@_BarbaraCabrera

 “Queridos ciudadanos:

Es tiempo de definiciones.

Aprovechen este ejercicio de participación ciudadana

¡Cuidado con las Fake News y la desinformación!

Este 10 de abril todos a participar en la Consulta Popular

acerca de la Revocación de Mandato.

¡Demostremos que estamos ante un cambio de régimen!”

Mía frase

Hablaré acerca de la construcción de ciudadanía; para ello distingamos ¿Quién, cómo, cuándo, porqué y desde dónde se lleva a cabo? preguntas primigenias que conducen a la reflexión y el debate para llenarnos de acciones, y de esta manera ser contribuyentes en la conformación de aquella ciudadanía requerida en estos tiempos interesantes donde estamos haciendo historia con un cambio de régimen llamado Cuarta Transformación de la Vida Pública de México, liderada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

A continuación algunas ideas para contribuir a la acción, así como al intercambio de ideas:

¿Quién? desde diversas palestras, todos somos contribuyentes en la construcción de ciudadanía; todo es cuestión de cantidades.

¿Cómo? a partir de utilizar diversos mecanismos. Por ejemplo, desde el gobierno: las políticas públicas; desde la sociedad, creando comunidad; desde las organizaciones civiles, con campañas de concientización; desde las Universidades y Centros de Investigación, a partir de la generación de conocimiento que provoque pensamiento crítico-analítico-reflexivo; entre otros. Todo lo anterior, incorporando el uso de medios tradicionales, así como las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), entre las que destacan por su protagonismo las redes sociales.

¿Cuándo? en este momento, ya que como lo advertí, la construcción de ciudadanía, por su naturaleza, es un proceso inacabado y en constante movimiento.

¿Por qué? debido a la trascendencia del poder ciudadano en la palestra socio-política; además, actualmente estamos en una época en la que ejercemos a plenitud la potestad que nos confiere el artículo 39 constitucional, al señalar que: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”.

¿Desde dónde se construye la ciudadanía? en todos los sectores.

En este contexto, es conveniente no perder de vista la esencia de la democracia depositada en los ciudadanos que asumen la responsabilidad que trae consigo el ejercicio de la ciudadanía en toda la extensión de la palabra; es decir, participar de manera activa, informada y responsable en los asuntos públicos.

Por ende, para influir en la agenda pública, existen mecanismos que hacen posible e incentivan la participación en los asuntos gubernamentales que a todos atañen; esto es, se trata de ejercicios para contribuir en las decisiones colectivas, situación que es importante se vea reflejada en las políticas públicas.

Y aunque el voto, es el instrumento de participación ciudadana por excelencia, en estos tiempos interesantes que nos está tocando vivir; a nivel federal ya hay herramientas para ejercer plenamente nuestro poder ciudadano, ese que estuvo soslayado durante el antiguo y decadente régimen neoliberal.

Hoy contamos, por ejemplo, con las Consultas Populares y la Revocación de Mandato. A propósito de ello, este 10 de abril tenemos una cita con la democracia, para ejercitar estos nuevos derechos plasmados en la Constitución e instrumentados en sus leyes correspondientes. Se trata de la primera Consulta Popular para someter a consideración de la ciudadanía la continuidad del Presidente de la República.

Algunos se preguntarán ¿qué caso tiene acudir a votar si el Presidente López Obrador cuenta con una amplia aceptación del pueblo?

La respuesta es muy sencilla y contundente: al tratarse de un nuevo derecho, es muy significativo que quienes tenemos el bastón de mando, lo hagamos valer y aprendamos cómo hacerlo, para que en próximos sexenios quien tenga la titularidad del Poder Ejecutivo sepa que no se trata de un cheque en blanco y si acaso no hace bien su trabajo y traiciona al pueblo, le podamos decir ¡adiós!.

En suma, la revocación de mandato es para que nunca más tengamos un Presidente impuesto, de esos que les gusta tener a los neoliberales, que se creen dueños de México, como si el país se tratara de una franquicia o de un botín que podían repartirse a placer.

Porque como atinadamente lo ha expresado el Presidente Andrés Manuel hay que mandar obedeciendo. Así que ya lo saben, este 10 de abril #QueSigaAMLO ¡todos a ejercer este derecho constitucional!

Es todo por hoy.

¡Hasta la próxima Nornilandia!

Por Bárbara Cabrera

Escritora. Investigócrata. Columnista. Divulgadora del conocimiento, quien está entre letras, con su café y a un tweet de distancia.