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@_BarbaraCabrera

“El árbitro es arbitrario por definición. Éste es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible y el ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera”

Eduardo Galeano

¿Y cómo es la “autoridad” electoral en tu país? Para tener un panorama del Organismo que resulta ser el árbitro en las elecciones, el cual actualmente se llama formalmente Instituto Nacional Electoral, antes conocido como Instituto Federal Electoral (IFE); es preciso hablar acerca de quien lo preside: Lorenzo Córdova Vianello quien es un irascible personaje constituido en una especie de Luis XIV –a quien tal vez recuerden de los libros de historia donde se detalla cuando pronunció ante el Parlamento de París un 13 de abril de 1655 su mítica expresión “El Estado soy yo”-

En este caso el señor Córdova, ha dejado sentir que “el INE es él” (y háganle como quieran)

Córdova Vianello se asume como abogado, académico, funcionario, investigador y politólogo mexicano, y está enquistado en la Institución electoral desde 2011. En aquellos años –del 15 de diciembre de esa anualidad hasta el 7 de enero de 2014- se desempeñó como consejero del IFE, siendo su último presidente del 8 de enero al 4 de febrero de 2014, toda vez que dicha institución, a partir de una reforma legal, cambió la “F” por la “N”.

Como naturalmente hubiese ocurrido en una auténtica democracia, al ser creado el INE –en sustitución del IFE- alguien más debió haber sido nombrado para presidirlo; no fue el caso, ya que gracias a las componendas del entonces titular del Poder Ejecutivo, Enrique Peña Nieto; la Cámara de Diputados lo eligió como presidente del Instituto Nacional Electoral por un periodo de 9 años; con un sueldo y prestaciones de primer mundo, en un país desigual donde impera la pobreza.

Ahora veamos algunos de los alcances de Lorenzo Córdova y por ende, del Instituto Nacional Electoral:

Intentó construir una sede faraónica a costillas de un pueblo empobrecido.

Dio carpetazo al caso de las tarjetas Monex con las que el PRI compró la elección presidencial de 2012, de la cual resultó “ganador” Enrique Peña Nieto.

En 2017, se hizo el ciego, sordo y mudo ante las desaseadas elecciones donde el priísta Alfredo Del Mazo, primo de Peña Nieto, fue ungido como gobernador.

Validó las firmas falsas presentadas por Margarita Zavala, quien al final desistió en su intento por ser candidata “independiente” a la presidencia de la República.

Desapareció por arte de magia más de 200 vehículos.

Lorenzo Córdova es clasista, racista y xenófobo, recuérdese cuando se mofó de un representante de los pueblos originarios. Y fue más allá, burlón expresó a su interlocutor: “Yo, gran jefe Toro Sentado”

Se reúne en lo oscurito –y últimamente de manera pública- con políticos impresentables, entusiastas de las políticas neoliberales para brindarles su apoyo; esto es, el árbitro tomó partido y le vale.

Últimamente se pone iracundo durante las sesiones del INE.

Despotrica contra ejercicios constitucionales de participación ciudadana y amaga con no organizarlos si no le dan más dinero.

Quita la candidatura a personajes que no le resultan útiles, con pretextos tales como no reportar 19 mil pesos; razón por la cual Félix Salgado Macedonio, candidato de Morena por Guerrero, quedó fuera de la contienda electoral.

Sanciona a partidos políticos que le son incómodos ideológicamente; y de paso contribuye a la defensa de los intereses del viejo régimen, cuyos personeros de a poco han perdido el poder y sus privilegios.

Ha tenido la osadía de censurar las conferencias de prensa diarias –conocidas como “Las mañaneras”, un ejercicio de comunicación política circular único en el mundo- que el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrece a los medios y para informar al pueblo.

Coloca en la lista negra a funcionarios, así como a militantes del Morena; amonestándolos y limitando su derecho a asociarse libremente para hacer política.

En suma, este señor es nocivo para la democracia; por tanto, debe ser destituido por el bien de México.

El INE de Lorenzo Córdova, se convirtió en el defensor para regresar a la derecha el poder. ¿Necesito decir más?

