Los ataques a Beatriz; muestra de desesperación y cobardía

El 1 de julio pasado, la oposición al gobierno volvió a aplicar la que parece ser la única estrategia que sus cerebros pueden diseñar para atacar al gobierno. Ésta consiste en enviar algún emisario subnormal a hacer una pregunta incómoda, para aprovechar la respuesta que reciba, creando una tendencia en las redes sociales por medio de bots que la posicionan.

Esta vez volvió a tocarle a la esposa del Presidente, la Dra. Beatriz Gutiérrez Müller, ser seleccionada como blanco de hostigamiento, cuando algún tonto útil del grupito del PAN le preguntó si no pensaba ayudar a los niños con cáncer. La doctora le respondió que no era médico.

Eso fue suficiente para que los troles principales del PAN, lanzaran los mensajes que sirven de guía a sus ejércitos de bots, y dispararan tendencias en redes sociales denostando e insultando a la esposa del mandatario.

En su infinita estupidez, llegaron a compararla con la Gaviota de Peña Nieto y con la esposa del Comandante Borolas, poniéndolas como ejemplo, pensando que a la sociedad ya se le olvidó que una mandaba paquetes de ayuda vacíos a los niños con cáncer, cuando el gobierno de su marido se robaba hasta el dinero de las quimioterapias, y en su lugar, a los pequeños les aplicaban agua destilada; y que la otra se hizo de la vista gorda cuando su prima omitió poner extintores y salidas de emergencia en la Guardería ABC, provocando la muerte de 49 niños y secuelas permanentes en los cuerpos de muchos otros.

Esos mismos troles, que hace unos meses mandaban quemar automóviles y dañar edificios en el centro de la ciudad de México, con la excusa de protestar a favor del feminismo, se cansaron de insultar a la esposa del Presidente, mostrando nuevamente su esencia amoral y su falta de capacidad mental, para por lo menos respaldar sus estrategias con argumentos mínimamente coherentes.

A todos los demás nos queda claro que la Doctora Gutiérrez Müller, no es funcionaria pública y no es vocera del gobierno. Su papel es estrictamente personal como compañera del mandatario, madre de su hijo menor y docente de posgrado en una universidad.

Sin embargo, esta pandilla de delincuentes del pasado, aprovecha la oportunidad que les brinda la convicción del Presidente, en relación con prescindir de un equipo de seguridad que les otorgue protección personal a él y a su familia.

Podemos imaginarnos qué le hubiera pasado a cualquier militante de la oposición en época de Peña Nieto o de Calderón, si tratara de acercársele a alguna de sus esposas para increparla o incomodarla. En el mejor de los casos hubiera estado un fin de semana torturado en un separo del campo militar número 1.

Es indudable que el pueblo cuida al Presidente, pero en un escenario de cambio tan profundo, que trastoca en forma muy relevante los intereses de mucha gente, que ha demostrado no tener respeto alguno por la integridad física o moral de los demás, la intención del Presidente de tratar de vivir como cualquier ciudadano común y corriente, tiene como la consecuencia menos grave, pasar por la incomodidad de soportar insolencias e insultos.

En este contexto, todos esperamos que en medio de la estupidez evidente que manifiestan estas bandas de delincuentes políticos, por lo menos estén conscientes de que su mejor oportunidad de sobrevivir la tienen en la representación del gobierno actual. Podemos estar seguros que si esta transformación estuviera a cargo de alguien distinto, la enorme mayoría de ellos estaría por lo menos en la cárcel.