El cumpleaños de Calderón; ¿Tiene algo que celebrar?

Amanece Twitter con un mensaje de Margarita Zavala felicitando a su esposo Felipe Calderón por su cumpleaños.

Hay otro tuit de Javier Lozano, en el que la felicitación a Calderón llega acompañada de un reconocimiento personal hacia “uno de los mejores presidentes de México”. Lozano refrenda su reconocimiento y lealtad hacia quien fue su jefe, durante uno de los gobiernos más sangrientos que recuerde el país, en época de paz.

Quizá las felicitaciones que reciba el hoy conocido en redes sociales como “Comandante Borolas”, sean muchas. Toda la descalabrada derecha mexicana, que ya no siente lo duro, sino lo tupido, puede hacerse presente, aunque solo sea en un mensaje.
Calderón es una de las pocas piezas que aún mantiene una mínima esperanza de triunfo, en las elecciones intermedias del 2021. El resto de las BOAs se saben derrotadas.

Pequeña esperanza que se ha ido apagando día a día y que hoy depende fundamentalmente de que el Instituto Nacional Electoral de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, le regalen el registro como partido político, a “México Libre”.

Sin ese registro, la aventura calderonista llega a su fin. No habrá fuero para el expresidente, ni para otros corruptos panistas del pasado, que son investigados por las justicias mexicana y norteamericana, por actos de corrupción y asociación delictuosa.
Un nuevo fraude en el INE, es la tabla de salvación esperada por Felipe Calderón y sus incondicionales. Entre ellos, Javier Lozano Alarcón.
Manejando encuestas preparadas a su gusto, Calderón nos anuncia que en el 2021, “México Libre” se convertirá en la cuarta fuerza política en el país. Algo que solo pueden creer él y su esposa Margarita.

Lo más seguro es que aún si el INE le otorga el registro a su asociación “México Libre”, ésta desaparecerá en el mismo año de su nacimiento, al no alcanzar el mínimo de votación requerida para mantener ese registro.

Lo que afirma Calderón respecto a que su proyecto político va en ascenso, es una más de las mentiras que a diario publica quien en realidad ha sido uno de los peores presidentes que recuerde la historia del México moderno.

Su caída ha sido constante desde que comenzó a reseñarse la realidad que vivió el país durante su sexenio.
El golpe contundente ha sido la aprehensión de Genaro García Luna, por actos de delincuencia organizada, mientras se desempeñaba como Secretario de Seguridad Pública. Nadie cree que Felipe Calderón ignoraba lo que hacía su mano derecha en materia de seguridad nacional. El cártel de Sinaloa co-gobernó al país durante el mandato de Calderón.

Luego, llegan las declaraciones de Emilio Lozoya, en las que se aprecia que el caso internacional de corrupción perpetrado por la empresa brasileña Odebretch, arranca en el sexenio de Vicente Fox, en el que Felipe se desempeñó como secretario de energía. Ya como presiente, Calderón participa en el debilitamiento premeditado de Pemex y en el apoyo a los proyectos energéticos de la iniciativa privada nacional e internacional. Prepara el camino a las reformas estructurales y se beneficia personalmente en negocios que tienen que ver con la corrupción imperante en el sector de la energía.

Las pruebas que tiene la Fiscalía General de la República, según las aportaciones documentales y en video presentadas por la defensa de Emilio Lozoya, parecen no dejar dudas sobre el papel principal que jugó Felipe Calderón, en lo referente a las negociaciones con Marcelo Odebretch, para el otorgamiento de contratos ventajosos para esa empresa, basados en acuerdos corruptos que se manejaron desde la presidencia. Esto es, vía corrupción.

Como regalo de cumpleaños anticipado a Calderón, el día de ayer fue viralizado en redes sociales un video en el que aparecen dos calderonistas reconocidos, que militaron junto a Felipe en el partido Acción Nacional, recibiendo millones de pesos en efectivo, los cuales fueron colocados en maletas deportivas para su traslado a su destino final.

Se trata de Guillermo Gutiérrez Badillo, y Rafael Jesús Caraveo Opengo. El primero, fue hasta el día de ayer secretario privado del gobernador de Querétaro, Francisco Dominguez. Ayer mismo fue cesado al darse a conocer públicamente esta información.
El golpe pega directo en la ya de por sí averiada nave de Felipe Calderón. Al parecer, todas las personas que tenían contacto político con él, fueron corruptos consumados. Y Calderón argumenta que nunca supo nada de lo que sucedió a su alrededor.
Fue un presidente de paja. Un florero. Un objeto decorativo. Pero jamás el jefe de una pandilla bien organizada, dedicada al saqueo y la corrupción al más alto nivel. Al menos ésa es su defensa.

Uno se da cuenta de que Felipe Calderón aún tiene contactos de peso en determinadas dependencias e instituciones públicas en el país. Hoy espera mucho del INE. Necesita que le otorguen registro a “México Libre” como partido político. De esta manera y con el fuero que puede alcanzar como diputado plurinominal, pretende evadir a la justicia en nuestro país y quizá también en el extranjero.
Porque la real preocupación de Calderón está en el probable requerimiento que hagan las autoridades en los Estados Unidos, para que responde a la acusación de ser el verdadero jefe de la “empresa” construida en México, para promover el contrabando de droga con destino a la Unión Americana y el lavado del dinero proveniente de este negocio ilícito.

Una “empresa” o cártel diseñado y operado al más alto nivel, en la que estuvo involucrado el entonces presidente de la república.
Mucha de la gente que lo acompañó en su sexenio, está siendo juzgada o requerida por las autoridades nacionales y estadounidenses. A diario aparecen más involucrados en actos de corrupción. Hoy se dice en medios de comunicación y redes sociales, que su prima política, Mariana Gómez del Campo y su leal colaborador, Javier Lozano, aparecen en los videos que presentó la defensa de Emilio Lozoya. Aparecen recibiendo dinero sucio. Quedan en evidencia como corruptos que vendieron su voto a favor de las reformas estructurales, a cambio de una jugosa cantidad en efectivo.

Es difícil pensar en un cumpleaños feliz para Felipe Calderón. Es difícil creer que vendrán días felices para el calderonismo.
Las manos de este expresidente están manchadas con sangre. Pero éste no es el único delito cometido por esa “Ave Negra” de la política mexicana. La corrupción lo envolvió todo durante su mandato. El rumbo del país se perdió con él y el fracaso neoliberal condujo al país al caos y a la miseria.

Eso lo recuerdan perfectamente los mexicanos que sufrieron toda la corrupción y violencia desatada, durante su sexenio.
Los millones de mexicanos que no pueden desearle feliz cumpleaños, a uno de los peores presidentes de que se tenga memoria.
Millones de mexicanos que le deseamos con toda el alma, días peores a Felipe Calderón, en donde pague con cárcel, seguramente en la Unión Americana, parte del mal que causó a este país y a una sociedad que lo repudia abiertamente.

Malthus Gamba

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