El nuevo ridículo del PAN y su “quinta transformación”

En su lucha permanente para recuperar el poder político, los grupos conservadores hablan ya de una necesaria “quinta transformación”, que revierta las medidas políticas y sociales que impulsa el gobierno del presidente López Obrador.
Para los intereses de la derecha corrupta que perdió privilegios con la llegada de Morena al poder, es natural que el cambio radical que vivimos se interprete como un fracaso nacional.
Ya no hay cabida para la corrupción, ni condonación de impuestos, ni tampoco negocios sucios realizados al amparo y con la complicidad del gobierno.

Las reformas estructurales que privatizaban la riqueza nacional quedan sin efecto. La educación no pudo ser entregada a los particulares, quienes tenían grandes planes para lucrar en este sector.
Debemos entender entonces que para estos grupos reaccionarios, la Cuarta Transformación es efectivamente, un movimiento social que se traduce en fracaso para los intereses de quienes estaban acostumbrados a medrar por medio de las instituciones corruptas del neoliberalismo.

Si tenemos presente que durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, la seguridad pública se puso al servicio del cártel de Sinaloa, podemos darnos cuenta del tipo de intereses que defienden los conservadores.
En los medios de comunicación tradicionales, se puede ver que existe una campaña desinformativa mediante la cual se intenta fijar la idea de que la Cuarta Transformación va mal.
Se trata de una campaña sucia, donde se miente cotidianamente en un intento por restar apoyo social al gobierno del cambio.

Las elecciones del 2021, políticamente están próximas y hasta el momento, los conservadores no tienen proyecto ni candidatos atractivos que ofrecer a los votantes. Por eso, su apuesta en este momento descansa exclusivamente en esa guerra sucia.

Proponen a los ciudadanos una quinta transformación, que revierta los cambios que se impulsan actualmente.
¿Pero qué tipo de transformación prometen?

Una donde el pasado vuelva a encumbrar a organismos y personajes responsables del reciente fracaso nacional.
Intentan revivir a la Sociedad Civil, S. A. de C. V., con toda la corrupción que anidaba en estas organizaciones.
Para los conservadores, el enfrentamiento letal contra el crimen organizado, es un imperativo que figura también en esa quinta transformación. Se puede adelantar que ese enfrentamiento a muerte, se dará contra determinados grupos delincuenciales, protegiendo al mismo tiempo al cártel de Sinaloa, o a otra organización criminal, tal y como se hizo en el pasado, durante los gobiernos panistas.
En la quinta transformación, el gobierno volverá a ser un delincuente más, entre los muchos otros que actúan en el país.

A la derecha no le interesa atacar las causas de la delincuencia. Crear empleos, brindar educación de calidad, abatir la pobreza, dar oportunidades a los jóvenes y atender las necesidades de los sectores desprotegidos en nuestra sociedad, no son políticas que interesen a quienes van en busca de privilegios de clase.
En esa quinta transformación que nos prometen, el salario volverá a perder su poder adquisitivo y volveremos a los tiempos en que gasolinazos, devaluaciones, incremento en los impuestos y alza en los productos de la canasta básica, son el pan de cada día.

En esa quinta transformación, estará incluido el nuevo partido político que intenta registrar Felipe Calderón. Y será posible entonces que integrantes del crimen organizado, afiliados a la fuerza política del expresidente Calderón, compitan y lleguen al poder. Tendremos presidentes municipales, alcaldes, gobernadores, legisladores y funcionarios de la administración pública, ligados a la delincuencia.

Quizá tendremos de nueva cuenta a un presidente que pacte y trabaje con determinado grupo criminal.
El sueño de los conservadores es convencer a los mexicanos de que esa quinta transformación le conviene a México.
El engaño, la calumnia hacia el actual gobierno, la mentira descarada que difunden los medios de comunicación afines a los intereses de la derecha, tienen ese fin.

Les urge conseguir votantes para la siguiente elección.
Afortunadamente, la sociedad mexicana ha madurado mucho en los últimos tiempos. No se deja engañar y detecta la mentira por muy disfrazada que ésta se presente.
Los mexicanos sabemos que el regreso de los neoliberales al poder, significa el retorno a una era oscura de la cual estamos saliendo.

Además, tenemos ejemplos en otros países, que nos hacen ver que cuando el neoliberalismo regresa, ocasiona graves trastornos en las naciones que han permitido su retorno.
Macri revive el neoliberalismo en Argentina y hoy deja el poder, heredando un país endeudado y casi en la miseria.
Bolsonaro en Brasil ha privatizado y rematado la riqueza nacional. Hasta la Amazonia sufre el embate del neoliberalismo depredador.

En Bolivia vemos la forma violenta en que el nuevo gobierno neoliberal, se hace del poder mediante un Golpe de Estado y las primeras acciones que emprende, son de represión hacia el pueblo. Las mayorías indígenas, atendidas y respetadas durante los gobiernos de Evo Morales, son hoy el blanco del ataque conservador.

Lo mismo vemos pasar en Chile, con Sebastián Piñera, en Ecuador, con Lenin Moreno y en Colombia, con Iván Duque.
Los países se empobrecen en favor de los intereses de pequeños grupos que arrasan con la riqueza nacional.
Esa es la quinta transformación que nos están prometiendo en este momento los grupos reaccionarios opuestos a las políticas democráticas de la Cuarta Transformación.

Ese brinco hacia atrás, lo han dado recientemente sociedades que han escuchado y atendido las promesas mentirosas de quienes añoran los privilegios de otros tiempos.

Con su voto, o con su pasividad, han permitido el retorno de los corruptos. Les han entregado nuevamente el poder y los resultados de este equívoco histórico, no pueden ser más lamentables.
Centro y Sudamérica se están tiñendo de sangre inocente. Los neoliberales regresan rencorosos y con la intención de sostenerse en el poder a toda costa. El uso de las fuerzas del orden y del ejército para reprimir al pueblo, es algo que vemos a diario en las noticias.

La quinta transformación que promueven los conservadores, no puede hacerse realidad en nuestro país.
Costó mucho trabajo y esfuerzo sacar a los corruptos del gobierno. No podemos abrirles la puerta nuevamente.
Lo ideal sería que en las siguientes elecciones del 2021, el voto popular desapareciera definitivamente a las fuerzas políticas que defienden la causa de la derecha.

Si los conservadores quieren regresar al poder, que construyan un proyecto diferente que interese al pueblo.
A nadie le importa una “quinta transformación”, que viene embarazada con todos los vicios del pasado neoliberal.
Ni panistas, calderonistas o priistas pueden gobernar a México.

Malthus Gamba