Una prensa que busca el error y no la información: Santa Lucía no fue la excepción

Para muchos ciudadanos, es notorio que estamos viviendo tiempos de cambio. Hay sucesos y situaciones que se modifican en la práctica y que son ejemplos de la transformación que vive el país.

Otros segmentos sociales, viven aún dentro de un pasado que va en retirada franca y al que no podrán aferrarse indefinidamente. Cuando el tiempo dice “hasta aquí”, es por demás invertir tiempo y esfuerzo en un absurdo intento para que las cosas se mantengas iguales.

Las conferencias mañaneras son el escaparate diario de esos cambios. La misma práctica del presidente, para informar con claridad el rumbo de su gobierno, en un ejercicio novedoso. Todo mexicano tiene acceso a información de primera mano, libre del maquillaje que imprime la comentocracia conservadora a la noticia.

Y es precisamente la prensa fifí, quien se encuentra actualmente en estado de negación, sin aceptar que las formas políticas cambiaron, desde la llegada de López Obrador al gobierno.

El día de ayer, hicieron noticia un ajuste en el presupuesto que se tiene contemplado para la construcción de las dos pistas en Santa Lucía, que servirán para desahogar el tráfico aéreo en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Señalaron que hubo un incremento presupuestal, debido a que no se había contemplado en el anteproyecto de construcción, un cerro que impedía un tráfico aéreo seguro y confiable. Aumentaba el gasto, en virtud de la existencia de ese cerro, recién considerado.

Una periodista de la revista Proceso, preguntó al presidente hoy por la mañana, sobre este incremento, debido al cerro en cuestión.

La respuesta de Andrés Manuel, fue precisa y la expresó entre risas. Ese cerro está contemplado, para fines de navegación aérea, desde hace más de 50 años. El aeropuerto de Santa Lucía no es nuevo. Tiene tiempo operando y por lo mismo, no puede ser que hasta hoy se hayan dado cuenta de la existencia de esa elevación.

Es falso que se incremente el costo de la construcción de las dos pistas. Al contrario, habrá un ahorro de aproximadamente, cien millones de pesos y se resolverá los problemas de saturación aérea, no en seis, sino en tres meses.

En su afán de encontrarle fallas al gobierno de la Cuarta Transformación, la prensa fifí comete errores garrafales, que no hacen sino evidenciarla ante los ajos del ciudadano común. No es posible que difundan noticias de poca o nula calidad, para que sean desmentidas al día siguiente por el titular del ejecutivo.

La semana entrante, según aseguró López Obrador, se hará pública toda la información referente al aeropuerto de Santa Lucía, incluyendo datos del presupuesto contemplado y los tiempos para ejecutar la obra.

Los tiempos cambian. El nuevo gobierno trabaja bajo un esquema profesional, donde lo importante es dar solución a los problemas, sin tomar en cuenta las críticas conservadoras que intentan desalentar el accionar de la administración pública y crear incertidumbre social.

Solo basta una conferencia mañanera, para desbaratar los planes desestabilizadores de una derecha inmadura, que no termina de entender que debe renovarse, para ser creíble.

En la misma conferencia de hoy y a bote pronto, el presidente leyó y dio respuesta a un mensaje enviado por el presidente norteamericano Donald Trump, relativo al incidente fronterizo registrado el día de ayer en la línea que divide nuestros países. No hay mucha información al respecto. Lo único claro, es que Trump amenaza con militarizar más el lado limítrofe que le corresponde.

López Obrador contestó categórico: “Vamos a analizar este incidente, vamos a tomar en cuenta lo que él está señalando y se va a actuar de conformidad con la ley, en el marco de nuestra soberanía”.

Hay una palabra clave en esta respuesta: soberanía.

El presidente de México, conoce con claridad la situación que se vive actualmente en el vecino país del norte. Son tiempos de elecciones y los políticos, hacen uso de todas las armas que tienen o encuentran en el camino, para dar solidez a su propuesta política.

Para nadie es un secreto que un incidente fronterizo, beneficia a Trump y le da oportunidad de mandar un mensaje oportuno a su electorado, sobre la promesa de blindar la zona fronteriza, contra cualquier agresión externa.

Un hecho menor como el sucedido el día de ayer, no representaría mayor problema en otro tiempo. En periodo electoral, sin embargo, se convierte en elemento de desencuentro artificial, para asegurar los votos del ciudadano norteamericano.

La respuesta del presidente de México fue la correcta. Manifestó que la intención del gobierno de nuestro país, es mantener una relación sana con el pueblo y el gobierno vecino. Se harán las investigaciones del caso, pero siempre, bajo un marco de respeto a la soberanía nacional.

Es probable que la prensa fifí, señale que esa respuesta debió ser más fuerte. Quizá no falte quien pida el envío de tropas a la frontera, o un posicionamiento oficial, donde manifestemos nuestra inconformidad por el envío de más tropas a la zona en común.

Habrá que recordarles a los comentócratas entonces, que, del lado americano, Trump puede hacer lo que guste. Decirles también que el comercio con la Unión Americana, ha crecido desde el inicio de esta administración, tal y como lo señaló ayer Marcelo Ebrard.

Un conflicto innecesario con el gobierno de Trump, ocasionaría problemas severos a la economía mexicana. El trato de respeto y buena vecindad que propone y defiende el presidente, es la solución sana, ante una situación de poca importancia en realidad.

López Obrador no requirió sino unos minutos, para darse cuenta de la dimensión del problema y tomar las medidas necesarias para hacer pública la posición oficial mexicana.

Tenemos un presidente que sabe responder de inmediato ante cualquier situación que afecte los intereses de nuestro país.

Esto no lo vivimos durante el periodo neoliberal.

Los tiempos cambian. México se mueve hacia escenarios mejores. Es cosa de acostumbrarse y aceptar que las formas neoliberales, se fueron para no volver.

 

Malthus Gamba
@MalthusGamba