De la misma manera que con la visita de Santiago Abascal, líder del partido de derecha español VOX, quien se reunió con integrantes del PAN, incluidos el coordinador del albiazul en el Senado, Julen Rementería, y la legisladora Lilly Téllez, la de la misma Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) que se llevó a cabo a principios de año en Monterrey, Nuevo León, o las reuniones internacionales que frecuentemente organiza el prosista Mario Vargas Llosa, no tuvieron ninguna trascendencia, el Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que se trata de otra reunión de la derecha internacional y que en nada perjudica a su gobierno.

“No nos perjudica en nada, yo diría que al contrario, nos ayuda en este plan que tenemos de ir informando, orientando, de cómo piensan los conservadores, de cómo son racistas, de cómo son clasistas, de cómo discriminan, de cómo son muy corruptos, de cómo no tienen escrúpulos de ninguna índole, de cómo son muy partidarios de la violencia”, señaló el mandatario durante la conferencia mañanera de este miércoles.

“Esos personajes tienen todas la libertades que se garantizan en México para reunirse, para manifestarse, para expresarse. No nos perjudica en nada”, aseguró el Presidente, refiriéndose a senador republicano, Ted Cruz; el exfuncionario de Donald Trump, Steve Bannon, y a Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente de Brasil, quienes, entre otros, asistirán al evento.