Sindicato Mexicano De Electricistas

AMLO, el ‘colagogo’ para Opositores en tiempos de cóleras y Covid-19

Por Miguel Ángel Lizama
Twitter: @Migueliz8

Quizás sin proponérselo, ANDRÉS MANUEL resultó un EFICAZ COLAGOGO para los Demagogos que vociferan en su contra y andan hechos bolas como Oposición sumida en la cólera, por sus continuos fracasos en los intentos fallidos por disminuir el apoyo popular del Presidente. Nota: los colagogos son purgantes expulsores de bilis.

Partidos políticos derrotados; comentócratas y Medios ya sin presupuesto oficial; sedicentes empresarios (sólo gestores de los dueños) en plena campaña para trepar al erario público; feligreses del fanatismo que se asumen como “gente decente que mantiene huevones pobres”, han conformado una oposición minoritaria encolerizada, que se endilga “una mayoría silenciosa” no votante por ser apática, menor de edad o ya fallecida. La misma que el “chico maravilla” del NeoPANazismo estuvo esperando como Voto Útil hasta el último minuto de su fallida contienda, por consejo de su lujoso internacionalista Castañeda, fracasado canciller de otro gigantesco fiasco político.

El antagonismo al líder incuestionable de la evidente mayoría en México, sólo tiene el ruido a su favor y los rescoldos (brasas entre cenizas) de lo que una vez fue y ya no es, o de lo que pudo ser y se frustró. Sus propios gritos les impide percibir su realidad y trabajarla en su favor, PERO NO, actúan contra la mayoría nacional. Se los dijo el vocero británico de su doctrina depredadora: NO ENTIENDEN QUE NO ENTIENDEN.

En la actual etapa de emergencia por el brote de SARS-coV-2 vuelto pandemia de Covid-19, la Oposición mexicana se torna infecta y pretende infectar a vastos sectores de población, para aprovechar el momento y recolectar la mayoría que no tiene, pero presume con su minoría militante. Mientras el Presidente López Obrador batalla todos los días, prácticamente sin descansos, para rehacer todas las ruinas que le dejaron las administraciones anteriores, en vez de apoyarlo y ayudar al país, la oposición no quiere que se mencione su tiradero y traba o entorpece sus esfuerzos, como una auténtica Quinta Columna que opera para el contrario por motivos económicos, ideológicos o religiosos. En vez de ayudar, estorba.

Eso ocasiona que cada decisión de AMLO le resulte a sus adversarios UN COLERÉTICO o productor de bilis (para no dejar el argot médico), que les empeora su situación. La rabia los lleva a disparates que firman lo mismo politólogas utilitarias, que payasos sin audiencia, junto a intelectuales ya sin sueldo gubernamental y actores/actrices que andan por el mundo sin el pulso de su propio país. Nadan a contracorriente del sentir mexicano que confía en el actuar cauto y sensato de su mandatario, quien -a su vez- se guía por el consejo experto de sus asesores preparados en la disciplina correspondiente, sin hacer caso de opinadores todólogos condicionados por el dispendio neoliberal.

En el ambiente contagioso actual, resulta imperativa la prudencia característica de Andrés Manuel, cuyos actos rinden frutos que le regatean sus biliosos antagonistas. Lo mismo frente a la pandemia que en las vicisitudes del inestable panorama petrolero y económico, el Presidente se erige como eficaz y auténtico responsable cuidador del bienestar de la gente que confiamos en él.

Por las calles casi vacías de México, pueden verse personas con tapabocas, manejando sus carros con ventanas cerradas en este calor, como si el virus estuviera en el aire y no se transmitiera por esputos de estornudos o expectoraciones de una persona contagiada. Exhiben su ignorancia de las recomendaciones que a diario difunden el Presidente y su equipo de expertos médicos y epidemiólogos. Se dejan guiar por los dichos alarmistas de locutores de radio y televisión o las consejas (NO CONSEJOS) de opinócratas aprovechados de la credulidad de sus escasos lectores residuales. De inmediato se reconoce al desinformado. Que hoy son los menos.

Igual sucede con los “expertos” mexicanos del hub internacional del petróleo y dinero, que ridiculizaron el actuar inteligente de Rocío Nahle con instrucciones del Presidente. Ocultan que en medio de la rebatiña de intereses monetarios y geopolíticos de los delegados de la OPEP, estuvo el FIRME Y DIGNO COMPORTAMIENTO de la Representante de MÉXICO, en salvaguarda de los intereses nacionales, como jamás lo habíamos tenido. Para esos opinadores, la actitud mexicana “desentonó” y ahí tienen razón. En vez del coro asentidor y convergente de los delegados en otras ocasiones, Rocío Nahle fue la voz discordante en defensa del país: Esta vez se levantó de la negociación (previa consulta y aprobación del Presidente) por no convenir a MÉXICO. Con respeto y firmeza, dejó claro que para este gobierno MÉXICO ES PRIMERO Y POR ENCIMA DE CUALQUIER OTRA CONSIDERACIÓN. Participa y entiende el problema global, pero insistió en las asimetrías para aceptar lo que resulta lesivo para el país. En vez de aplaudir tan digna posición mexicana -como en los últimos 50 años no ha habido una sola-, los biliosos se pusieron a vociferar en los Medios y atacarla con distintos improperios y descalificaciones. De todos los Medios NO SE LOGRÓ UNO SOLO COMPLETO.

Si su odio les impide razonar, reflexionar y modificar su actuar equivocado hasta hoy, son libres para inmolarse en sus propias torpezas. El Presidente López Obrador, a diferencia de sus antecesores -amos de la prevaricación-, continuará su responsabilidad de velar por el Bienestar del Pueblo de MÉXICO, aunque les pese a sus detractores y cada una de sus acciones resulten coleréticas para todos sus malquerientes. Ni modo. Tienen su colagogo, pero se ahogan en sus propias bilis, y ni así aprenden. Como dice el dicho: “CON SU PAN SE LO COMAN”.