¡Adiós comida chatarra para niños! Oaxaca es el ejemplo mundial

Los mexicanos tenemos que capitalizar la muy lamentable experiencia que nos está dejando esta pandemia. Contrariamente a lo que sucede en otros países, la mayor cantidad de fallecimientos ocurridos a raíz del Covid-19 en nuestro país, está asociada a comorbilidades como hipertensión, obesidad y diabetes sufrida por adultos jóvenes.

Este dato no es casual; deriva de un problema histórico de salud pública relacionado con malos hábitos en la alimentación, provocados por el consumo excesivo de bebidas azucaradas y alimentos procesados, mejor conocidos como comida chatarra.

México es el segundo país con más habitantes obesos o con sobrepeso del mundo después de los Estados Unidos, y ocupa el primer lugar mundial en sobrepeso y obesidad infantil. El 34% de los niños mexicanos sufren de este problema, que también es causa en una proporción alta de la diabetes y la hipertensión.

Aunque parezca increíble, en muchos Estados de la República es más fácil conseguir refrescos embotellados con altos contenidos de azúcar, que tener acceso al agua potable.

Esta realidad, junto con la experiencia dolorosa que nos está dejando el saldo de fallecidos a causa de la pandemia, nos debe obligar a realizar cambios fundamentales en nuestras estrategias de educación, salud pública, desarrollo de infraestructura y legislación, que nos vayan orientando a construir una cultura de alimentación menos dañina para nuestra población, y especialmente para nuestra población infantil.

En este sentido, el 5 de agosto el Estado de Oaxaca se volvió pionero, una vez que su Congreso local aprobó una ley que prohíbe la venta y donación a los menores, de bebidas procesadas azucaradas y de alimentos sobre procesados, mejor conocidos como comida chatarra.

Oaxaca es un Estado que ocupa el segundo lugar nacional en obesidad y sobrepeso, y el primer lugar en este padecimiento entre su población infantil

Hay que reconocer que no han sido pocas las presiones relacionadas con la venta de estos productos, que la iniciativa privada ha llevado a cabo, para que esta ley no se aprobara ahí o en cualquier otro estado de la República. Por esta razón es de aplaudirse que los diputados locales de ese Estado, hayan priorizado la salud de su población infantil por encima de los intereses de estas empresas.

De hecho, ya los congresos de otros Estados como Tabasco, Puebla y la Ciudad de México, se encuentran preparando iniciativas de ley similares a la que se aprobó en Oaxaca, con lo que pueden empezarse a atender seriamente las causas de estas enfermedades que en México son epidémicas.

A este respecto, la Jefa de Política Social, Salud y Nutrición, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia conocido como UNICEF, mandó una felicitación a Oaxaca por su decisión pionera y valiente, al poner el interés superior de la niñez por encima de los intereses económicos, invitando además a otros Estados a imitarla, a fin de que se pueda llevar a cabo un cambio en los hábitos alimenticios que le permitan a los niños mexicanos tener una salud adecuada.

Conforme este tipo de legislación se vaya aprobando en el resto del país, las empresas fabricantes de estos productos, tendrán que ir modificando sus líneas de producción, a fin de que sus bebidas y alimentos dejen de ser un factor fundamental de causa en la obesidad, el sobrepeso y la diabetes en la población del país.

La salud es una parte básica de nuestro patrimonio personal; sin ella los seres humanos no podemos ejercer nuestras habilidades y nuestras capacidades, sin contar que además estamos en un alto riesgo de perder la vida a causa de enfermedades, que sin estas comorbilidades serían mucho menos letales.

Cuando se trata de los niños, procurar su salud es mantener el enorme potencial que representa para México su bono demográfico.

Como lo dijo la educadora italiana María Montessori: “Si la salvación ha de llegar sólo puede ser a través de los niños. Porque los niños son los creadores de la humanidad”.

error: Content is protected !!