Luego de que apenas el pasado 1 de septiembre, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) tomara la decisión de desconectar a la central de cogeneración Enertek de Iberdrola, ubicada en Tamaulipas, por insistir en el modelo de autoabasto, por lo cual al Comisión Reguladora de Energía (CRE) le negó la renovación de permisos, este 1 de noviembre la filial CFE Intermediación de Contratos Legados (ICL) desconectó una central eólica de la empresa española Iberdrola en Guanajuato, debido al incumplimiento de contrato por cambio de uso de suelo.

De acuerdo con el oficio de Comisión Federal de Electricidad (CFE-ICL-0890-2022) entregado a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), con fecha del 31 de octubre, la empresa española incumplió con un contrato que tenía con las autoridades federales para la construcción de la planta Santiago Eólico, ya que la empresa española cambió la dirección para la construcción de la central sin previo aviso a la CFE.

El permiso de generación de energía eléctrica, emitido por la CRE en abril del 2015, contempló la instalación de una planta eólica con una capacidad de 105 megawatts (MW) y una producción estimada anual de energía eléctrica de 275 gigawatts (GWh) que estaría ubicada en el Rancho Hacienda de Santiago, Villa de Arriaga, Villa de Reyes, San Luis Potosí.

Sin embargo, Iberdrola decidió unilateralmente y sin avisar a ninguna instancia ni solicitar los permisos correspondientes, construir la planta eólica en Guanajuato y hasta que terminó la construcción de la central en Guanajuato, la empresa solicitó actualización del permiso con nuevo domicilio, con el argumento de que la inversión de la nueva central fue elevada y que ya estaba terminada.

Y aún así, Iberdrola y la CFE ICL firmaron el Contrato de Interconexión Legado, en el que Iberdrola omitió mencionar que no contaba con las autorizaciones necesarias, por lo que la CRE, emitió la resolución en la cual se negó a Iberdrola la modificación relativa a descripción de instalaciones del permiso de generación de energía eléctrica, en donde se pedía actualizar su ubicación de manera extemporánea, lo cual tuvo como consecuencia que la CFE y la CRE decidieran desconectar la planta eólica de Iberdrola en Guanajuato.