¿Intelectuales o Pepenadores post-neoliberales?

Hoy en su conferencia matutina el Presidente llevó a cabo otro ejercicio de transparencia, como lo ha hecho desde el primer día de su administración con las actividades relacionadas con su gobierno; sin embargo, hoy tocó a dos “intelectuales” orgánicos ser materia de esta transparencia.

En el pasado, tanto Enrique Krauze, dueño de la revista Letras Libres y de la productora Clío, como Héctor  Aguilar Camín, dueño de la revista Nexos, se pronunciaron a favor de la transparencia, de la función y de la utilidad del INAI que es el órgano autónomo del gobierno, que nos cuesta cientos de millones anuales en impuestos y que paradójicamente, entre otras cosas, reserva información para que no pueda ser conocida por la opinión pública.

Estos sujetos llevaban décadas criticando y burlándose del entonces candidato López Obrador, señalándolo constantemente como un peligro para México y como el mesías tropical; el primero incluso coordinó una campaña de ataques sistemáticos denominada Operación Berlín, que por cierto y a pesar de su supuesta convicción en relación con la transparencia, siempre se mantuvo en secreto hasta que fue descubierta.

Después de las elecciones de 2018 estos dos hipócritas se han dedicado a atacar y denostar todas las acciones del gobierno que pasan por su mente, exigiendo transparencia e infiriendo que este gobierno algo oculta; pero sin sacar sus propios trapitos al sol.

A partir de que la nueva política gubernamental, disminuyó drásticamente el presupuesto que se destinaba a comprar opiniones en los medios tradicionales de información, como los son aquellos que operan estos sujetos, la caída en sus ingresos derivados del erario fue brutal, y su reacción se orientó a incrementar los ataques en contra de las acciones que está llevando a cabo la 4ª trasformación de la vida pública del país.

Como respuesta y para fines informativos que nos explican a todos las razones que motiva la postura radical antigubernamental de estos dos individuos, y de los medios que controlan o en los que expresan sus opiniones, hoy el Presidente dio a conocer los montos que han recibido estos personajes por parte de gobiernos anteriores, los cuales se pagaron con nuestros impuestos; es decir, dinero nuestro que les regalaban por emitir opiniones favorables hacia los gobernantes ladrones del pasado.

Así nos enteramos que Aguilar Camín, cuya desesperación lo motivó a insultar públicamente al Presidente, cobró más de 140 millones de pesos de nuestro dinero en los sexenios de Calderón y Peña Nieto. En ese mismo período le regalamos a Krauze más de 185 millones de pesos del erario.

Como hoy sus revistas ya no circulan, sus programas ya no se ven y sus opiniones ya no se leen porque a nadie le interesan, seguramente deberán estar cobrando algún chayote pagado por los oligarcas interesados en debilitar la figura del gobierno, y que se explica porque también ellos han perdido privilegios.

Éstos, como los Loret, los Dresser, los Sarmientos, los Zuckerman, los Gómez Leyva, los López Dóriga y tantos otros, se han convertido en desposeídos del chayote oficial que ya no existe, y sobreviven como pepenadores post-neoliberales, usando su creatividad para inventar noticias falsas, para tergiversar la verdad y para hacerle el trabajito sucio a quienes pueden pagarlo, pero que no se quieren molestar en dar la cara; ¿Para qué lo harían si tienen a estos mediocres que están dispuestos a exhibirse por una limosna?

De esta forma van desnudando su verdadera naturaleza patética, quienes antes eran aplaudidos en los mismos medios que utilizaban para alabar a los poderosos a cambio de unos cuantos pesos.

Como dijo Albert Einstein: “Las grandes almas siempre se han encontrado con una oposición violenta de las mentes mediocres”.