Sindicato Mexicano De Electricistas

Es la BOA; nueva mutación del “Todos Unidos contra AMLO”

Tal como lo advertimos desde enero próximo pasado, los componentes de la Guerra Híbrida que ha denunciado Daniel Marmolejo han decantado en una estrategia destapada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

La derecha reaccionaria autonombrada oposición ha estado aplicando las técnicas del golpe blando prácticamente desde el inicio de la cuarta transformación con campañas de hostigamiento, insultos y descalificaciones a fin de intentar mermar la popularidad del actual gobierno, pero al carecer de rumbo, propuestas y alternativas, no han logrado el impacto deseado.

Era de esperar que lentamente esos esfuerzos aparentemente inconexos comenzaran a tomar forma y cristalizaran en un proyecto conjunto de unificación de todos aquellos que han perdido prebendas y privilegios ante el combate frontal a la corrupción y la impunidad.

La coordinación en un plan cínicamente llamado “Rescatemos a México” de pseudo empresarios enriquecidos por negocios al amparo del poder y turbias componendas con autoridades de gobiernos anteriores; de figuras políticas acostumbradas a la trampa y el cochupo, a la corrupción y el tráfico de influencias; de intelectuales, comentaristas y periodistas de baja ralea y nula moralidad, vividores del palangrismo, reyes de la paparrucha; de todo un ejército de estultos frenasténicos que difunden las más disparatadas barbaridades, repitiendo incesantemente cual dogma de Fe, las falacias con la que les alimentan su muy limitada capacidad de análisis; la coordinación, repito, de todos estos parásitos era lógica e inevitable.

El citado plan menciona dos objetivos únicos: arrebatar la mayoría de MORENA en el congreso en el 2021 y lograr la revocación del mandato presidencial legítimamente obtenido en las urnas para 2022. Sin embargo, su plan adolece de Crassus Errare pues parte de falsas premisas.

En primer lugar, presupone que lograrán en un año reunir el apoyo popular que no pudieron conseguir en 40 años, creyendo que el hartazgo de la sociedad ha disminuido y que su campaña de “decepción” con el nuevo gobierno ha tenido éxito, lo cual está muy lejos de la realidad.

En segundo lugar, apuestan fuertemente a la corta memoria social, deseando que los enormes agravios a la población hayan sido olvidados o perdonados ya que en su infinito cinismo no consideran haber dañado al país.

En tercer lugar, basan su mezquino plan de desestabilización en descalificaciones, difusión de noticias falsas, tergiversación, manipulación y un burdo intento de crear una errónea percepción de la realidad, solamente digerible por mentalidades altamente susceptibles debido a un infundado temor a un futuro inmediato tenebroso que nunca se cumple.

Pero quizá su mayor falla radica en la torpe inferencia de que, quienes apoyamos un cambio sustantivo y de fondo en la vida política y social de nuestro país, nos quedaremos de brazos cruzados, inmóviles y sin acción social y política, sin opinar ni contrarrestar sus absurdas intenciones, como si haber obtenido la mayoría en las urnas fuera nuestro el objetivo final de la lucha, pues no alcanzan a comprender que ése sólo era el inicio de una amplia y profunda transformación de la vida social, política y económica de nuestro querido México.

La carencia de propuestas viables, opciones y alternativas a lo que ellos manifiestan incorrecto, nulifica todo su planteamiento y obliga a mantener el rumbo ya trazado por la cuarta transformación, impidiendo así el avance de un proyecto vacuo y sin valores, como el que impulsan quienes integran a “Rescatemos a México”.

Lo destapado en la conferencia mañanera no hace sino poner en un sólo documento toda la estrategia que han venido utilizando quienes han sido afectados por el fin de la corrupción, el tráfico de influencias y la impunidad, así como evidenciar a los actores ya conocidos por su constante y permanente golpeteo contra el nuevo gobierno. Estos personajes podrán deslindarse del mencionado escrito, pero su comportamiento los delata como indiscutibles participantes.

Lo primitivo, básico y falaz de su plan no debe ser motivo para desestimarlo pues cuentan con grandes capitales para su financiamiento, enorme estructura propagandística y, sobre todo una carencia absoluta de escrúpulos que les permite recurrir a las peores bajezas para lograr su objetivo, sin importarles comportamientos apátridas o el daño que pudieran causar al pueblo de México. Así que debemos estar prevenidos ante un grupo de facinerosos capaces de cualquier cosa.