El ISSSTE es encabezado por un servidor comprometido con las causas y con el legado de justicia social que inspira a la transformación de México.
A un año de que Martí Batres asumiera la dirección general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), los resultados son contundentes, el instituto ha dejado atrás la inercia del abandono neoliberal para retomar su carácter social, público y humano. Bajo su conducción, el ISSSTE ha avanzado con pasos firmes hacia la recuperación de su esencia, servir con dignidad, eficiencia y transparencia a las y los trabajadores del Estado.
Uno de los ejes más relevantes de esta nueva etapa ha sido el fortalecimiento del programa “La Clínica es Nuestra”, una iniciativa que coloca en el centro de las decisiones a la comunidad médica y a la derechohabiencia. Con este programa, se ha devuelto la voz a quienes viven día a día el funcionamiento de las unidades médicas, permitiendo que sean ellas y ellos quienes decidan sobre las prioridades en equipamiento, infraestructura y mantenimiento. Esto representa un cambio histórico en la forma de entender la salud pública: de un modelo vertical y burocrático a uno participativo y democrático.
TE PUEDE INTERESAR:
Inhabilitan y multan a farmacéutica Loeffer por no entregar medicamentos
Otra acción trascendental ha sido la recuperación de espacios e inmuebles que durante años estuvieron en manos de fundaciones y organizaciones privadas que lucraban con el nombre del ISSSTE sin rendir cuentas sobre los recursos obtenidos. Martí Batres ha puesto orden y transparencia donde antes había opacidad, recuperando patrimonio público que ahora vuelve al servicio de las y los trabajadores. Es un acto de justicia institucional y de defensa del bien común frente a la privatización encubierta que caracterizó a los gobiernos anteriores.
En el ámbito tecnológico, el ISSSTE ha dado un salto hacia la medicina del futuro con la adquisición de robots Da Vinci, sistemas quirúrgicos de última generación que permitirán realizar procedimientos de alta precisión y mínima invasión. Esta modernización no solo mejora la calidad de los servicios médicos, sino que reafirma el compromiso del instituto con la innovación al servicio del pueblo, no del lucro.
La visión de Martí Batres también se ha enfocado en rescatar espacios abandonados para destinarlos a nuevos centros de salud, como el caso emblemático de Tlaxcoaque, en el corazón de la Ciudad de México. Lo que antes era un símbolo del deterioro institucional ahora será un ejemplo de reconstrucción y esperanza. Con ello, se demuestra que la Cuarta Transformación no solo limpia la corrupción, sino que también reconstruye lo que fue destruido.
Asimismo, se ha impulsado una medida profundamente humana: la entrega de credenciales con vigencia permanente. Este cambio elimina trámites innecesarios y representa un acto de respeto hacia las y los derechohabientes, quienes por años padecieron la burocracia y el desdén. Ahora, el ISSSTE reconoce su derecho pleno a la seguridad social, sin trabas ni caducidades absurdas.
Pero quizá el cambio más importante no se mide en números ni en obras, sino en actitudes: la implementación del Trato Digno a la Derechohabiencia. Con esta estrategia, Martí Batres ha sembrado una nueva cultura institucional basada en el respeto, la empatía y la sensibilidad hacia las y los trabajadores del Estado y sus familias. Porque la transformación no solo está en las instalaciones o los equipos médicos, sino en la forma en que el Estado se relaciona con su gente.

A un año de su gestión, Martí Batres ha demostrado que el ISSSTE puede ser un ejemplo de servicio público honesto, moderno y cercano. La recuperación de espacios, la modernización tecnológica, la transparencia en los recursos y el enfoque humano son muestra de que la Cuarta Transformación también se vive en el sector salud.
El ISSSTE está dejando atrás la lógica privatizadora y mercantil que lo lastimó por décadas. Hoy se construye un instituto digno, eficiente y profundamente social.
ISSSTE del pueblo, para el pueblo, encabezado por un servidor público comprometido con las causas de la izquierda y con el legado de justicia social que inspira a la transformación de México.
Por: Héctor Zariñana
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X, INSTAGRAM, YOUTUBE y TIKTOK

