Sindicato Mexicano De Electricistas

Defender las 4T es defender al país

Foto: My Press
Por: @ErikWanza
El juego está dictado y las fichas puestas sobre la mesa, por un lado, la consolidación de un proyecto político/económico que tiene como objetivo atender a los más desprotegidos a través del rescate del país en todos sus elementos y, por el otro, la visión de los que siempre han estado bajo el amparo del poder y que se han visto beneficiados en el ámbito empresarial, político y personal. Es una realidad indiscutible, es el reflejo de dos posturas que se muestran irreconciliables.

La derecha, los conservadores, los fifís, como quieran llamarles, han definido su objetivo: la caída de Andrés Manuel López Obrador y todo lo que representa. Uno de los primeros momentos para lo cual se están organizando es la revocación de mandato (que no han querido aceptar para el 2021) que sugiere la búsqueda del apoyo popular, es decir, la clase empresarial emanada de la derecha más recalcitrante y reaccionaria que ha ejercido la violencia sistemática contra las clases más desfavorecidas busca, precisamente, en ese sector el respaldo para hacer caer al gobierno más popular de la historia política reciente de nuestro país.

La opción electoral no supone el único método para avanzar en el cumplimiento del objetivo, han echado a andar todo el aparato del que disponen para mermar la imagen del presidente y sembrar descontento, odio, rechazo hacia el gobierno de López Obrador, de ahí se han apresurado a decir que al no apostar por el rescate financiero de las grandes empresas (como en otros tiempos) traerá grandes consecuencias en la economía popular y que el culpable será el presidente por no atender, incluso, las recomendaciones internacionales para hacerlo (FMI), habrá que recordarles que nunca un rescate financiero ha traído mejorías para los de abajo y que solo ha servido para hacerlos más ricos, porque a ellos lo que les conviene es que haya muchos para repartir pobreza y pocos para repartir riqueza.

Sumado al embate directo del sector empresarial se encuentra el constante golpeteo mediático inmerso entre la clase privilegiada del país, no solo la manipulación de datos y la falsedad de hechos son vertidos en los medios digitales y los tradicionales a fin de sembrar incertidumbre en las acciones del gobierno para que empiece a generar una imagen negativa que les permita obtener resultados favorables a quienes lo impulsan, aquí sucede algo que el Presidente dijo en una de las mañaneras, la intelectualidad orgánica de la derecha está sumamente alejada de las clases populares que no ve en sus palabras un referente, luego entonces para llevar el mensaje se valen de herramientas mediáticas como el uso de actores, actrices, cantantes, deportistas con el fin de que, a través de su voz, el mensaje golpista pueda llegar a más personas. De ahí que, las notas donde uno de estos “personajillos” adopta una postura “crítica” al gobierno es reproducida de manera masiva.

La maquinaria está echada andar, es evidente, no hay otra salida para la oligarquía mexicana que ha visto lastimados sus privilegios y que parece que no va a cambiar, al menos durante este gobierno la agenda está marcada por las necesidades de los más desprotegidos quienes han resistido por mucho tiempo los embates de las políticas excluyentes que los tenía al margen de la realidad nacional.

Defender la cuarta transformación es defender la democracia, no defenderla en un sentido abstracto sino en todos sus componentes. El ataque sistemático contra este gobierno supone un ataque contra la decisión de la mayoría que eligió, por los medios democráticos, una visión nueva de este país. Bajar la guardia contra las acciones emprendidas por la clase dominante es un retroceso a la democracia misma, a una minoría rapaz acostumbrada a estar por encima de la mayoría desprotegida no se le puede permitir que atente contra la consolidación de una de las luchas más representativas del pueblo mexicano, el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.
Defender la cuarta transformación es defender nuestro derecho a la información y al uso debido de los medios de comunicación para que éstos cumplan con su deber de informar, si bien es cierto, en todo ejercicio democrático las voces inconformes deben tener acceso al debate y al uso de los medios necesarios para expresar su voz, no debe ser utilizado a través de la mentira, la manipulación, la confusión, mucho menos que los medios de comunicación sean utilizados como herramienta del golpe. La democratización de espacios informativos es una lucha constante que no debemos dejar en manos de la clase privilegiada de este país.

Defender la cuarta transformación es defender al país contra quienes lo han venido saqueado y quienes pretenden mantener el orden de las cosas donde ellos viven en la opulencia mientras la mayoría, con su trabajo, sostiene esos privilegios.

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