Sindicato Mexicano De Electricistas

La opinocracia tiembla ante la posibilidad de las ‘mañaneras’ en el fin de semana

Las noticias falsas, son el pan de cada día en la prensa nacional, de corte conservador.

El Reforma, El Universal, Milenio, Excelsior y portales que navegan con bandera de “independencia” como Sin Embargo y Eje Central, se dedican a maquillar, manipular y alterar la realidad, para ofrecer a la poco audiencia que convocan, noticias tergiversadas, que intentan favorecer a la clase conservadora que paga por sus servicios.

De la televisión abierta y la radio tradicional ya ni hablamos. Su programación informativa de mala calidad, ha sido abandonada por unos ciudadanos que rechazan el engaño y buscan los hechos reales que suceden en nuestro país y en el mundo, en medios alternativos que no tienen compromisos laborales y económicos con quienes son dueños de las empresas de comunicación tradicionales.
Ante el embate de la prensa conservadora que intenta de cualquier modo desacreditar al gobierno de la Cuarta Transformación, el presidente López Obrador dedica tiempo en las conferencias mañaneras, a dar claridad a las acciones de su gobierno.
Se desenmascaran mentiras. Se desmontan malos entendidos, creados con la intención de engañas. Se dan cifras reales sobre el comportamiento de cualquier programa o actividad pública.

Este contacto con la realidad, ha permitió que la sociedad mexicana esté enterada permanentemente sobre todo lo que ocurre en nuestro país.
Los conservadores no pueden impulsar su agenda de mentiras de lunes a viernes.

Más tardan ellos en crear una noticia falsa, que el gobierno en desenmascarar el infundio.
Por eso han optado por usar los fines de semana, para difundir sus engaños. La idea es que si esas noticias corren libres sábado y domingo, el impacto que lograrán entre los ciudadanos será mayor.
El lunes, el presidente aclarará todo, pero mientras tanto, la calumnia, que “si no mancha, tizna”, habrá cumplido su cometido.
Es por eso que López Obrador manifestó ayer, su intención de realizar conferencias mañaneras en sábados y domingos también.
La finalidad, sería desenmascarar de inmediato toda noticia fals
a, creada por los comentócratas conservadores.
Para esta clase, ese ajuste significaría un golpe contundente.
No tienen una estrategia definida, ni políticos con credibilidad. Su único sostén hasta el momento, es la guerra sucia que intentan a diario los periodistas que trabajan a su servicio, o que tienen una inclinación conservadora natural.
Cerrando la puerta a la difusión de este tipo de engaños, se quedan los reaccionarios sin agenda política para el futuro.
Es una noticia que no agradó en nada, a la prensa al servicio de la derecha.
Esos periodistas tienen una inclinación natural para victimizarse.

Llaman a los señalamientos que hace el presidente, sobre quienes intentan mentir al pueblo de México, “violación a la libertad de expresión”.

Argumentan que toda crítica en redes sociales, sobre su trabajo desaseado, debe ser considerado como un “ataque de grupos manipulados por el gobierno”, u obra de “odiadores profesionales”

Se victimizan permanentemente, como hemos dicho.
El día de ayer, la periodista de El Financiero, Gabriela Warkentin, publica un tuit en el que pregunta a quienes debaten en redes sociales a favor y en contra de la Cuarta Transformación, si no se cansan de “odiar”.
A este permanente debate entre dos conceptos de país irreconciliables, lo califica de “imposición de su verdad”. Dice que se destruye ahí “cualquier interlocución”.

Pide a los ciudadanos que debaten en redes, un diálogo terso. Pide que “se cansen” de odiar, porque “nos urge poder hablar”.
Tratar temas de política en redes sociales, no puede ser un ejercicio terso. Nunca.
Menos cuando se enfrenta la visión neoliberal conservadora, contra un proyecto de nación que realiza cambios profundos para desmantelar la herencia corrupta de los gobiernos del pasado inmediato.
Ni los conservadores están de acuerdo en perder privilegios, ni quienes se identifican con la Cuarta Transformación permitirán que se les sigan otorgando.
¿Cómo pedir que un debate de ideas tan radical, se dé en un ambiente de flores?
Por primera vez en la historia de México, el pueblo en su conjunto está haciendo pública su voz. En redes sociales opina el intelectual, el profesionista, el comerciante, el político, el estudiante, el obrero, el campesino, etc.
Cada uno se expresa de acuerdo a sus posibilidades. Algunos hacen patente su molestia de manera agresiva, pero es un punto de vista tan válido como cualquier otro. Quien no quiera leer esos mensajes, que pase de frente y no se dé por enterado.
Pero decir que solo quienes hablan con propiedad, controlando sus emociones, son interlocutores válidos, es risible.
Para la mayoría de los mexicanos, que fueron arrojados al desamparo, la violencia, el olvido y la marginación, no resulta fácil una comunicación donde no salga a flote el rencor hacia la clase dominante que causo la desgracia personal y la de sus familias.
Warkentin no se refiere a los bots, de amplia mayoría conservadora, que son creados para simular un respaldo social inexistente. Su mensaje va dirigido a ciudadanos reales que discuten con fuerza en redes sociales.
Y otra cosa:
Nunca habla de sus compañeros de prensa que escupen odio a diario.
El día de hoy Rainmundo Riva Palacio, publica en su portal Eje Central y en su columna de El Financiero, una nota donde se lanza en defensa de Felipe Calderón, Javier Sicilia y los patriarcas del clan Lebarón.
Llama a los críticos que a diario reclaman a la prensa manipuladora, “francotiradores cibernéticos”, manejados desde presidencia.
Habla de que el presidente y su equipo de trabajo “desparraman odio” a diario.
Señala que el presidente quiere aniquilar a todo aquel que piensa en forma diferente a la Cuarta Transformación.
Dice que el sector conservador puede llegar a sentirse en un momento dado como perseguido político, al que se le violan sus derechos humanos.
Afirma que el presidente protege a los grupos delincuenciales.
Declara que la vía para muchos reaccionarios será crear lazos con personajes en la Unión Americana, para que Trump intervenga (no aclara de que forma), para que las cosas se corrijan.

Por último, se refiere el final que tuvo Robespierre. La decapitación. Dice que López Obrador debería verse en ese espejo.
¿Es o no es un artículo cargado de violencia el presentado hoy por Riva Palacio?
¿Y qué dirá Warkentin al respecto?
Seguramente nada.
Callará “como momia” estos ataques furibundos de la prensa conservadora, contra las redes sociales, el gobierno de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional.
Callara la verdad, dejando paso abierto a la mentira.
Y seguramente continuará pidiendo que “se cansen los odiadores”.
Pero solo aquellos que ve entre los que participan en redes sociales. Solo el pueblo que opina sin los modales que marca el manual.
Los de la prensa reaccionaria, pueden seguir manifestando a diario toda la miseria personal que llevan dentro.
Así caminan de la mano, prensa reaccionaria y grupos conservadores.
Ambos con un pensamiento anacrónico que a muy pocos convence.
Una cosa más, para Riva Palacio: Robespierre fue un político, al que sus contemporáneos calificaron como “El Incorruptible”.
Quizá en eso sí hay afinidad con López Obrador.

Malthua Gamba