La Cuarta Transformación, construyendo democracia

¿Por qué López Obrador dice una cosa y tanto sus secretarios y el Congreso, dicen lo contrario?
¿Será que el caos reina dentro de Palacio Nacional y no existe línea oficial que marque el camino del proyecto de cambio nacional?
Para quienes desconocen los caminos que debe seguir la democracia, en un país que intenta reconstruirse desde abajo, esto parecería ser posibilidad real en este momento, dentro del equipo de trabajo del presidente López Obrador y de los grupos parlamentarios de Morena en la cámara de diputados y el senado.
Durante la comparecencia del secretario de Hacienda ante el senado, se dieron dos declaraciones que en cierto modo contradicen la opinión que el presidente de la república tiene sobre esos temas.
Por una parte, Arturo Herrera señaló que la edad para la jubilación, no es un tema que se considere fuera de discusión, dentro del nuevo esquema que se plantea para regularizar el sistema de pensiones.
En el segundo tema, el secretario señaló que el petróleo en aguas profundas, debe ser visto como una oportunidad real para detonar la producción petrolera, por lo que las rondas para adjudicar nuevos contratos a empresas nacionales y extranjeras, deben continuar.
En la conferencia mañanera de este día, López Obrador aclaró que no comulga con los señalamientos del secretario. El gobierno federal no presentará iniciativas que vayan en contra de los trabajadores, en lo que respecta a la edad de retiro.
Tampoco está de acuerdo en que se efectúen nuevas rondas para otorgar contratos sobre estudios de exploración y perforación de nuevos yacimientos, en tanto las empresas que ganaron en las rondas anteriores, sigan incumpliendo con el compromiso de extracción de petróleo que firmaron.
¿Qué lectura hay que dar a este aparente desencuentro?
Primero que nada, que no existe tal diferencia.
La comparecencia del secretario se da ante un senado, compuesto por varias fuerzas políticas. Las preguntas difíciles las formulan las bancadas de la oposición, que pretenden poner en predicamentos al representante del gobierno federal.
En lo que corresponde a la edad de jubilación, lo único que dice Arturo Herrera es que puede negociarse y el presidente agrega hoy, que si esto sucede, será necesariamente al interior del Congreso de la Unión, puesto que el gobierno no enviará iniciativa alguna sobre este tema.
Respecto a nuevos contratos para exploración y posterior extracción en aguas profundas, López Obrador señala hoy, que las rondas de adjudicación no se abrirán, hasta que los beneficiados con contratos anteriores, no den inicio a los trabajos de extracción que fueron acordados. Una vez cumplido este compromiso, se podría pensar en reabrir las rondas.
Una comparecencia ante el Congreso, significa exponer a los representantes de las distintas dependencias oficiales que conforman el gobierno, a las preguntas, válidas y absurdas, que formulan todos los partidos políticos. Por muy preparado que vaya el secretario, director o encargado de la dependencia, siempre se dan momentos en que la respuesta inmediata, no es tan precisa como se quisiera.
Hoy López Obrador profundiza en los temas y deja en claro que si algún cambio sobre la edad de jubilación se genera en el futuro, será responsabilidad completa del Congreso. De ahí que lo dicho por Arturo Herrera, tenga sentido.
Respecto a nuevas rondas, aclara el presidente que en este momento el interés del gobierno está en yacimientos ubicados en tierra y aguas someras. No se descarta la exploración en aguas profundas, pero eso sería más adelante.
Para cerrar esta parte, hay que agregar que hoy un reportero preguntó al presidente su opinión sobre la solicitud para despenalizar la venta y consumo de marihuana en el país, dado que la ministra Olga Sánchez Cordero, se comprometió en el pasado a hacerlo. Agrega el reportero que existe una empresa que tiene interés en desarrollar este proyecto, que implica la venta despenalizada del producto.
Y aquí pasamos a la respuesta del primer mandatario y a las conclusiones sobre todo lo dicho:
La idea del gobierno federal, no se dirige exclusivamente hacia la legalización de ciertas sustancias hoy prohibidas, para disminuir los niveles de violencia e inseguridad en el país. Una sola medida, ajena a un proyecto de rehabilitación del tejido social, no resuelve el problema. La despenalización de las drogas no es la respuesta a la grave situación de violencia que vive el país desde hace años.
Por eso la propuesta del gobierno de la Cuarta Transformación es un plan nacional que contempla: trabajo a todos los jóvenes, educación de calidad desde la infancia, información sobre el daño que provocan las sustancias adictivas y recuperación de los valores éticas perdidos durante el periodo neoliberal. Al final de este camino que ya se está recorriendo, pudiera estar la despenalización y aún la legalización de alguna droga. No se desecha esa vía, pero tampoco se considera como el factor determinante para resolver el problema de la violencia.
Sobre todos estos aspectos, el presidente López Obrador dejó en claro una cosa. La idea del gobierno es una, pero existen otros poderes que obran con total autonomía. Si el Congreso de la Unión aprueba nuevas leyes que vayan en contra del proyecto de nación que impulsa el gobierno de la Cuarta Transformación, este gobierno acatará lo aprobado en el Congreso, a pesar de no estar de acuerdo con las nuevas reglas.
Esto es lo más importante sobre estos asuntos. La verdadera democracia puede palparse cuando se platica libremente sobre asuntos de este tipo. Acostumbrados como estábamos al poder absoluto que tenían los presidentes neoliberales, nos cuesta trabajo hoy en día, entender que el respeto a la división de poderes es real.
El Congreso trabaja conforme a su agenda particular, la cual tiene en ocasiones desencuentros con la ruta que define el gobierno del cambio. Sin embargo, al final se aceptan las decisiones que competen a cada poder, de acuerdo a lo que marca la Constitución.
No hay línea presidencial. No hay imposición ni amenaza. Cada cual actúa con libertad, dentro de su esfera de trabajo y responsabilidad.
Eso es democracia y eso es también la Cuarta Transformación.
Por eso votamos el pasado primero de julio. Hoy ya estamos viendo los resultados.
Hoy podemos decir, sin riesgo a equivocarnos: bienvenida la democracia.

Malthus Gamba