El dictador imaginario

Por. Diego Iván López Miguel
Twitter: @DiegoI_Lopez

La semana pasada después de un largo y desgastante debate, la Cámara de Diputados avaló con 262 votos a favor, 182 en contra y 7 abstenciones, en lo general y en lo particular, el dictamen que expide la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y de Carrera Judicial del Poder Judicial de la Federación; y reforma leyes y códigos. También se incluyó el polémico transitorio para que el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar Lelo de la Rea, se mantenga dos años más en su cargo. Será remitida al Ejecutivo para su publicación.

La llamada “Ley Zaldívar” ha sido cuestionada por la oposición y también por sectores dentro de la 4T por entrar en conflicto con el Artículo 97 constitucional: “Cada cuatro años, el Pleno elegirá de entre sus miembros al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el cual no podrá ser reelecto para el período inmediato posterior”. Arturo Zaldívar publicó en twitter: “Ejerceré el cargo de presidente de la SCJN y del CJF por el periodo por el cual fui electo por mis pares y estaré a la determinación de la Suprema Corte respecto del precepto en cuestión”. Habrá que esperar los alegatos de inconstitucionalidad y la resolución final en la Corte.

El tema, por su puesto, es aprovechado por la oposición al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, han señalado que se trata de un ensayo para que el mandatario pueda ampliar su periodo presidencial después del 2024, algo que el mismo López Obrador ha negado. La coyuntura política y los resultados en diversas encuestas y sondeos de opinión obligan a los adversarios de la 4T a reforzar su campaña de estigmatización en contra de AMLO.

El discurso de oposición señala un Estado autoritario y de sometimiento de los poderes Legislativo y Judicial a las decisiones en Palacio Nacional. La campaña en contra de López Obrador y de colocarlo como un “peligro para México” viene desde el 2006; después del triunfo electoral del obradorismo, diferentes organizaciones como el Frente Nacional Anti AMLO (FRENAAA) lo han catalogado como “dictador”, “comunista”, “chavista”, entre otros calificativos.

En 2018 México optó por un cambio de rumbo político, rompió con la hegemonía bipartidista PRI-PAN que duró casi un siglo. En palabras del escritor Mario Vargas Llosa “la dictadura perfecta”. Ahora los derrotados en los comicios hace tres años regresan con un discurso desproporcionado, acusando a la administración lopezobradorista de dictatorial. Las expresiones del sector afectado por el ascenso de López Obrador al poder afirman que nos encontramos o nos encaminamos hacia una dictadura cuando existe libertad de expresión, manifestación y de prensa – aunque existe una confrontación abierta desde Palacio Nacional con algunos medios de comunicación- tampoco el mandatario ha mandado alguna señal de pretender extender su periodo presidencial.

Algunos sectores del periodismo, el ámbito académico e intelectual, además de la oposición partidista, mediática y empresarial confunden o distorsionan -tal vez por algún interés de por medio- el fuerte presidencialismo de López Obrador con el autoritarismo. Un presidencialismo legítimo y democrático obtenido en las urnas. El Presidente supo encauzar el hartazgo generalizado de la sociedad mexicana por la clase política. Esto se ha traducido en un movimiento que con la bandera anti corrupción pretende un cambio de régimen político desde las bases populares.

El apoyo y la aprobación al primer mandatario se viene manifestando en el Congreso de la Unión, en donde el partido que llevó a la presidencia de la República a López Obrador tiene mayoría en ambas cámaras y con grandes posibilidades de lograr la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados el próximo 6 de junio. Los mentores del discurso dictatorial en contra de AMLO tratan de replicar la campaña negra orquestada previamente, por el momento sin resultado alguno.

La retórica del supuesto autoritarismo o régimen dictatorial de la 4T se cayó a pedazos con la última resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que ratificó la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) al retirar las candidaturas de manera definitiva a Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón en Guerrero y Michoacán respectivamente. El mismo López Obrador en su conferencia matutina dijo que se debe “aceptar el resultado, sustituir candidatos y adelante”. El dictador AMLO es imaginario.

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