¡Bien jugado! Así se logró que se quedara la F1 y lo mejor ¡sin dinero público!

GRAN PREMIO DE MÉXICO DE FÓRMULA 1
LA NUEVA DINÁMICA DE LOS NEGOCIOS DE LA 4T ENTRA EN ACCIÓN

Por Akire Lincho

A medida que transcurre el tiempo, el nuevo gobierno comienza a sentar las bases de una dinámica distinta en la forma de percibir y realizar los negocios importantes en México.

El mejor ejemplo que podemos tener hoy de que los grandes negocios se pueden hacer sin necesidad de saquear al erario, se encuentra en el esquema que se diseñó para mantener en México la realización del Gran Premio de Fórmula 1.

En un principio, cuando el gobierno de la Ciudad de México anunció que no aportaría el dinero que se requería para que la carrera continuara haciéndose en México, se desató un escándalo de polémica y crítica despiadada en contra del gobierno por su “actitud mezquina e irracional” para cancelar un evento que era de “enorme importancia” para la imagen y la economía del país. Fue una de las banderas transitorias de la oposición para argumentar que en este país el gobierno daba la espalda a lo que le convenía a México.

Claudia Sheinbaum
Jefa de Gobierno

Otros pensábamos que si el evento era tan buen negocio como pregonaban los empresarios y los aficionados, tendría que poderse financiar con fondos de la iniciativa privada, quién a final de cuentas, era la que recibía las utilidades de su comercialización, y que no había razón por la cual el gobierno tuviera que aportar fondos públicos en un negocio que capitalizaba la iniciativa privada.

La oposición al gobierno fue gradualmente abandonando el tema como eje central de su pregón crítico hacia las autoridades, pero siempre causó fuertes exabruptos cuando a alguien se le ocurría mencionar el asunto en cualquier reunión.

Sin embargo, en forma discreta y eficiente, durante estos últimos ocho meses el gobierno de la ciudad hizo lo que se supone que debe hacer un gobierno: Promover y favorecer la inversión privada, facilitando que los negocios puedan llevarse a cabo. No se dio a conocer a la opinión pública que se estaba realizando un trabajo fino para diseñar un esquema en el que los inversionistas se interesaran en aportar el dinero que requería el proyecto, los directivos y organizadores del evento estuvieran de acuerdo en las nuevas condiciones de financiamiento, y las autoridades coordinaran que todo esto se conjugara en la realización de un proyecto viable sin necesidad de aportar dinero público en un negocio que es fundamentalmente privado.

El esquema técnico es bastante sencillo, pero garantiza el manejo transparente y eficiente de la inversión a través de un fideicomiso.

Un fideicomiso es un acuerdo entre tres partes:

(a) Los Fideicomitentes aportan el dinero o los bienes que constituyen el patrimonio del fideicomiso;
(b) El Fiduciario que es una institución encargada de asegurar que los fondos aportados se administren de acuerdo con los términos y condiciones que los Fideicomitentes decidieron establecer en el contrato de fideicomiso; y,
(c) Los Fideicomisarios o beneficiarios de los rendimientos que genere la administración del capital invertido y, que en este caso, seguramente son los mismos Fideicomitentes.

En un contrato de fideicomiso se establecen desde el principio las reglas mediante las cuales se invertirá el dinero que integra su patrimonio; se definen prioridades de inversión y gasto, y se determina de qué forma y en qué proporción se distribuirán los beneficios económicos del proyecto, una vez que sean cubiertos las inversiones y los gastos de operación. El fideicomiso es administrado por un Comité Técnico que lleva a cabo las instrucciones plasmadas en el contrato, define quién, cómo y cuándo se van a llevar a cabo las acciones, inversiones y gastos, bajo la vigilancia y supervisión del Fiduciario; en este caso, seguramente ese Comité estará integrado por los inversionistas, los organizadores del evento y el gobierno de la ciudad.

Firma del convenio

Como resultado de este trabajo de diseño financiero, negociación y promoción de la inversión privada, el gobierno de Claudia Sheinbaum logró convencer, hasta el momento, a 100 empresas y personas físicas de invertir los fondos necesarios para la realización del evento, así como a los organizadores y directivos de la Fórmula 1 para que aceptaran el nuevo esquema de financiamiento que va a aportar alrededor de 40 millones de dólares en un negocios que genera 750 millones de dólares de ingresos, crea miles de empleos temporales en la ciudad y favorece la imagen internacional del país. Adicionalmente, el gobierno de la ciudad aporta el Autódromo Hermanos Rodríguez, la seguridad y todas las facilidades logísticas que sean necesaria para la realización de la carrera durante los próximos tres años, a partir del 2020.

Es importante señalar que antes, estos 40 millones de dólares eran aportados por el gobierno de Peña Nieto para realizar la carrera y todavía en este año de 2019 se llevará a cabo el 27 de octubre con el financiamiento del gobierno, pues se encontraba ya destinado en el presupuesto de egresos que diseñó la administración pasada, pero a partir del 2020 y hasta 2022 estos fondos serán aportados por la iniciativa privada; así el gobierno podrá liberarlos y aplicarlos en el presupuesto de egresos para los programas que se requieren en la ciudad.

Mientras la oposición estaba muy ocupada revisando el precio de la longaniza que había comprado presidencia en sexenios pasados, tratando falazmente de adjudicarle el dispendio al gobierno del presidente López Obrador, el gobierno de la 4T en la ciudad de México firmaba un contrato con los directivos de la Fórmula 1 y con la empresa concesionaria, en el que se logra la permanencia de la realización del evento hasta el año 2022, se ahorran alrededor de 800 millones de pesos anuales del erario, se promueve y se facilita la inversión privada, se favorece la creación de 8 mil empleos y el negocio privado deja de depender de que todos pongamos dinero para que ganen unos cuantos que no invertían nada.

De esta forma la 4ª Transformación comienza a generar un círculo virtuoso en la dinámica económica del país, con un gobierno que promueve y facilita la inversión privada, una iniciativa privada que invierte en proyectos importantes y gana dinero de sus inversiones sin depender del dinero público.

Gran Premio de México

Estamos esperando que la oposición a esta 4T, termine de observar el chorizo y comience a digerir los primeros resultados de esta nueva dinámica de negocios que se está comenzando a dar en México, en beneficio de todos.