Se acumula la basura electorera

Llama mucho la atención ver el entusiasmo con el que los miembros de la oposición moralmente derrotada, acuerdan aglutinarse en un solo frente, con la idea de que así podrían recuperar algo del terreno político que perdieron, a raíz de su comportamiento delincuencial observado durante varias décadas, mientras ocuparon puestos en el gobierno federal.

Las ideologías y principios que presentaban en el discurso para simular distinguirse unos de otros ya no es importante, porque su desesperación hizo evidente esa simulación. En la realidad, todos ellos estaban en el gobierno para recibir privilegios, y es eso lo que buscan recuperar conformando un patético Frankenstein electoral, que sólo tiene lógica desde esta óptica.

Por otro lado, espanta su ligereza y estrechez de miras estratégicas en el acuerdo de formar un solo bloque para enfrentar a Morena y sus aliados durante el proceso electoral. El estudio de opinión que realizó recientemente el gobierno federal, nos reveló entre otras cosas, algunos datos de preferencia electoral que seguramente ellos ya conocen y que tendrían que estar tomando en cuenta para diseñar su estrategia.

Los resultados de ese estudio nos dan a conocer que el PRI cuenta con un número de simpatizantes equivalente solo al 5% de los ciudadanos, el PAN cuenta con 8.1%, el PRD con 1.3% y Movimiento Ciudadano con 0.5%; es decir que juntos solo alcanzan a contar con el 14.9% de las preferencias electorales ante un 31.8% de simpatizantes de Morena.

Con estos datos pensaríamos que efectivamente juntos tienen mejor oportunidad de competir, que haciéndolo cada uno por su lado. Sin embargo, no están tomando en cuenta los datos negativos en este cálculo, los cuales también se incluyen en el estudio de opinión.

Sucede que hay ciudadanos que nunca votarían por algún partido político en especial y otros que dijeron que no votarían por ningún partido en las elecciones. Cuando se suman estas preferencias negativas a cada partido y a la coalición que parecen estar tan contentos en configurar, nos damos cuenta que el 68.9% de los ciudadanos nunca votaría por el PAN, el PRI, el PRD, Movimiento Ciudadano, o por ninguno de ellos.

Esto significa que en el mejor de los casos, estos partidos juntos podrían alcanzar una votación máxima del 30.1% de los votos totales. Morena solamente tiene el 27.2% de preferencia negativa, lo que significa que su posibilidad de ganar votos se extiende hasta poder obtener el 72.8% en el mejor de los casos.

Con estas cifras no se puede entender la lógica estratégica de esta alianza, porque está bien claro que van directo al fracaso. Probablemente Claudio X González, erigido en el nuevo líder moral, esté siendo un factor involuntario al ayudar a unirlos, para la destrucción definitiva de la oposición, aunque conociéndolo se podría pensar que está cobrando de alguna parte, para actuar como Caballo de Troya infiltrado a favor de la 4ª Transformación, sin que nadie lo sepamos.

Lo más probable es que ninguno de ellos en su desesperación, pueda tener la inteligencia para analizar la situación en la que se están poniendo, con una estrategia de ataque apache que los va a terminar de liquidar.

Como dijo el escritor y poeta francés Jean de la Fontaine: “Hay cerebros impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda”.