Con todo y Aristegui; migrantes mexicanos demuestran que con AMLO no están solos

Nunca falta el pelo en la sopa. Sobre todo, cuando la intención es echar a perder lo que se sirve.
La visita del presidente López Obrador a la Unión Americana, inicia con el pie derecho. Las ofrendas florales llevadas a los monumentos de determinados personajes de la historia de las dos naciones, congrega a una buena cantidad de mexicanos radicados en ese país. Las muestras de afecto y apoyo al presidente López Obrador, son registradas por nuestra prensa nacional, a través de sus corresponsales y por los medios informativos en la Unión Americana.

Hay gritos, pancartas y expresiones de solidaridad hacia el presidente. La comunidad mexicana jugó un papel destacado durante las elecciones del 2018. Su voto fue mayoritariamente a favor de López Obrador y el partido Morena, que lo postuló a la presidencia.
Ese respaldo social no ha disminuido, según las imágenes que vemos en este momento. No hay reclamos. No se han presentado los grupos conservadores, minoritarios y desprestigiados en el país del norte, para intentar manchar la visita oficial que realiza López Obrador.
Sin embargo, aquí en México, la campaña emprendida por los “medios sicarios” sigue con su estrategia de desinformación y manipulación sobre la realidad que vivimos.

Los viejos periodistas conservadores (esto es literal, porque la mayor parte de quienes se oponen al proyecto de transformación en el país, trabajando en medios tradicionales, son personajes con bastantes años sobre sus espaldas), pretenden engañar a los ciudadanos con videos, notas o imágenes, que efectivamente corresponden a la realidad, pero a la que dan un sentido equívoco para desacreditar la gira del presidente.

En su portal de noticias, Carmen Aristegui publica una fotografía donde se muestra a un grupo de personas que asisten al evento matutino, donde López Obrador coloca una ofrenda floral en el monumento a Benito Juárez.

El texto del mensaje es éste: “Con todo y manifestantes, AMLO deposita ofrenda a Juárez en Washington.
En forma inmediata, las redes sociales responden al dato tendencioso de Aristegui. Comienzan a generarse mensajes de rechazo a la información manipulada que está manejando ese portal y Aristegui se vuelve tendencia en cuestión de minutos.
Ante el reclamo ciudadano, la periodista no tiene otro remedio que borrar el tuit señalado y ofrecer una disculpa pública, alegando que se trató de “un error de edición” y no de un hecho premeditado.

Cada quien sabrá si acepta o no la disculpa y si piensa que es creíble que una nota que sale de ese portal, puede tener “errores de edición”, que en el pasado no se habían presentado.

El resto de los “medios podridos”, están en la misma frecuencia. Pablo Hiriart, Riva Palacio, Loret de Mola (que dice que Trump es “el salvador de López Obrador”), Pascal Beltrán y otros, intentan deformar la realidad, negando el apoyo que recibe el presidente López Obrador en cada acto en que se presenta.

Por ahí apareció también Irving Pineda, en una tendencia que se mantiene fuerte en redes sociales.
Los mexicanos que asisten a los eventos matutinos de López Obrador en Washington, lo reconocieron de inmediato. Irving llega como corresponsal de TV Azteca, con la responsabilidad de cubrir la gira de dos días del presidente.
Pero la gente lo ubica como un “chayotero” más y se lo grita en su cara.
Lo llamaron “Irving Chillón”, recordando el episodio donde fue a acusar a los ciudadanos que lo criticaron en el zócalo de la Ciudad de México, ante el presidente la república.

Sabemos el tipo de periodismo que hace Pineda. Lo saben bien de ambos lados de la frontera y por lo mismo, el reclamo que hacen a este periodista es tan vergonzoso para él. Nada puede alegar en su defensa. Lo dejan callado y exhibido a nivel internacional.
Por otra parte, es conveniente señalar que el ex-presidente “Borolas”, tan aficionado a participar en redes sociales, tiene dos días sin hacer presencia en Twitter.
La última vez que esto ocurrió, fue durante su catastrófico viaje a China, donde visitó la fábrica de Huawei. A raíz de ese viaje a un país que es el principal enemigo comercial de Estados Unidos, las cosas comenzaron a descomponerse para Felipe Calderón. Menos de un mes después y sin ningún aviso de por medio, fue detenido Genaro García Luna.

Después, el presidente norteamericano Donald Trump, señala que la operación “Rápido y Furioso” es su primera prioridad para demostrar la corrupción que imperó durante el gobierno de Barack Obama.

Ahí saldrá manchado necesariamente Calderón, que pactó en el “oscurito” ese operativo que permitió el ingreso de armas a México y provocó la muerte de miles de mexicanos.

López Obrado señaló durante su última conferencia en nuestro país, que durante su visita a la Casa Blanca, se podrían tocar varios asuntos independientes al tema central, que tiene que ver con el inicio de actividades establecidas en el Tratado T-MEC.
Uno de esos temas, señaló, podría ser el de “Rápido y Furioso”.

Hoy, el embajador de Estados Unidos en México, señaló que ya fue contestada la nota diplomática que nuestro país envió al gobierno norteamericano, para conocer lo que se sabía ahí respecto a ese operativo. No habló sobre la fecha de la respuesta. Solo comentó que los datos ya estaban en poder de las autoridades mexicanas.

Quizá a todo esto obedezca el silencio de Felipe Calderón. López Obrador lo ha señalado en múltiples ocasiones: “A veces la Justicia tarda en llegar…pero llega”.

Probablemente el tiempo en que Calderón deba enfrentarla, no esté tan lejos.
Hoy por la tarde, se dará la reunión entre los presidentes Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.

Un encuentro al que temen, tanto los políticos afines al partido demócrata en la Unión Americana, como los BOAs y FRENAs en nuestro país.
El mundo se está moviendo y el presidente López Obrador es actor de primer orden en los acontecimientos internacionales del momento.
Los neoliberales derrotados aquí, los traficantes de influencias rencorosos, los chayoteros alejados del presupuesto público, son simples espectadores que ruegan con fervor por un milagro que los salve de una Cuarta Transformación que les impide seguir medrando con los recursos y el dinero del país.
Hoy están reducidos a un pequeño grupo sin voz ni voto, en lo que respecta al destino de nuestra nación.
El futuro de México, está en las manos de Andrés Manuel López Obrador.

Malthus Gamba