Sindicato Mexicano De Electricistas

Al Tigre no lo afecta el virus del miedo

Un periodista conservador de El Universal, señaló en su columna del día de hoy que “El Tigre” estaba despertando y que podía sacudir al gobierno de la Cuarta Transformación, si el presidente López Obrador y el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, no responden con satisfacción a banqueros e inversionistas nacionales y extranjeros.

La mentalidad conservadora cae en el terreno de lo ridículo, en su intento por meter presión al presidente.
Desean que López Obrador de un viraje hacia el neoliberalismo. Que renuncie al proyecto de transformación que vive el país y regrese a las políticas económicas del pasado, con reducción de impuestos al empresariado y arreglos bajo la mesa para llegar a acuerdos basados en la corrupción.

El asunto del coronavirus, que es de orden mundial, está dañando las economías de muchos países a lo largo y ancho del planeta. Pero la solución al problema no depende de las acciones que pueda implementar algún país.
El miedo al coronavirus y no la enfermedad en sí misma, está afectando a los mercados financieros. Los inversionistas a nivel mundial, están protegiendo sus capitales en la medida de lo posible. La inversión privada baja y hay peligro para las empresas menos sólidas.
Pero en México, los grupos conservadores intentan hacer creer a la sociedad, que realizando ajustes económicos que favorezcan nuevamente al empresariado, habrá mejores posibilidades de salir airosos de esta crisis.

Este periodista de El Universal, propone al presidente, al igual que lo han hecho Raymundo Riva Palacio, Pascal Beltrán, Ciro Gómez Leyva y otros, la salida de personajes que son incómodos para la clase privilegiada del conservadurismo.
Piden la renuncia de Rocío Nahle, Manuel Bartlett y Octavio Romero, porque son el dique que impide que el saqueo nacional en el sector energético, continúe.

A estos despidos que proponen, los llaman “buenas señales para la inversión”.
Lo ridículo de la nota, es que le están pidiendo al presidente que claudique de todo intento de transformar al país. Le solicitan regresar a la vieja política neoliberal que tanto daño causó al país.
El lado cómico de esta propuesta, es la amenaza que lanzan, respecto a que “El Tigre dormido”, puede despertar y destrozar al gobierno de López Obrador.

Ellos identifican al “tigre” con los banqueros y el grupo de empresarios nacionales y extranjeros, con intereses en el país. El Tigre para ellos son los antiguos poderes fácticos que hoy se mueven en las sombras y que piensan contar con el poder suficiente para desestabilizar al país, usando la crisis del coronavirus como pretexto.

El Tigre son ellos, dicen. No hay que molestarlo más, porque el gobierno se expone a su furia.
El mundo en el que vive la clase conservadora y sus periodistas incondicionales, es muy distinto al que habita el ciudadano común.
Para la gente trabajadora, que vive al día y sabe de la profundidad de los cambios que ha iniciado el gobierno del presidente López Obrador, lo importante son los programas sociales que llevan sustento, salud, trabajo y educación a sus hogares.
La garantía de que constitucionalmente, esos beneficios seguirán vigentes en el futuro, brinda seguridad a los sectores sociales menos favorecidos. Sectores integrados por millones de mexicanos.
Hay una clase media inteligente, combativa y vanguardista, que ve en la Cuarta Transformación la posibilidad única para dar un nuevo rumbo al país.

Profesionistas, académicos e intelectuales, se sienten comprometidos con la causa que encabeza López Obrador.
Todo ese conjunto de ciudadanos, son los que dan forma y fortaleza en la vida real, al poderoso Tigre al que se ha referido en varias ocasiones el presidente López Obrador.

El Tigre es el pueblo de México, que vivió la crisis neoliberal, por espacio de treinta y seis años.
¿Le puede espantar al pueblo de México un desajuste económico que no tiene que ver con la policía nacional? ¿Van a espantar a los mexicanos con rumores de una crisis de salud inventada?

Los programas sociales que se han señalado, unen a los ciudadanos en torno a su gobierno.
El Tigre está de fiesta y al mismo tiempo al pendiente, porque sabe que los enemigos de la Cuarta Transformación acechan en cada rincón.
El Tigre tiene salud, come tres veces al día y sabe que su familia tiene garantizada la seguridad social en el futuro.
Pretender identificar al Tigre con los banqueros y empresarios del país, es algo que solo puede nacer en las mentes conservadoras.
En la conferencia mañanera de hoy, el presidente se refirió a la presión permanente que enfrenta su gobierno, por parte de los grupos reaccionarios.

Señaló que sus argumentos y ataques, “son ridículos” y que no habrá pasó atrás en el combate a la corrupción.
Los empeños conservadores por conseguir cambios políticos y económicos que los beneficien corruptamente, están condenados al fracaso.
El tema del coronavirus, tan de moda en este momento, intenta ser la herramienta de presión conservadora, para desprestigiar al gobierno del cambio ante los ojos de los ciudadanos.

Hablan sobre estrategias científicas, los mismos políticos y periodistas de la derecha, que fueron partícipes en la pasada epidemia de miedo, generada por el virus AH1N1.

Esa epidemia no causó mayores daños en la salud de los mexicanos, pero sí provocó un estado de pánico social. Farmacias y centros comerciales con existencias agotadas. Gente sufriendo ataques de ansiedad, o rechazando todo contacto físico con sus mismos familiares.
La derecha intenta revivir el mismo escenario de pánico en este momento. Sembrar miedo para obtener beneficios económicos y políticos.
Pero los tiempos son otros. La sociedad mexicana ha madurado bastante y no es fácil inducir conductas prefabricadas en la mente de la gente.

Sabemos que el coronavirus es un mal que requiere de cuidados específicos, pero que no es letal en mayor grado.
Sabemos que el mundo padece actualmente de una pandemia de miedo. El miedo es el que hace caer las finanzas y la economía.
Sabemos que en este momento, se requiere de un gobierno fuerte y con un proyecto sólido para enfrentar cualquier contingencia.
En México tenemos ese tipo de gobierno y por eso lo defendemos.

El Tigre está del lado de la Cuarta Transformación. El verdadero Tigre, que es el pueblo.
Si contra alguien puede volverse, sería en contra de aquellos que intentan destruir el trabajo que a diario realiza la mayor parte de los mexicanos.

Al Tigre no le hace mella la estrategia del miedo, que intentan los conservadores.
El Tigre perdió todo miedo en 2018 y está listo para dar la pelea en cualquier terreno, si es necesario.

Malthus Gamba