Un ‘TUMOR’ sin rumbo

Enero avanza inexorable y el tiempo que nos separa de las elecciones intermedias se acorta día con día. El desgaste del gobierno de la Cuarta Transformación, tan esperado por la oposición reagrupada en el proyecto #TUMOR que financia, junto con otros reconocidos traficantes de influencias, Claudio X González, no se presenta.

Pareciera que el gobierno del presidente López Obrador, disfruta de una coraza especial que lo hace inmune a los ataques de sus opositores y le da la fortaleza suficiente para mantenerse en plenitud, a dos años de haber iniciado el sexenio.

Hay decepción en la derecha mexicana en este momento.

Decepción por el hecho de no encontrar el punto débil en el gobierno, que les permita armar una acción contundente en su contra. La actual estrategia del #TUMOR, no ha conseguido impulsar la causa conservadora un milímetro del punto de inicio. El apoyo social no llega, a pesar de que a diario siembran calumnias, noticias falsas y descalificaciones sin fundamento, en contra del gobierno en turno y el partido político Morena.

Los tres ejes a los que apuesta la gente del #TUMOR, no se concretan y el tiempo sigue jugando en contra de ellos.

La primera de estas maniobras para engañar a la sociedad y conseguir votos, tiene que ver con la pandemia de Covid-19. Se han cansado de señalar que el Dr. Hugo López Gatell y la gente del sector salud, han fracasado en lo que corresponde al control de la enfermedad. Políticos y periodistas conservadores, usan el tema de la pandemia para atacar diariamente al presidente. Si la economía no está bien en este momento, es culpa de la mala estrategia.

Si las funerarias tienen más trabajo que en tiempos normales, la culpa es de la estrategia. Si los restaurantes no abren a diario en semáforo rojo, tal y como quisieran, se debe a esa fallida estrategia. Sí Gatell come en la calle, viola el espíritu de la pésima estrategia. Si el presidente viaja para atender asuntos nacionales, no respeta la fatal estrategia.

A fuerza de tanta mentira, han llegado a fastidiar a una sociedad que dejó de ser manipulable desde hace un buen tiempo. La gente sabe que los problemas que vive México en estos momentos, los tienen el resto de los países en el mundo. Hay nuevos brotes de contagio. Hay fallecimientos en todas las naciones. No hay economía sana en el planeta.

Por lo mismo, no les compran su mentira a los medios informativos militantes en el #TUMOR. No es culpa de las autoridades mexicanas lo que sucede en el país. Es el efecto de una enfermedad que desquició al mundo entero. Basta ver las cifras que se dan en España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y otras naciones que tienen mecanismos de protección sanitaria parecidos a los nuestros, para entender que no hay negligencia de por medio.

Otra de las maniobras opositoras, tiene que ver con la censura que intentan en contra del presidente López Obrador. Visto que esto funcionó al partido demócrata y a los grupos financieros que los apoyan, en las pasadas elecciones en la Unión Americana, buscan que las grandes corporaciones que controlan Twitter y Facebook principalmente, suspendan las cuentas del presidente por violaciones a los reglamentos internos de estas plataformas y por la difusión de noticias falsas. Las mismas causas que se alegaron para dejar fuera de redes sociales a Donald Trump.

Para esto tienen que fijar en la mente de los ciudadanos, la idea de que el presidente es un dictador que ataca a la democracia. Que se trata de un loco que lleva al país al caos. Las etiquetas manejadas por los grupos reaccionarios, usando a las granjas de bots que tienen a su servicio, van en esta dirección. #AMLODemente y #LópezEnfermoMental persiguen ese fin.
Pero se encuentran ante una sociedad refractaria al engaño. Un pueblo que entiende que si no hay argumentos de peso que sostengan una afirmación, lo razonable es ignorar la noticia o el dato falso.

Quienes han demostrado locura a lo largo de varias décadas son aquellos engolosinados con el poder y la riqueza, hasta extremos de enfermedad. Aquellos que remataron medio país, con tal de engordar sus carteras.

Censurar a un presidente que ha mantenido comunicación con su pueblo durante décadas, a pesar del silencio que quisieron imponerle los medios tradicionales de información, resulta risible.

López Obrador es un político acostumbrado al contacto público a ras de piso. Recorriendo el país. Hablando directamente con la gente. Expresándose en público todo el tiempo.

No es fácil silenciar a un presidente así y la oposición lo está constatando.

El último intento opositor tiene que ver con este mismo tema. Quieren que el INE, dirigido por sus cómplices Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, suspenda las conferencias mañaneras del presidente. La infodemia que practican a diario en sus medios informativos y redes sociales no prospera, debido a que en esos ejercicios matutinos quedan desmentidas las noticas falsas.

Les hace falta que la verdad sobre el trabajo del actual gobierno quede en silencio. Que la realidad mentirosa que desean imponer, no tenga réplica. Solo así prosperaría la estrategia del engaño que desean imponernos.

Pero el desprestigio del INE es grande actualmente. Los consejeros que se han negado a reducir sus salarios, de acuerdo a lo que marca la norma constitucional, carecen de la credibilidad y la confianza de la gente. Asumir una medida de este tipo, haría crecer la confianza en el presidente, lo que terminaría siendo el empujón definitivo para Morena en las próximas elecciones intermedias. Un ataque así a la figura presidencial, que cuenta en este momento con más de 70% de aprobación, volcaría el voto en favor de Morena.

La oposición se encuentra estancada. Empantanada. Sin dirección y tanteando caminos distintos sin decidirse por alguno. No tiene programa. Está agrupada en torno a uno de los traficantes de influencias más desacreditados del país.

Y para colmo, entrega el manejo de los recursos con que cuenta el #TUMOR, a los representantes del partido revolucionario institucional. Los Amos de la Corrupción.

La oposición hoy espera el milagro de último momento, la llegada del superhéroe, o el socorrido fraude electoral. El voto ciudadano le está negado desde el 2018 y no lo va a recuperar en cuestión de meses.

Pero para el fraude también hay antídoto. Voto Masivo por Morena en este 2021.

La misma receta aplicada en la pasada elección presidencial.

No hay camino de vuelta para la corrupción en el corto plazo.

Malthus Gamba

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