Después de 30 años de neoliberalismo, por fin llegará la soberanía energética

México consume aproximadamente 1.2 millones de barriles diarios de gasolinas y diésel. Actualmente produce solamente alrededor del 30% de esta cantidad, en las 6 refinerías que abandonaron los gobiernos neoliberales y el resto tenemos que importarlo.

En la lógica neoliberal, siendo México productor de petróleo crudo, la dinámica de nuestra industria petrolera era exportar la mayor proporción de crudo, para que las refinerías extranjeras produjeran gasolina y diésel con nuestro petróleo, que después nos venden a un precio más alto del que costaría producirlos en nuestro país.

De esta forma y poniendo un ejemplo sencillo, supongamos que tenemos en nuestro jardín una cantidad importante de naranjos, suficientes para producir todo el jugo de naranja que nuestra familia consume en el desayuno. Sin embargo, tenemos un exprimidor pequeño y viejo que solamente nos sirve para exprimir las naranjas necesarias para preparar una tercera parte del jugo que consume la familia.

El resto de las naranjas lo vendemos por kilo en el mercado y luego con el dinero que recuperamos de esa venta, más una cantidad adicional que sacamos del monedero, vamos a la tienda y compramos las otras dos terceras partes del jugo que necesita para acompletar el desayuno.

Por ilógico que esto parezca, es exactamente el modelo que defiende la derecha. ¿Dónde está su interés en seguir cometiendo esta tontería?

Imaginemos que el encargado de la familia de hacer la compra del jugo de naranja en la tienda, recibe del tendero una comisión por cada compra que realiza, pero no le dice nada de esto al resto de la familia; por otro lado, también se roba parte del dinero de las ventas que se hacen en el mercado de las naranjas de nuestros árboles, por lo que los demás integrntes de la familia, tienen que poner todo el dinero que cuesta esta dinámica ridícula, además de cubrir las comisiones y los robos del encargado de hacerlo.

Eso mismo exactamente es lo que ha venido sucediendo en la dinámica que los neoliberales pusieron en operación para nuestra industria petrolera. Se robaban parte de la producción petrolera con sus socios huachicoleros y recibían comisiones de la importación de gasolinas que le compramos a empresas extranjeras.

Por eso están tan enojados con la estrategia para que México sea autosuficiente en materia de combustibles e intentan argumentar que la refinación de petróleo es cosa del pasado, como si todo lo que se produjera en las refinerías y en las petroquímicas fueran gasolina y diésel, sin tomar en cuenta que más del 50% de todos los productos que consumimos son derivados del petróleo.

Con la compra que acaba de hacer el gobierno federal de la refinería Deer Park en Houston, con la rehabilitación de las 6 refinerías que dejaron abandonadas los gobernantes neoliberales y con la construcción de Dos Bocas, a partir del 2023 la capacidad de producción de gasolinas y diésel en Pemex se va a incrementar por encima de las necesidades de consumo del mercado interno.

El país será autosuficiente y no tendrá que importar estos productos a las empresas extranjeras, además como consecuencia, el precio de gasolinas y diésel va a disminuir sustancialmente para los consumidores.

Por supuesto que esto no le gusta a la oposición moralmente derrotada, porque son ellos quienes se han venido beneficiando con el robo de petróleo crudo y con las comisiones que les han pagado las empresas extranjeras por vendernos gasolinas y diésel a precios altos. Justo es ese esquema de corrupción y de despropósito financiero, el que quisieran mantener en caso de que el proceso electoral que está en curso los favoreciera. Pero por fortuna, los mexicanos nos cansamos de mantener parásitos, ya no lo vamos a permitir y este 6 de junio estamos decididos a terminar con ellos.

Como dijo el político español de izquierda José Díaz Ramos: “Puedo asegurarles que de ese diez por ciento de parásitos que han sembrado el hambre, la miseria y el terror en nuestro país, al que no le dé tiempo a salir, se quedará para ser juzgados por nosotros”.