Señores de la prensa: es válida la crítica; pero no es ético desacreditar la opinión del ciudadano

Después de ver las mañaneras y la forma en que la prensa cuestiona y se dirige al actual presidente Andrés Manuel López Obrador, me pregunto ¿en qué momento se saltó la línea del respeto a la máxima autoridad de este país?.

Si hay algo que ha cambiado en este país es la libertad de expresión, el mandatario aparece todas las mañanas y dedica ese tiempo a responder e informar a la prensa del país, les da la oportunidad de aclarar los temas que gusten de cara a cara y sin intermediarios. ¿Por esta razón creen los reporteros que ya le pueden hablar en tonos altaneros al presidente?, ¿por qué no lo hicieron nunca antes en sexenios pasados?.

Los ex presidentes pagaban fuertes cantidades de dinero a la prensa, la cual trabajaba al antojo del gobierno en turno, informaban a conveniencia y obviamente había mucha censura, cuidado con aquél que expusiera las verdades de los mandatarios y sus gobiernos, era mejor complacerlos a cambio de recompensas económicas.

Ahora se acabó el “chayote”, se les acabaron las jugosas cantidades que cobraban antes, a la par, los dejaron en libertad, no hay convenio, pero lejos de ver como respetable esta forma de conducirse de López Obrador, se han aprovechado para atacarlo. Sí, diario hay fake news, incluso, los que supuestamente eran los periodistas o medios con mejor credibilidad han caído tan bajo que se valen de esto para sacar la nota, pero van pasando los límites, pues les guste o no, están hablando todos los días y preguntando información al presidente de una nación y como tal, le deben cierto respeto.

¿O es qué estamos en el mundo del revés y entonces necesitan al autoritario para que le hablen con respeto y ni se atrevan a cuestionarlo?, ¿necesitan al peor de los corruptos para dirigirse en otro tono?. ¿Es más respetable entonces un presidente que no lee, uno que hace tratos con delincuentes y que compra su trabajo, su iniciativa y les calla la boca con dinero?, al parecer sí.

La tradicional prensa y los medios de comunicación van cavando su propia tumba, pues gracias a las redes sociales y los nuevos espacios para informarse, los primeros van quedando desenmascarados y en ridículo cada vez que sacan notas, y después los segundos los desmienten mostrando la verdad.

No acaban de entender el papel que están jugando las redes sociales y ya no saben de qué manera defenderse, tanto que ahora resulta que todos somos bots y maquinarias. Ustedes pueden quererse igualar con el presidente, comportándose de manera prepotente, sin embargo, hay muchos periodistas, comunicólogos y gente con experiencia trabajando por nuestra cuenta para informar con la verdad.

Así que prensa tradicional sigan prostituyéndose, mientras otros no nos cansaremos de desmentirlos todos los días y de recordarles que hay niveles, no olviden que ese hombre con el que hablan diario, el que les da la cara, es su presidente y se llama Andrés Manuel López Obrador.