La violencia y la narco-política del PRI-PAN

En la opinión de Elí González
@calacuayoMX

Tenemos motivos muy fuertes para creer que las últimas acciones de violencia en el país, están relacionadas con la oposición y en especial con los grupos “empresariales”, políticos y delincuenciales del PRI-PAN.

Estos dos partidos tienen históricamente una conexión directa con el crimen organizado.
La violencia reciente podría ser una herramienta para golpear al presidente y al actual gobierno.

Es necesario el cese al fuego, el cese a la persecución de los narcos que son los que tienen las armas.

Es más efectivo meter presos a las verdaderas cabezas administrativas que son los políticos y evitar golpear la fuerza operativa que son los que tienen el armamento para hacer una guerra contra nuestro país y el gobierno.

Vayamos un poco a la historia reciente. Y con la tristeza, el dolor, la rabia y la frustración que aún se siente, vamos a recordar y hablar de Miroslava Breach, periodista asesinada el 23 de marzo de 2017

Miroslava investigó la infiltración del crimen organizado en la política, con la imposición de candidaturas.
De acuerdo con el gobernador Javier Corral, a Breach la mataron como represalia por el trabajo periodístico que desarrolló.

Sus investigaciones lograron comprobar que grupos del crimen organizado impusieron las listas de candidatos a alcaldes, al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), para las elecciones de ese 5 de junio en corredores de trasiego de droga.

La investigación de Miroslava mostró la forma en la que los dos partidos políticos PRI-PAN, eran operados directamente por el crimen organizado y tenían que colocar candidatos cómplices, para que el tráfico de drogas operara sin ningún contratiempo.

La investigación de mi compañera Miroslava QEPD, es solo un retrato de cómo la narco-política opera realmente el país y cómo ha hecho de su riqueza un botín para unos cuantos.

En la narco-política son capaces de todo, con tal de desestabilizar a un gobierno del cual fueron excluidos por consecuencia de sus propios actos de corrupción y delincuencia que hasta 2018 era intocable.

La porquería que Miroslava sacó a la luz, nos da una idea del porqué pelear tanto para regresar a dominar la política. Siempre abusando de la ignorancia de algunos para adquirir un poco de poder y empezar a recuperar las fuerzas de esa serpiente de mil cabezas que hoy agoniza.

El negocio principal de los políticos no es el tráfico de drogas, se trata del lavado de dinero, como también lo retrató Miroslava en La Jornada en una investigación sobre la perforación ilícita de pozos de agua y la compra de equipos de alta tecnología para riego en varios municipios, todo ello como parte de una operación de lavado de dinero.

La periodista también desnudó la forma de operar de los grupos narco-políticos, con movilizaciones de campesinos pagados, y también la forma en la que se asesinaba a dirigentes indígenas como Juan Ontiveros Ramos.

El gobernador Javier Corral dijo que la principal línea de investigación sobre el asesinato de Miroslava es que ella denunció y documentó el vínculo de la política con el narcotráfico.

Hoy mi compañera está muerta. Fue asesinada por investigar la narco-política.

Ya basta de ver morir a quienes dicen la verdad y ver llenarse las bolsas a los “periodistas” que dicen la mentira.

Exigimos al gobierno de Lopez Obrador que con inteligencia evite la guerra, que evite darle motivos para que la violencia siga su inercia y con eso permitir el regreso de la narco-política.

Tenemos en nuestras manos salvar al país de esta podredumbre llamada PRI-PAN.

Sintámonos patriotas, desterrémoslos y exijamos al gobierno que con acciones de pacificación, ya no les dé oportunidad de seguir operando

México no es el gobierno ni los partidos políticos. México somos todos nosotros y debemos luchar para salvarlo, para no permitir que vuelva a ser secuestrado y explotado por los grupos delincuenciales de la narco-política (PRI-PAN)

Eli González

Profesionista, Empresario, Conferencista y Columnista