Cienfuegos: Un peón en la partida de la geopolítica

La detención de Cienfuegos en los Estados Unidos, sacude lo que fue la columna vertebral del sistema de seguridad internacional en la segunda parte de la administración Obama, y entre otras cosas puede ser una estrategia de preparación, para lo que se le viene encima a los miembros de los gobiernos anteriores en ese país, en caso de que el presidente Trump alcance la reelección.

No es un secreto que la administración Trump está cocinando un duro golpe judicial contra Hillary Clinton y Barak Obama, que puede ser extensivo incluso hasta los Bush, y que mejor forma de terminar de tejer el entramado de las evidencias, que con las pruebas que pueda aportar el exsecretario de la Defensa Nacional de México, quien trabajó en complicidad con los funcionarios clave de la administración Obama.

Los halagos y aplausos de que fue objeto este sujeto criminal del ejército mexicano por parte de Chuck Jacoby, general estadounidense que estuvo a cargo del Comando Norte, cuyas declaraciones llegaron a señalar a Cienfuegos como alguien con ideas refrescantes para la seguridad de América del Norte; también por parte de Chuck Hagel, exsecretario de la defensa de Obama, quien lo consideró como un socio confiable; y por Ash Carter, otro exsecretario de defensa de Obama, quien lo consideraba clave para asegurar la estabilidad de Centroamérica.

A la luz de los resultados que dio Cienfuegos en el combate al narcotráfico, descontando las masacres sin sentido que parecen haber sido las únicas en las que se esmeraba, se antojan como halagos vacíos los que estos funcionarios estadounidenses de primer nivel, proferían a favor de este sanguinario individuo.

A pesar de los enfrentamientos lujosamente violentos ocurridos durante su dirección en la Secretaria de la Defensa de México, las cifras sobre estupefacientes incautados disminuyeron 70% mientras él estuvo a cargo del ejército.

La marihuana decomisada de 2006 a 2012 alcanzó las 12,151 toneladas, y en el período de Cienfuegos disminuyó a sólo 3,655, representando un 69.9% menos.  La incautación de cocaína bajó en 53.5% y la goma de opio también cayó en 25% con respecto al mismo período anterior.

En lo que sí era muy eficiente, tiene que ver con las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales y la coadyuvancia para permitir la fabricación, tráfico y comercialización de todas estas drogas en los Estados Unidos, por parte de los cárteles que le proporcionaban sobornos a cambio de su protección, y para lavar el dinero que recibía por estos conceptos.

Probablemente los funcionarios de alto nivel de la administración Obama que tanto lo halagaron, fueron también sus cómplices en alguno de sus negocitos, a menos que podamos pensar que este tipo de personajes que ocupan cargos como secretarios de la defensa en los Estados Unidos, sean tan inocentes, como para que un primate básico y sanguinario como el “Padrino”, los engañe con su muy cautivador encanto.

Con toda seguridad, estos miembros del estado profundo norteamericano algo hicieron juntos, se conocen entre sí y pueden aportar pruebas en contra de sus propios jefes; unos en los Estados Unidos y otro en México; y también seguramente, esta información va a ser aprovechada por la administración Trump para terminar de construir la red con la que cazaría a todas las alimañas que han sido responsables de dirigir gobiernos estadounidenses, proclives a diseminar el modelo depredador banquero-financista en el mundo, hundiéndolo en un torbellino de especulación que lo sumió en una deuda impagable de casi 5 cuatrillones de dólares.

De pasadita, muy probablemente también podamos disfrutar de que alguno de nuestros propios expresidentes sea considerado como pieza importante de información en ese proceso, y termine pasando un buen tiempo dentro de una celda de alta seguridad en Nueva York.

Sabiendo que a ellos les gusta vivir en países desarrollados, que consigan una vivienda gratis con derecho a recibir alimentos y a hacer algo de ejercicio todos los días, parece ajustarse bien a sus expectativas de vida.

Como dijo el escritor John Fowles: “Llegará el día en que tengas que rendir cuentas de lo que me has hecho. Y si hay justicia en el cielo, tu castigo abarcará la eternidad”.