Ante la oleada de indignación protagonizada por quienes apoyan y dicen que asistirán a la marcha convocada por Claudio X. González, resultado de la descripción de clasistas y racistas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador decidió ejemplificarla con un audio de una conversación entre el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova y Jacobo Molina, secretario ejecutivo del organismo en 2015, fecha en que se dio la conversación.

“Fueron un grupo, creo de Guanajuato, de comunidades indígenas a plantearle que hubiese una representación política para los pueblos indígenas, y él desde luego que se negó, y se alteraron los representantes de los pueblos indígenas y se molestó y pensó que no se iba a saber lo que después expresó sobre ellos”, dijo el mandatario al contextualizar el audio.

En la conversación telefónica sostenida entre Córdova y Molina, se escucha claramente al consejero presidente del INE, burlarse de las comunidades indígenas, refiriéndose de manera despectiva a los representantes de pueblos como “jefe gran nación chichimeca, asegurando que hablan de esa forma porque “vieron mucho Llanero solitario” y que podría escribir “unas crónicas marcianas” al respecto.

Y por ser eso lo que defienden quienes pretenden marchar el próximo domingo, es que son calificados como clasistas y racistas, no solamente por el Presidente, sino por gran parte de la población, pues este es el discurso en la mayoría de los personajes del bloque opositor.

“Se ofenden los muy hipócritas cuando se les dice racistas, porque están acostumbrados a la simulación. Entonces, todo esto tiene que ventilarse, es muy importante el debate. ¿Qué país queremos? ¿Vamos a seguir con lo mismo? ¿Con las hipocresías, con la discriminación, con el racismo, con el clasismo?”, señaló el mandatario.

Sin embargo, López Obrador reiteró que tienen plenamente garantizada la libre expresión y manifestación de las ideas, invitándolos de nuevo a que lleguen al Zócalo de la Ciudad de México (CDMX), el cual estará abierto pues, al enterarse de que en el lugar se desarrollaba un evento deportivo y que concluiría el domingo 13, pidió a la jefa de Gobierno de la Ciudad, Claudia Sheinbaum Pardo, hablar con los organizadores del evento para que éste pudiera concluirse el sábado 12 de noviembre.

“Me informó la jefa de Gobierno que ya había hablado con los organizadores y habían aceptado que esté disponible el Zócalo el domingo, entonces, informar esto para que se pueda llegar al Zócalo sin ningún problema, sin ningún contratiempo, sin ningún obstáculo. Como que está mejor el Zócalo, más amplio y es de todos, el Hemiciclo a Juárez tiene menos espacio y además no quiero que hagan enojar al Benemérito porque muchos de los que van a estar en la manifestación son antijuaristas, son de los que hasta sacaron el retrato de Juárez de Los Pinos”, dijo.