Al actual gobernador de Michoacán, el perredista Silvano Aureoles, le quedan tan sólo 11 días de mandato, pero deja a su estado sumido en un profundo desastre financiero y una severa crisis de violencia, con adeudos a trabajadores del gobierno estatal, maestros de todos los niveles, además de deudas con proveedores, y tan solo en julio, agosto y lo que va de septiembre han sido ultimadas al menos 543 personas, de acuerdo al recuento periodístico.

Quien tiene aún el mandato de salvaguardar la paz y la administración de la justicia en Michoacán, culpa de la violencia a las fuerzas políticas contrarias a su gobierno, que le arrebataron la sucesión en las elecciones de junio pasado, sin embargo a su arribo como gobernador en octubre de 2015, el promedio de homicidios en la entidad era de unos mil por año, pero en 2020 la cifra alcanzó los dos mil 430 asesinatos, y en lo que va de este 2021 suman mil 553.

Pero la realidad es que grupos armados se disputan el control de Michoacán lo que ha provocado el desplazamiento de miles de personas, que a decir de los curas de la región de Tierra Caliente son aproximadamente unas cinco mil personas de los municipios de Aguililla, Tepalcatepec y Coalcomán, las que han huido de la violencia y enfrentamientos entre grupos delictivos.

Cabe señalar que el mayor número de homicidios se han registrado en los municipios de Morelia, Zamora-Jacona y en Uruapan y que el número de mujeres asesinadas aumentó, el año anterior fueron 243 y en lo que va de 2021, suman 173.

La ex senadora de Morena, Selene Vázquez Alatorre manifestó que el gobernador perredista se ha dedicado más a “un asunto personalísimo de un litigio que él decidió tomar para justificar su latrocinio”. Dijo que desde hace meses el mandatario estatal no hace siquiera el intento por resolver tanto problema de su mala administración.