Gertz deja mal parada a Aristegui en entrevista por caso Cienfuegos

Una cátedra sobre Derecho fue la que recibió Carmen Aristegui el día de hoy, de voz del doctor Alejandro Gertz Manero.

Se ha hecho muy común el periodismo no especializado, que se empeña en colocar como verdad su punto de vista personal, o el de aquellos con los que simpatiza políticamente. Hay una cantidad de informadores especializados en temas de pandemia, que verdaderamente asombra. Conocedores certeros de lo que debe hacerse, o no hacerse durante una situación económica de emergencia.

Ninguno tiene elementos suficientes para decirse especialista en un tema. Son simples periodistas que tienen por profesión el conocer las diferentes situaciones que ocurren dentro y fuera del país, para ofrecer una visión objetiva de la realidad a sus audiencias. Pueden editorializar y opinar, pero sin pretender cruzar el umbral que separa al comunicador, del especialista.

López Obrador ha sido claro al decir que en tiempos electorales, hay un movimiento inusual en el agua. Todo marcha a ritmo diferente y las voces se superpones unas a otras. No se trata en esos momentos de narrar la realidad. Se pretende crear una posible verdad, para imponerla a base de propaganda, como realidad.

Carmen Aristegui ha sido experta en este tipo de juegos, durante los últimos años. De ser considerada por la mayoría de los mexicanos como una periodista independiente, defensora de su libertad crítica ante todos, ha terminado por ser vista como una más de las piezas del periodismo, que sirven a intereses particulares cercanos a la causa del #TUMOR.

Hoy por la mañana asistimos a una entrevista en la que Aristegui tuvo como invitado al Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero. El centro de la plática, como era de esperarse, giró en torno a la investigación realizada en Estados Unidos en contra del general Salvador Cienfuegos, su extradición a nuestro país, el expediente que remitió la DEA a la Fiscalía mexicana y a la decisión de la misma para no ejercer acción penal en contra del general, por no existir bases sólidas en la documentación remitida por la agencia extranjera.

Vimos a una Aristegui que a toda costa pretendía obligar al fiscal a reconocer que era posible iniciar una investigación cien por ciento “mexicana”, en contra de Salvador Cienfuegos. Peguntar lo mismo de una y otra forma, al señalar que la Fiscalía bien pudo hacer indagatorias por su cuenta, para formular cargos sólidos sobre el exsecretario de Defensa.
Aristegui, con su acostumbrada “técnica” de “te interrumpo y te arrebato la palabra”, pretendía evidenciar negligencia por parte de la Fiscalía respecto a la integración de una carpeta de investigación que pudiera ser remitida al Poder Judicial.

Gertz Manero podrá no convencer a muchos. Tiene un estilo de trabajo seco, ajeno al lucimiento, sin los efectos publicitarios tan propios de Genaro García Luna y otro de sus antecesores. Pero conoce la Ley a fondo y es un profesional probado.
Sin perder la compostura, fue desbaratando uno a uno los argumentos carentes de conocimiento legal, de Carmen Aristegui. Fue una vapuleada de antología.
Le hizo ver que hay asuntos que la Fiscalía no puede investigar legalmente, si no hay una denuncia que solicite su intervención. Es lo que marca la Ley y recomendó a Aristegui conocer el contenido de esas reglas, así como entender también lo que marca nuestra Constitución.

Un Gertz Manero conocedor de su profesión, así como de la función y competencia de la Fiscalía a su cargo, frente a una periodista que se repetía sin querer entender las respuestas que Alejandro Gertz le razonaba una y otra vez (“ya te respondí sobre eso, pero con gusto te lo vuelvo a explicar”).

Quienes quedan en evidencia después de estos encuentros periodísticos, son precisamente los comunicadores que asumen que cuentan con todos los elementos para sentirse expertos en cualquier tema.

Manejando los tiempos de la entrevista, tomando la palabra cuando la respuesta no les agrada, fingiendo no entender lo que se les dice, o empecinados con argumentos que ya fueron replicados debidamente, intentan concluir la entrevista con un “yo mantengo mi postura, a pesar de que la verdad está contigo”.
Y al final, a nadie engañan con su juego. Aristegui salió hoy muy mal parada.

Cuando este tipo de comportamiento se presenta en cualquier medio de información, generalmente obedece a una consigna o “línea” que le “tiran” al comunicador. Es entonces cuando el periodista desatiende el razonamiento lógico, para trabajar al gusto del que manda, en base en la indicación recibida. Ya no se trata entonces de conocer la verdad, sino del intento de imponer la versión que llegó de la oficina de “arriba”.

Lo malo para los periodistas que se prestan a estos juegos, es que los entrevistados especializados en los temas a tratar, no están mudos. Conocen el terreno que pisan. Y lo conocen mucho mejor que el entrevistador.

Si la popularidad del periodista no los abruma, si ya tienen mucho camino recorrido, si están conscientes de que la verdad les asiste y si son funcionarios públicos que cumplen con su responsabilidad atendiendo a las Leyes que los obligan, es seguro que pondrán en evidencia la falta de conocimiento real de estos “especialistas de ocasión” que desconocen el fondo del tema que se aborda.

Las conclusiones de Gertz Manero fueron claras. El expediente de la DEA no daba para abrir una carpeta de investigación sobre Salvador Cienfuegos. Se actuó en este caso, como en todos, con estricto apego a la Ley.

Y algo más: “si alguien tiene otras pruebas que acusen directamente al exsecretario de Defensa, que presente la denuncia del caso y la Fiscalía investiga de inmediato”.
Así es que todos aquellos que señalan que la Fiscalía General de la República realizó un trabajo deficiente, pueden pasar de inmediato a presentar los elementos de prueba con que cuentan, para que se inicie una nueva investigación.

Pero sean serios: no manden fotocopias, ni capturas de pantalla en donde un tercero acusa a un funcionario, por lo que escuchó decir de otros. No queden como Aristegui.

Malthus Gamba

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