Hablemos de la impostergable reforma constitucional-electoral planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyos objetivos son:

  1. Dotar al país de un sistema electoral que brinde seguridad, respecto al voto, honradez y legalidad.
  2. Erigir autoridades administrativas y jurisdiccionales honestas e imparciales que se mantengan fuera de la lucha por el poder.
  3. Garantizar la libertad política para todos los ciudadanos y ciudadanas, sin censura.
  4. Construir un ámbito nacional en el que partidos y candidaturas independientes cuenten con garantías para su libre participación en la lucha por el poder político.
  5. Conformar un solo mecanismo electoral nacional con instituciones administrativa y judicial únicas, bajo el principio de la austeridad republicana.
  6. Elegir mediante voto secreto, directo y universal a las máximas autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales, por postulación de candidaturas a cargo de los poderes de la Unión.
  7. Elegir a ambas Cámaras del Congreso la Unión mediante votación en cada una de las entidades federativas, con el método de listas postuladas por los partidos y candidaturas independientes. Se trata del mecanismo de representación proporcional más plural que se haya propuesto en la historia del sistema político mexicano.
  8. Se eliminan 200 diputados federales y 32 senadores para dejar en 300 el número de integrantes de la Cámara de Diputados y en 96 el del Senado.
  9. En los estados y municipios, los Congresos y los ayuntamientos se regirán por el mismo principio de listas postuladas en una sola demarcación que abarca la totalidad del territorio del estado o municipio respectivo.
  10. Limitar el financiamiento de los partidos políticos solamente para gastos de campaña electoral y suprimir el llamado financiamiento ordinario que se les entrega mensualmente cada año; al mismo tiempo, regular las aportaciones de las personas a los partidos y el uso de tales recursos por parte de estos.

Para lograrlo, se propone tener una legislación electoral única en todo el país, así como un solo organismo electoral: el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) integrado por 7 consejeros, mismos que serán electos popularmente, al igual que los magistrados electorales. Todo esto para garantizar elecciones limpias y libres; y con ello decir ¡adiós a los fraudes electorales tan practicados durante la época neoliberal!

Se prevé la incorporación del voto electrónico para mexicanos en el extranjero; se reduce el costo de las elecciones, así como el financiamiento a partidos políticos; además de eliminar 200 diputados y 32 senadores. En suma, con estas adecuaciones a la Constitución Federal se contempla un ahorro anual de 24 mil millones de pesos.

De aprobarse dicha iniciativa, México contará con un sistema electoral que otorgue a la ciudadanía la representatividad y pluralidad de su espectro político de manera fehaciente, garantizando una mayor equidad, equilibrio de poder, certeza en los procesos electorales, autenticidad de las elecciones y ejercicios de democracia directa; austeridad y eficiencia en el gasto público, así como la aplicación de los principios rectores de la función electoral: imparcialidad, independencia, legalidad, objetividad, certeza y máxima publicidad. El resultado esperado es contar con representantes fidedignos de los intereses de la sociedad mexicana e instituciones electorales, administrativas y jurisdiccionales a la altura de las expectativas y necesidades del pueblo mexicano.

Una reforma electoral inaplazable ante las acciones, omisiones e intromisiones del INE, que parece haberse erigido en el Tribunal de la Santa Inquisición, también conocido como el Instituto del Santo Oficio para Devolverle a la Derecha lo Perdido.

Mientras la mayoría queremos dar nuevos aires a la democracia mexicana y estamos a favor de la austeridad; los otros, los moralmente derrotados, cuyo único argumento es ¡no pasará! se han declarado en moratoria constitucional. No señores, les pagamos para que trabajen, si acaso se niegan a hacerlo dejen su curul y abran paso a quienes anhelan ser verdaderos representantes populares, no simples y vulgares curuleros.

 

Nota bene: para conocer el texto completo de la Reforma Electoral planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, ingresen al siguiente enlace http://gaceta.diputados.gob.mx/PDF/65/2022/abr/20220428-XI.pdf

Es todo por hoy.

¡Hasta la próxima Nornilandia!

Por Bárbara Cabrera

Escritora. Investigócrata. Columnista. Divulgadora del conocimiento, quien está entre letras, con su café y a un tweet de distancia.