De traidores y traiciones

Hoy se definió la dirección de la Mesa Directiva en la Cámara de Diputados.
Un puesto en realidad de mucha menor relevancia de lo que piensa la gente.

Dulce María Saurí del PRI, queda al frente de esta mesa. Pierde el diputado del Partido de Trabajo Gerardo Fernández Noroña.
De unas semanas a la fecha, la figura del legislador petista ha adquirido una popularidad de momento, debido a que la mayor parte de la ciudadanía en el país, rechaza todo lo que huela a PRI.

No desean que los desaseados políticos del tricolor, ocupen cargos de representación, o puestos en las áreas de gobierno.
Esta es una señal muy preocupante para el PRI. Significa que en el proceso electoral del 2021, no alcanzará la votación que necesita para mantener su registro como fuerza política.

Esta es la verdadera razón por la que algunos simpatizantes del proyecto de la Cuarta Transformación, se sintieron identificados con Noroña.

De que gane el PT, que ha sido reciente aliado de Morena, a que gane un representante del PRI, es preferible siempre el primero.
Sin embargo, la primera votación para definir al presidente de la Cámara, puso en evidencia que hay diputados de Morena, que consideran que la razón asiste al PRI en ese asunto. Por eso emiten su voto a favor del tricolor. Otros votan por el PRI, porque en realidad siempre han sido conservadores oportunistas. Está el evidente caso de Sergio Mayer, quien ha manifestado públicamente que se identifica con la causa priista y que por tanto seguirá votando por ella. Muy su derecho.

La votación de hoy es definitiva y por tanto, durante el tercer año de esta legislatura, el PRI tendrá la dirección de la referida Mesa.
Lo interesante aquí, es la forma en que la gente que participa en redes sociales y que se dice identificada con el proyecto de Transformación que vive el país, ha respondido ante este hecho.

Para buena parte de los ciudadanos, la persona que asuma la responsabilidad de encabezar los trabajos diarios en la Cámara de Diputados, es lo de menos. Es un trabajo burocrático que poco incide en las decisiones que toma el pleno. La mayoría de Morena se mantiene y hay un reglamento interno que define las facultades y limitantes que tiene quien preside los trabajos diarios.
El hecho de que presida Morena, o el PAN y ahora el PRI, no va a cambiar la conformación de la Cámara. La mayoría seguirá decidiendo lo que se aprueba o rechaza.

Pero hay un factor que ha motivado desencuentros entre simpatizantes de la Cuarta Transformación en redes sociales.
Para algunos, los votos de los legisladores que apoyaron al PRI en esta votación, significan una traición no solo a la Cuarta Transformación, sino al pueblo de México. Ese apoyo al PRI, es inadmisible para ellos. Se debió votar en forma unánime por Noroña y el Partido del Trabajo, que es actual aliado de Morena.

Como no sucedió así, condenan tanto a los diputados que votaron en ese sentido, como a aquellos que lo hicieron en forma contraria.
Hoy en redes sociales, se llama “traidores” a los diputados de Morena en general.
Y no se detienen ahí. Señalan a Morena como un partido compuesto por traidores, a los que no hay que otorgarles un solo voto en las elecciones del 2021.

Invitan a votar en adelante por el PT, que es quien representa (según ellos), a la Cuarta Transformación en este momento.
Y aquí seré claro al respecto:

Quienes acusan de traidores a los diputados de Morena, por votar a favor de un partido de la derecha, avientan hoy la camiseta de Morena, para ponerse de inmediato la del PT. Ese también es en su derecho.
Total libertad de pensamiento y acción, ha dicho el presidente. Pero hay que ser congruentes al menos.

Morena no son únicamente los diputados que votaron en contra de la candidatura de Noroña este día. Tampoco es la totalidad de los diputados de esa fracción parlamentaria en la Cámara.

Ni es la totalidad de los congresistas morenistas que participan en el Congreso de la Unión y en los Congresos Locales.
Morena es ante todo, sus BASES. La gente que viene de una batalla de años, enfrentando triunfos y sinsabores históricos. Es la gente golpeada por los hoy diputados del PT Héctor Serrano y Mauricio Alonso Toledo, en la Ciudad de México. Los lastimados por los gobiernos locales en muchas de las ciudades y pueblos de nuestro país.

Morena es la memoria de sus muertos, caídos a lo largo de su larga lucha.

Morena es el resultado de la batalla permanente de López Obrador para alcanzar la máxima representación en el país.
Un posible error de los diputados de Morena, no marca en modo alguno al resto de la militancia ni al Partido.

Hay fallas en Morena y se han señalado en forma reiterada. El partido debe reconstruirse desde dentro. Cambiar a los viejos cuadros enquistados en su dirigencia, por sangre nueva, que entienda los nuevos tiempos que vive el país y el tipo de política que necesita el presidente para impulsar el proyecto de Cuarta Transformación.

Hay que cambiar a Morena. Pero cambiarlo en el sentido de mejorarlo. No cambiar la camiseta por otra más pequeña que se encuentra a la mano.

La base social de Morena no le ha fallado al pueblo, como no le han fallado todos los diputados este día. Eso, si es que le fallaron, lo cual es bastante discutible.

Si el voto fue por convicción, están en su derecho. Si fue por consigna, que se les señale y nunca más se vote por ellos.
Lo que es claro, es que hay políticos que quieren sacar raja de este asunto y promueven la desilusión hacia Morena, para nutrir de apoyo a su causa.

Hablan hoy de una “operación de Estado” y acusan a la Secretaria de Gobernación, de operar a favor del PRI, sin aportar elementos de peso.
Dicen apoyar al presidente y a la Cuarta Transformación, cuando en realidad intentan construir su plataforma electoral rumbo al 2024.
Algunos están siguiendo este espejismo, traicionando convicciones frágiles, que les hacen desconocer una causa en la que decían creer hasta hace pocos días.

Dicen que Morena traicionó y al parecer, ese sofisma les da derecho a traicionar también. Siguen al flautista que los llama hoy con melodías cargadas de frases incendiarias.

Un flautista hábil y bastante corrido en cuestiones políticas y que sin embargo, no tiene experiencia alguna en administración pública. No sabe cómo se mueve un aparato de gobierno a nivel alcaldía o municipio. Nunca ha ocupado cargos de ese tipo. Pero quiere llegar de un solo salto a “la grande”.

El pueblo sabio, formado por millones de mexicanos, sabe perfectamente en quien debe depositar su confianza.
Eso se logra con años de trabajo y contacto permanente con la gente.

Cuarta Transformación, solo hay una y la encabeza el presidente López Obrador.
Morena arrasará en las elecciones intermedias del 2021, según varias encuestas, con el apoyo de todos los sectores progresistas en redes sociales, o sin ellos, de ser necesario.

Falta poco para constatar dónde está la verdadera fuerza.
Falta poco para constatar quién representa verdaderamente a la Cuarta Transformación.

Malthus Gamba

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea