¿Cómo se fabrican las “Fake News”?

Para que López Obrador y Morena llegaran al poder, se requirió, primeramente, que una sociedad aletargada, dócil y por lo mismo manejable, despertara a la realidad política de nuestro país, escapando del círculo mediático a que fue confinada durante el periodo neoliberal.

En la elección del Estado de México en 2017, se vio por primera vez una participación social firme y enterada. Los caciques priistas del Grupo Atlacomulco sufrieron para llevar a la gubernatura de la entidad a su candidato, recurriendo al final, a un fraude descarado.

Pero lo interesante en este caso es que ni la guerra sucia, el reparto de recursos y apoyos a los mexiquenses, lograron convencer a una sociedad local de las bondades del neoliberalismo. Alfredo del Mazo fue impuesto con un margen mínimo insignificante.

En redes sociales, se vio por primera vez una batalla enconada entre las noticias difundidas por los tradicionales medios de comunicación y la visión objetiva que manejaban los ciudadanos afines al proyecto de Morena. Aquí comenzó el cambio de actitud en nuestra sociedad.

Por primera vez se cuestionó abiertamente la calidad de la información que maneja buena parte de la prensa convencional.

Durante la precampaña y campaña de López Obrador, rumbo a la presidencia, este fenómeno pudo apreciarse más claramente. Las benditas redes sociales fueron fundamentales en el triunfo de Andrés Manuel y el Partido Morena. La batalla librada entre prensa fifí y ciudadanos informados, fue tremenda. Al final, igual que las fuerzas conservadoras derrotadas, este tipo de periodismo cayó en un total descrédito.

Lo que más molesta a los mexicanos nacidos en los últimos decenios, es la mentira. Al ser la prensa fifí una fábrica de noticias falsas, no es de extrañar que su papel como “Cuarto Poder”, llegue a su fin. No tienen credibilidad para el público joven y como se niegan a cambiar su manera de hacer periodismo, es lógico pensar que sus días están contados. Sobre todo, en tiempos en que la conectividad a internet en todo el país, es prioridad para el gobierno del cambio. La información será recibida por fuentes distintas a las acostumbradas, en forma clara y verás.

Como ha dicho López Obrador en varias de sus conferencias mañaneras “los conservadores mientes como respiran” De esto se han dado cuenta muchos ciudadanos.

Hay muchas maneras de crear noticias falsas. Se puede alterar el hecho, para hacerlo aparecer de un modo diferente; se puede dar información parcial, para sacar de contexto una parte de lo sucedido; se puede maquillar la información, para darle un aspecto más apropiado a los intereses que se defienden, etc.

A final de cuentas, el producto que se presenta al público en estos casos, no se corresponde con el suceso verdadero.

Vamos a poner como ejemplo lo que pasó el día de ayer en Venezuela: los conservadores en México, aplaudieron de inmediato el nuevo intento de golpe de estado que preparaban los opositores al gobierno de Maduro. Esto fue noticia en toda la prensa fifí. Hablaron con total falta de profesionalismo de una fuerza militar que apoyaba a Guaidó, cuando al final, se comprobó que se trataba únicamente de unos pocos soldados. Dijeron que se había tomado un cuartel y que ahí se habían hecho fuertes los sublevados. Esto no fue cierto. Los golpistas jamás estuvieron dentro de la base militar. Difundieron imágenes de una tanqueta, atropellando intencionalmente a civiles que estaban manifestándose. Después se supo que la tanqueta la manejaban los mismos opositores sublevados.

Toda la historia que nos contó la prensa conservadora, fue desenmascarada en cuestión de horas. El golpe de estado fue un fracaso, pero nuestros periodistas fifís, mantuvieron hasta el final la noticia falsa sobre una revuelta popular, apoyada por gran parte del ejército venezolano. Las imágenes del palacio de gobierno en Miraflores, donde se congregó multitudinariamente el pueblo, en defensa de su gobierno, nunca se publicaron, ni se habló de esta parte de la historia.

Toda una cadena de mentiras, maquilladas a modo, para falsear la información real. La intención era crear una percepción falsa en los ciudadanos, para favorecer los intereses norteamericanos, que son quienes en realidad pagan y manejan a Juan Guaidó.

Pongamos también un ejemplo nacional que tiene alguna relación con el anterior. En la tarde de ayer, fue difundida una carta, que Carlos Loret de Mola dirige al presidente López Obrador, pidiendo que no se considere al doctor Alfredo Jalife Rahme, para ocupar algún cargo dentro del gobierno. Sus argumentos son exclusivamente de apreciación personal; abundan los calificativos en contra de Jalife y remata la misiva, señalando que hay actitudes misóginas, xenófobas y clasistas en los comentarios que Alfredo Jalife difunde en redes.

La carta está firmada por una serie de personajes de la derecha más reaccionaria en el país, donde destacan Enrique Krauze, Aguilar Camín, Claudio X González, Jorge Castañeda, los Reyes Heroles y otros. Están también periodistas tan desprestigiados como el propio Loret de Mola y López Dóriga.

Es un grupo nutrido de figuras públicas, que piden, sin mayores argumentos, que se impida a un académico reconocido a nivel mundial, ser parte de un proyecto de transformación que ellos jamás han impulsado. Pretenden decirle al presidente que ejerza un veto especial al doctor Jalife, sencillamente porque tiene una forma de actuar y de pensar muy distinta a la que conviene a los conservadores.

Es cierto que Alfredo Jalife es directo y en ocasiones, demasiado franco en su forma de decir las cosas. Pero también es cierto, que los ataques de sus adversarios personales, no se quedan atrás en ese aspecto. Jalife ha sido insultado permanentemente en redes sociales. Su cuenta en twitter estaba protegida, precisamente por esta situación.

La prensa fifí dio amplia difusión a la noticia relacionada con la carta. Pero nunca esperó la reacción que se dio por la noche en redes sociales. La etiqueta #MenosKrauzesMásJalifes, fue tendencia nacional, hasta la mañana de hoy. Miles de simpatizantes del mejor geopolítico en México, no se tragaron las mentiras que difunde la carta firmada por los conservadores. El apoyo al doctor Jalife fue enorme.

Esto nos demuestra que la información falsa, presentada en la forma que se quiera, ya no encuentra eco en una sociedad que ha despertado a la realidad y desconfía por lo mismo de todo lo que nace de la prensa fifí.

Por último, hay que señalar que varios de los firmantes de está carta, apoyaron horas antes el fallido golpe de estado en Venezuela. Esa es la calidad moral, con la que piden al presidente que enjuicie y sentencie a gusto de los conservadores, a un analista de fama internacional. Ese es el real tamaño de los conservadores y su prensa fifí.

Por eso el ciudadano informado, le dio la espalda a este tipo de periodismo.

 

Malthus Gamba.

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