Con la renovación, recuperación y puesta en operación de 14 de las centrales hidroeléctricas propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y un proyecto de generación de electricidad con tecnología fotovoltaica, la iniciativa de Reforma Constitucional en materia eléctrica asegura una transición energética responsable hacia las energías limpias, pero sobre todo pone orden en el sector.

Informó que hay un parque proyectado para Peñasco, a fin de colocar paneles en 2 mil hectáreas “y lo podemos hacer para cumplir con los acuerdos internacionales”.

Esto lo expresó durante la conferencia mañanera de este viernes, donde criticó duramente los vicios y complicidades generados por la Reforma Energética aprobada durante la administración de Enrique Peña Nieto, mientras sostuvo que el actual gobierno muestra con hechos su compromiso con el medio ambiente y quienes se oponen a la reforma constitucional en materia eléctrica son los beneficiarios del modelo actual.

“Cuando se habla de cambio climático, nosotros estamos actuando de manera responsable”, aseveró.

“En efecto, el que se vayan utilizando cada vez más energías limpias y que garanticemos esa transición de manera ordenada, pero no como un parapeto para beneficiar a hombres de negocios, para decirlo amablemente, pero en realidad son delincuentes de cuello blanco, saqueadores, que engañaron con lo de las energías limpias para hacer negocios sucios”, puntualizó López Obrador.

La Reforma tiene como propósito que tengamos energía eléctrica, que no haya apagones, que se garantice el servicio a todos los usuarios, pero además que no aumenten los precios, así como fortalecer la CFE, haciendo a un lado las empresas que solo son movidas con afán de lucro e hicieron jugosos negocios, actos de corrupción permitidos por gobiernos neoliberales, al grado que ex funcionarios, el ex presidente Calderón terminaron como empleados de Iberdrola.

A manera de ejemplo, tenemos los subsidios recibidos por la energía eólica en el Istmo, sin pagar transmisión, a cada torre le ponemos el nombre de Oxxo, de Bimbo y pagamos tres veces menos de lo que paga una familia, eso fue lo que hicieron y se abandonó a las hidroeléctricas; es más, no se contemplaron como energía limpia. Imagínense eso, que la energía que se produce con agua no es energía limpia. Entonces, la iniciativa es que se considere a las hidroeléctricas como energía limpia”.

Esta reforma constitucional incluye también el que el litio, mineral estratégico, sea propiedad de la nación, que no pueda entregarse contratos ni concesiones a particulares y mucho menos a extranjeros, pues de eso depende el desarrollo futuro para las nuevas generaciones.

“Tenemos que garantizar que no aumente el precio de la luz y que el litio sea para los mexicanos y que se produzcan energías limpias y lo podemos lograr con las plantas y con la energía solar”, indicó.

El mandatario aseguró que la transición energética en México se hace por convicción y no porque lo exijan los organismos internacionales, porque también ahí hay mucha hipocresía porque permiten a las grandes potencias que se produzca cada vez más petróleo y energía eléctrica con combustibles, con carbón, pero a la vez emiten un discurso “con una palabrita muy usada ahora en el discurso mundial: resilente”.

Afortunadamente poco a poco se va entendiendo que actuamos con hechos, sostuvo el Presidente al destacar que no se ha dado una sola concesión minera; al contrario, se han recuperado terrenos e impuestos en ese sector, pues durante los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto se entregó casi el 60 por ciento del territorio nacional para la explotación minera privada, pero al igual que sucedió en el sector del petrolero, las concesiones se utilizaron para la especulación y no para invertir en la operación de minas y pozos petroleros.

Además, se mantienen los límites de dos millones de barriles diarios de petróleo crudo, distinto a los 3.4 millones que se sacaron en 2004, con lo cual exprimieron, precipitaron el campo de Cantarell, el yacimiento más grande del mundo, lo agotaron, lo achicaron y “Ahí no había ambientalistas”, ironizó López Obrador.

Subrayó que en materia de hidrocarburos, producto de la reforma del sexenio pasado, solo hubo especulación, no inversión, aun cuando dieron 110 contratos, pero que solo generan 20 mil barriles diarios por lo tanto fue un engaño, remarcó.