El Estado ganador en la pandemia por Covid-19

Jenner Torrez Vázquez

A finales de 2019 en Wuhan, China se registró un conglomerado de casos de neumonía que fueron identificados derivados de un nuevo coronavirus, en respuesta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asumió un estado de emergencia para abordar el brote, e informar sobre la existencia de los casos.

En los últimos días de enero de 2020 la OMS asumió que el nuevo Coronavirus (COVID-19) representó una emergencia de salud pública de importancia internacional y por ello publicó el Plan Estratégico de Preparación y Respuesta global para que los Estados iniciaran la ejecución de las primeras medidas de protección de sus poblaciones, de tal forma que, para el 11 de marzo frente a la rápida y progresiva expansión de la epidemia a nivel internacional, la OMS decretó el estado de pandemia.

Los retos de contención de la pandemia y la inmediata recuperación implicaron traer a la mesa la vieja discusión sobre el papel del Estado en el conjunto de las fuerzas del orden público en las sociedades, no obstante, pese a la lógica neoliberal que pugna por su papel como agente regulador en tanto que la lógica estatista expone que se requiere que posea un rol más activo en la organización social.

Frente a la amenaza potencial derivada de la pandemia los Estados a nivel global asumieron un rol prepoderante en la gestión de la crisis de salud y de las implicaciones económicas.

Derivado de la pandemia por Covid-19 se evidencia que existen dos crisis que ocurren de manera paralela: la crisis de salud o sanitaria y la crisis económica, en ambos casos el Estado ha asumido un papel relevante en las medidas de respuesta.

Como primer argumento es preciso señalar que previo a la irrupción del Covid-19 en el escenario global, existían fuertes cuestionamientos acerca de la vigencia del modelo económico-político neoliberal, particularmente respecto al papel que el Estado posee, que devienen de dos episodios: 1) la emergencia de los países en el este asiático en la economía global a partir de una política industrial que ponderó las responsabilidades del Estado y 2) la actuación de los gobiernos a través de sus bancos centrales mediante acciones de política monetaria para evitar el colapso de la economía posterior a la crisis financiera de 2008.

El segundo argumento conlleva evidenciar que los gobiernos tomaron el control de la vida en sociedad, cuando: 1) determinaron el confinamiento obligatorio como respuesta de corto plazo para evitar el mayor numero de contagios y fallecimientos a causa de la pandemia; y 2) cuando valiéndose de sus facultades constitucionales han utilizado poderes de emergencia que legitiman su autoridad ejecutiva para imponer un estado de excepción de los derechos humanos.

Un tercer argumento recae en el papel relevante que poseen los sistemas de salud públicos en la atención a los casos positivos de Covid-19 frente a la oferta de los servicios privados, por sus condiciones de infraestructura, que representan una mayor proporción en el mercado de los servicios de salud, y por los bajos costos que implica para el paciente y su familia el tratamiento de combate a la enfermedad.

Un cuarto argumento lo representan las modificaciones a los programas presupuestales que implican procesos de reingeniería presupuestal del gasto público o modificaciones a la política fiscal para la obtención de mayores ingresos que permitieran: 1) el financiamiento por parte de los gobiernos a investigaciones que llevará a la identificación de las características del nuevo coronavirus; 2) posterior a la creación de una vacuna, su adquisición para realizar programas amplios e intensivos de vacunación de sus poblaciones; y 3) el otorgamiento de subsidios a la producción y/o el aumento de las transferencias a los hogares para incentivar la demanda agregada y en consecuencia se creen condiciones de crecimiento económico.

No obstante, la pandemia crea oportunidades para que los grupos de intereses desacrediten a las instituciones del Estado a partir de aprovechar la indignación pública que deriva de las críticas a la acción gubernamental por su respuesta a la pandemia por Covid-19.

Si bien un número importante de las medidas que los gobiernos han implementado y seleccionado para hacer frente a la pandemia requieren de una evaluación objetiva a posteriori, es evidente que el Estado asumió un papel más relevante en la correlación de fuerzas del orden público frente al mercado.

Jenner Torrez
Izquierdista, Crítico del Neoliberalismo, Economista, Maestro en Gerencia Pública y Gobierno y Militante de Morena.

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea