El día primero de octubre, debe tomar posesión como gobernador en funciones, el doctor Américo Villareal, en el estado de Tamaulipas.
Sin embargo, este trámite protocolario puede verse afectado, por las acciones que desarrollan en este momento, la fiscalía en esa entidad federativa y las autoridades del Tribunal Electoral del Poder Judicial.

Tamaulipas fue ganado limpiamente en el pasado proceso electoral, por el candidato de Morena. Américo Villareal cuenta con la constancia de mayoría y ha sido reconocido por el Tribunal Estatal, como candidato electo.

No hay elementos que puedan ser considerados válidos y contundentes , como para invalidar la elección pasada. El pueblo tamaulipeco decidió abandonar la vía del panismo, que solo trajo violencia, corrupción, endeudamiento y muerte a ese estado.

Estamos a unos días de que se realice la transferencia de poderes en Tamaulipas y aún se teme que algo extraordinario pueda ocurrir, para que el gobernador saliente, Francisco García Cabeza de Vaca, consiga malograr el acto, ya sea con acciones judiciales, o con el desconocimiento del resultado de la elección, por parte de los magistrados del Tribunal Electoral.
Ese Tribunal debió legitimar esa elección desde hace varias semanas y no lo ha hecho. La intención es clara. Dar oportunidad al panismo para que reúna o fabrique evidencias que permitan presentar un cuadro de desaseo en la elección y de uso de recursos procedentes de la delincuencia, por parte del candidato de Morena.

Por su parte, el fiscal estatal, incondicional de Cabeza de Vaca, tiene toda la intención de girar órdenes de aprehensión, en contra del gobernador electo y de los principales políticos que conforman su equipo de trabajo. La acusación es la misma. Haber recibido recursos financieros de la delincuencia organizada.

No hay prueba alguna que confirme estas acusaciones. Todos lo que tiene la gente de Cabeza de Vaca y los panistas que se mueven a su alrededor, son las notas periodísticas que ellos mismos han pagado para que sean publicadas, en los medios de comunicación que controlan.

Esas son sus pruebas. Esos sus argumentos.

Con ellos realizan la denuncia y esperan que los jueces que ellos controlan, tomen sus notas desinformativas, como elementos para abrir una causa.

Esa forma de ataque es propia de la clase reaccionaria, no solo en México, sino en la mayor parte de los países del mundo.

La clase conservadora, corre el rumor. Luego los medios de comunicación lo retoman y fingen hacer investigaciones al respecto. Se vuelve tema en redes sociales. La pelota regresa a la cancha de los grupos reaccionarios, y ya que las fake news están suficientemente difundidas, arman expedientes con lo que afirman sus periodistas y presentan la denuncia ante las autoridades que son de su confianza. Jueces y magistrados corruptos, que inician procesos que en realidad no tienen fundamento sólido.

A este procedimiento se le conoce como LAWFARE, o PERSECUCIÓN JUDICIAL y eso es lo que en este momento pasa en Tamaulipas.

Uno de los hijos del candidato panista perdedor en Tamaulipas, declaró hace unos días, que el miércoles próximo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial, echaría abajo la elección, pues ya se tenían “apalabrados” los votos de varios magistrados, para que las cosas resultaran de ese modo. El voto de esos magistrados, habría sido comprado.

Sin embargo, el magistrado responsable de elaborar el Proyecto de Resolución sobre el caso, presentó ayer ese documento a la opinión pública y en el mismo, se considera que la elección debe ser considerada válida, por dos motivos.

El margen de diferencia entre primero y segundo lugar es de 6% y por lo mismo, bastante amplio como para considerar que fue afectado por factores de cualquier otro tipo.
El segundo motivo de peso, es que durante el desarrollo y finalización del proceso electoral, ninguna autoridad implicada en la elección, dio fe o denunció las irregularidades que plantean hoy los partidos opositores. Nadie dijo algo al respecto en el momento oportuno. Todo transcurrió normalmente.

El Proyecto de resolución sobre el resultado de la elección en Tamaulipas, deberá ser votado esta semana y de esa resolución, dependerá el futuro y seguridad de la población de Tamaulipas, que dio la batalla grande, para deshacerse del grupo político panista, controlado por Cabeza de Vaca.

Se necesita ejercer presión sobre el Tribunal Electoral, para que el voto de cada magistrado corresponda al buen juicio y a la legalidad y no se otorgue en favor de quien mejor paga.
Hay que estar pendientes también de los “tejes y manejes” de la fiscalía del estado, que tiene como responsable a un incondicional de Cabeza de Vaca.

Es bastante significativo que precisamente en las fechas en que se decide el futuro de Tamaulipas, estalle una campaña en contra del gobierno, por el caso Ayotzinapa.
Una difusión de noticias falsas y guerra sucia, relacionadas con un tema que el gobierno está resolviendo de manera satisfactoria.

La filtración de información que llega a manos de una periodista reaccionaria, en realidad no contiene datos novedosos. Es algo que conocían de primera mano, los padres de los normalistas desaparecidos. No había mayor secreto ahí, para los afectados.

Únicamente se testeó la parte de la información, que no podía compartirse para no entorpecer el debido proceso (o el debido pretexto, como bien lo califica Ricardo Mejía en la conferencia mañanera).

El PAN se juega el bastión más importante que le queda y también la libertad de varios panistas señalados por haber cometido actos de corrupción, al ser copartícipes en los negocios de Cabeza de Vaca.

Lo que perdieron en las urnas, tratan de ganarlo en el escritorio y en base a las trampas más burdas.

Lo de Ayotzinapa, que en realidad se reduce a un chisme en relación a una filtración, más parece una cortina de humo para ocultar lo que está próximo a suceder en Tamaulipas.
Felipe Calderón ya está en España y anuncia que ahí radicará durante un tiempo. Él está implicado en esos negocios del gobernador saliente.

El anuncio de que hay magistrados “apalabrados” para votar en contra del proyecto de resolución, es asunto serio.
Las posibles órdenes de aprehensión en contra de Américo Villareal y su gente, lo son también.

Hay que estar muy pendientes de Tamaulipas.

Exigir al Tribunal un fallo apegado a la Ley.

No abandonar a la gente de Morena que se está fajando bien y bonito, por la defensa de la democracia.

Y no dejar sola a la gente de Tamaulipas, que salió a votar masivamente, para impedir que el corrupto panismo, siguiera destrozando a su estado.
Tamaulipas somos todos.

Defendamos esa causa y ese triunfo de Morena.

Malthus Gamba

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