La prensa al servicio del #TUMOR

Raymundo Riva Palacio, uno de los veteranos periodistas que mejor representa a la corriente “chayotera” en los medios de comunicación conservadores, publica hoy una columna en El Financiero, donde se queja amargamente por la falta de información oficial, respecto al estado de salud del presidente López Obrador.

Como sabemos, el contagio por Covid-19, alcanzó al titular del poder ejecutivo a final de la semana pasada.

Se conoce que actualmente se encuentra en Palacio Nacional, guardando la cuarentena que prescribe el sector salud en estos casos. Su médico de cabecera es el titular de la Secretaría de Salud, quien prescribe y supervisa el tratamiento médico que deberá seguir el presidente.

Sabemos que el aumento en la temperatura de López Obrador, ha sido mínimo. Dolor de cabeza y otros pequeños malestares, anuncian que el cuadro de contagio en este caso, no es agresivo hasta hoy.

Según lo anunciado por la Secretaria de Gobernación, que asume la responsabilidad de informar cada mañana en la conferencia acostumbrada, el presidente se encuentra atento y a cargo del gobierno del país, asumiendo las responsabilidades que corresponden a su puesto.

Evidencia de lo anterior, es la llamada telefónica que atendió para concretar con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el envío de un considerable paquete de nuevas vacunas.
Hay gobernabilidad en el país, a pesar de la enfermedad del presidente y eso molesta mucho a la clase neoliberal, coaligada en el grupo multi-corrupto del #TUMOR.

¿Por qué quieren conocer más datos en relación al actual estado de salud del presidente?

La respuesta es sencilla. Desean conocer paso a paso, el tratamiento que sigue López Obrador, para descalificar cada detalle del mismo.

Eso lo sabe el presidente y por lo mismo, los reportes sobre su salud tratan aspectos generales que no pueden ser aprovechados por los grupos neoliberales para intentar desestabilizar al país.
Vamos a poner los dos escenarios posibles sobre el uso que daría el #TUMOR, a los detallados reportes médicos que pide por conducto de sus comunicadores “chayoteros”.

Si la salud del presidente mostrara un deterioro evidente a causa del contagio, de inmediato la prensa reaccionaria hablaría de lo mala que ha sido la estrategia de salud en el país. Un fracaso de tal magnitud, donde el mismo presidente de la república padece las consecuencias de las erradas políticas de sanitarias del Dr. Hugo López Gatell.

El país se encontraría sin mando en este momento y las probables consecuencias por esa falta de capacidad en el equipo de salud, tendrían consecuencias desastrosas para México. Gatell sería la figura pública a quemar en la hoguera conservadora. Un sueño recurrente entre los neoliberales.

Por el contrario, si la mejoría del presidente fuera apreciable, entonces los medios de comunicación del #TUMOR, hablarían del trato privilegiado que recibe en este momento, López Obrador.
Una atención privilegiada recibida por los médicos militares apostados a la cabecera de su lecho de enfermo. Oxígeno en cantidad abundante, así como los privilegios, lujos y comodidades, prodigadas al que llaman “dictador” de la Cuarta Transformación.

La calumnia en ambos casos perseguiría los mismos objetivos. Restar credibilidad al presidente y provocar, de ser posible, desánimo y preocupación dentro de la sociedad mexicana.

Pero los partidarios del #TUMOR se han estrellado contra un muro, en sus intentos por saber más sobre la salud del presidente. Conocen la evolución del contagio y la condición general del titular del ejecutivo. Nada más.

López Obrador es un político de muchos años que conoce a la perfección el medio donde se mueve. Sabe de las intrigas y mentiras utilizadas históricamente por la clase conservadora. Conoce la forma en que utilizan cualquier resquicio político para intentar desorganizar a la sociedad y sacar raja para provecho propio.

Por eso la mesura en los reportes sobre su estado de salud.

A la mayoría de los mexicanos nos basta saber que la evolución del contagio en la persona del presidente, no presenta signos preocupantes en sus sistemas inmunológico y respiratorio. Tener la confianza de que el presidente está atento al acontecer nacional e internacional que atañe al país.

Saber por otros mandatarios, que las pláticas telefónicas previstas desde mucho antes, se han desarrollado sin alteración alguna.
Atestiguar la llegada de nuevas vacunas al país y tener conocimiento de que se contratan nuevos embarques, por la intervención directa del presidente.

Riva Palacio y sus compinches “chayoteros” carecen de información real que pueda ser aprovechada para crear confusión social. Esa es su molestia.
No pueden asegurar que el presidente está delicado de salud, pues en cualquier momento un video, o la presencia misma del presidente, los dejaría en ridículo.

Tampoco pueden escribir o señalar que se encuentra en buenas condiciones, puesto que esto en nada les sirve y también podría ser desmentido por la realidad.
A los grupos opositores y a su prensa “chayotera” les queda únicamente “tragar camote” en este momento.

Aún enfermo y alejado de los reflectores y del contacto diario con la gente, el presidente López Obrador tunde a los integrantes del #TUMOR, dándoles cátedra sobre política y buen gobierno.
Hay presidente en México. Tenemos fortaleza administrativa y no hay evidencia alguna de debilidad en el gobierno federal.
Aunque le pese al #TUMOR de Claudio X González, hay Cuarta Transformación para rato y se está demostrando que aún con el mejor presidente de la historia moderna en México enfermo, el cambio no se detiene.

El neoliberalismo corrupto y predador que saqueó México por décadas, terminará de salir en las siguientes elecciones.
Y con él, su prensa sicaria.

Malthus Gamba