir de problemas que nada tienen que ver con la vida interna del país. Situaciones de carácter internacional han golpeado con dureza la salud y la economía de los mexicanos.
Como hemos dio, la epidemia de Covid-19, está siendo atendida con capacidad y eficacia en nuestro país. Otras naciones, incluidas China y los Estados Unidos, con una fortaleza económica muy superior a la nuestra, registran a la fecha un considerable número de personas infectadas y fallecidas. En México estos números son mucho menores.

El otro gran problema que enfrenta el mundo en este momento, está relacionado con la baja en el precio del barril de petróleo producido. Ayer, Arabia Saudita saturó el mercado internacional con ventas de petróleo a bajo precio, lo que derivó en a caída del mercado petrolero en todo el mundo.

Sin embargo, México cuenta para este año con dos tipos de seguros, que impiden o limitan el daño que origina este problema de carácter internacional. Por una parte, el precio del barril de petróleo mexicano está asegurado, si no en su totalidad, sí en una cobertura importante. Por la otra, los ingresos que la Secretaría de Hacienda recibe por la vía de PEMEX, sí tienen un aseguramiento al cien por ciento. Las finanzas nacionales no se afectan en lo absoluto.

Como podemos ver, la capacidad del gobierno de la Cuarta Transformación, para adelantarse a situaciones difíciles que se veían venir, ha sido enorme. Ni la epidemia, ni la caída en el precio del petróleo, han constituido problemas mayores para el país.
Dificultan evidentemente la ruta de cambio, pero de ninguna manera la detienen.

Hay un tercer factor que está sorteando adecuadamente nuestro gobierno. El ciclo escolar en curso.
Con motivo de la estrategia de “Quédate en Casa”, se han suspendido las actividades escolares en todos los centros educativos. Había temor de que se perdiera el año.

Hoy, el secretario de Educación explicó las medidas que el gobierno ha tomado para que la actividad educativa no se detenga. Televisión abierta, radiodifusoras, Internet, maestros a distancia y libros de texto, son los elementos que se involucran en este periodo, para sacar adelante el ciclo escolar.

El gobierno del presidente López Obrador, trabaja en todos los frentes y limita al máximo las afectaciones provocadas por la epidemia y el desacuerdo energético que afecta el precio de los combustibles.

Desde mucho antes, el presidente nos había hablado de la necesidad que tenía el país de ser autosuficiente en materia energética. Para eso se rehabilitaron las seis refinerías existentes en al país y se inició la construcción de una nueva en Dos Bocas. Hoy vemos con claridad lo acertada que fue esta decisión. Aunque el precio del barril de petróleo baje, México tiene hoy capacidad para refinar gasolinas y cubrir enteramente su mercado interno. No más importación de gasolinas caras. Eso equilibra las finanzas nacionales.
Por último, hay que agregar que existe un plan nacional de rescate económico, enfocado en dinamizar todas las áreas productivas del país, así como para apoyar también la creación de empleos.

Los recursos financieros destinados a este fin, son multimillonarios y se enfocan principalmente en las actividades desarrolladas por las PYMES y el sector comercial formal e informal. Aparte están los programas sociales que reciben más recursos, para reforzarlos y ampliar su universo de beneficiarios.
El país enfrenta problemas enormes en estos momentos, pero hay un gobierno sólido que afronta los retos y responde a las dificultades con medidas acertadas. Eso lo ve el pueblo de México, que actualmente se encuentra sumamente informado y politizado.
Los únicos mezquinos que intentan sin mayores logros, desacreditar el trabajo diario de este gobierno, son quienes militan o tienen afinidad con el proyecto neoliberal, hoy en desgracia.
Para ellos, no existe mérito alguno que deba reconocerse al presidente López Obrador.
Extrañan a Felipe Calderón, a Enrique Peña Nieto. Suspiran por los candidatos vencidos, José Antonio Meade y Ricardo Anaya. Todo era mejor cuando el neoliberalismo gobernaba. Todo iría mejor hoy, si los conservadores hubieran mantenido el poder.
Lo cierto es que nuestro país se fue a pique en forma lenta, durante los últimos treinta y seis años. Los pobres fueron cada vez más pobres y los pocos ricos del país, se hicieron más ricos, sexenio tras sexenio.
El gobierno de entonces era corrupto y servía exclusivamente de adorno.
Los conservadores muestran mezquindad hacia el gobierno del presidente López Obrador, porque no les gusta que se gobierne para los que menos tienen.

Quieren un gobierno de ellos y para ellos.
Y aunque el país camine firme en medio de la actual tormenta, ellos hablarán siempre de debilidades inexistentes y de fracaso de la Cuarta Transformación.

Debemos tener presente que solo se trata del discurso de los vencidos. No debemos hacer caso a sus mentiras cotidianas.
A pesar de ellos y si es necesario, por encima de ellos, la Cuarta Transformación seguirá adelante, procurando el bienestar de los sectores sociales que fueron menos favorecidos durante el neoliberalismo.
Tenemos presidente y tenemos también un gobierno sólido.
Además, hoy el pueblo manda.

Malthus Gamba