Iberdrola, empresa española de energía, volvió a sufrir un revés por parte de la Semarnat.

La empresa de energía extranjera pretendía instalar una termoeléctrica de ciclo combinado “Mérida IV”, que se encuentra a 200 metros de una reserva de anillos de Cenotes en Yucatán.

Por lo que debido a la falta de estudios y consulta pública, luego de la inconformidad de la comunidad maya de Kanasín y San Antonio Tehuitz de la zona conurbada de Mérida, la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) no dio la autorización ambiental a la empresa española.

La empresa española Iberdrola, hasta el momento no cuenta con permisos de generación emitida por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), esto según las declaraciones del subsecretario de Energía de la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo (Sefoet), Juan Carlos Vega Milke.

Vega Milke informó que la suspensión del proyecto causó revuelo en la opinión pública, sin embargo, explicó que la empresa aún no ha tramitado el total de sus permisos, entre ellos, los emitidos por el CRE para la operatividad y gestión de energía.

Cabe recordar que Iberdrola ha sido señalada por el presidente Andrés Manuel López Obrador de abusar de la Comisión Federal de Electricidad.

De acuerdo con Sin Embargo, la comunidad maya seguirá organizándose para evitar la construcción del proyecto en sus tierras, pues aseguran que la megaobra amenaza con los recursos de la entidad, especialmente los cenotes y la selva. Ya que señalan, que ante la negativa de la Semarnat, la empresa de energía volverá a solicitar el permiso.

“Rechazamos la termoeléctrica porque puede lastimar nuestra selva maravillosa, nuestros cultivos (agrícolas y de miel), hay zonas arqueológicas que pueden ser enterradas; es un centro ceremonial gigantesco con hallazgos de nuevas pirámides. Queremos seguir viviendo en un lugar limpio, poder seguir bebiendo el agua limpia”, dijo un integrante del colectivo Ma’alob Cuxta, conformado por comuneros de Kanasín y San Antonio, académicos y organizaciones sociales, cuya identidad pidió ser resguardada por seguridad”.

La termoeléctrica de 500 MW que plantea construir Iberdrola plantea quemar como combustible 150 millones de pies cúbicos de gas natural al día, equivalente a 3 millones de toneladas de CO2 al año, más que el total de los automóviles registrados en el Yucatán, relata el medio citado.

Además, los gases tóxicos que generaría dicha planta (como óxidos de nitrógeno) provocan daños a los sistemas respiratorio, circulatorio e inmunitario.

“Tenemos que cuidar nuestra riqueza de cenotes”, dijo uno de ellos. “La negativa de la Semarnat fue un round, pero no hay que darnos por confiados de que no vayan a seguir intentándolo”. Señaló un integrante de la comunidad.

Pero la mala noticia es que el gobierno de Yucatán a través del Secretario de Fomento Económico, Ernesto Herrera Novelo, dijo a la prensa local que “la Semarnat no tiene facultades para cancelar los proyectos” y que al “sólo faltar algunos estudios”.

Agregó que la empresa “seguirá y construirá esa planta eléctrica en Kanasín” con el apoyo el Gobierno estatal.

En tanto, el alcalde de Kanasín, Edwin Bojórquez Ramírez, negó que exista algún permiso otorgado por el Ayuntamiento, “ya que, al no cumplirse con las disposiciones federales en temas de impacto ambiental, el municipio no puede proceder a evaluar el proyecto y brindar los permisos municipales de construcción y de uso de suelo”.

Con información de Sin Embargo