Felipe Calderón: brevísimo presente de mentiras

Por: @danielmterres

Por definición, escribe Derrida, el mentiroso sabe la verdad, si no toda la verdad, por lo menos la verdad de lo que piensa, sabe lo que quiere decir, sabe la diferencia entre lo que piensa y lo que dice: sabe que miente. Hannah Arendt menciona que el mentiroso en el espacio político es, por excelencia, un «hombre de acción». La brillanta filósofa alemana, menciona que mentir en la cosa pública –como la llamaban los griegos– deviene en la «libertad por la acción»: quienes políticamente mienten se mantienen activos para poder transformar los hechos o incluso anticiparse al futuro. Las palabras de Arendt nos ayudan a entender por qué Felipe Calderón es un personaje políticamente activo: no se trata de que nada deba o de que nada tema –como puerilmente intenta hacerlo parecer¬–, por el contrario, entre más activo permanezca, mayor es su intención por desdibujar el pasado, por manipular el presente, y sobre todo, por anticiparse al futuro. En otras palabras: el político que es mentiroso está obligado a redoblar esfuerzos.

Calderón lo ha hecho: la creación de México Libre y la insistencia de aquel matrimonio por conseguir su registro, es prueba del trabajo a marchas forzadas. Ha ido más allá: en Twitter –red social a la que Calderón es asiduo y desde la que no pierde oportunidad para opinar absolutamente de todo, exceptuando, claro, cualquier cosa que tenga que ver con su sexenio– el ex presidente compartió recientemente un gráfico en el que dice que México Libre lidera las encuestas de preferencias como partido de oposición, sin embargo, acostumbrado a los malos artilugios y a la manipulación, decidió no compartir la presentación completa: mientras el 25% de los encuestados dijo simpatizar con México Libre –gráfica que compartió Calderón– el otro 65% de los encuestados dijo no simpatizar con ningún partido de oposición, gráfica, desde luego, que deliberadamente Calderón no compartió.

Lo contrario de la mentira no es la verdad ni la realidad, sino la verosimilitud: ¿es verosímil que Calderón pueda encabezar una encuesta de preferencias electorales? ¿Es verosímil que no sabía nada sobre García Luna? En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De estos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto. Son palabras de Séneca. Calderón, aún en su brevísimo presente, continúa mintiendo para manipular la realidad.

Daniel Miranda Terrés. Asesor político. Escritor. Autor de los libros: Pan: el dios del miedo (Ediciones Simiente. Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura 2015); Anatomía del fracaso (Mantis Editores. Premio Nacional de Poesía Bartolomé Delgado de León 2015); El libro de la enfermedad (Ediciones Cuadrivio. Premio Internacional de Poesía Ramón Iván Suárez Caamal 2016). Un hombre lleno de incertidumbres y trastes sucios (Premio Nacional de Poesía Ignacio Manuel Altamirano 2019). Actualmente es becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA, Jóvenes Creadores, en la especialidad de Poesía.

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