Durante la conferencia mañanera de este jueves, el Presidente Andrés Manuel López Obrador sugirió al presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, para que diera instrucciones a su representante en el consejo de seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de votar a favor de finalizar el bloqueo que desde 1962 se mantiene contra Cuba. “Sería una decisión de nivel, sublime, de dignidad y de altos valores”, dijo el mandatario mexicano.

Sin embargo, al llevarse a cabo el voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas, 185 países votaron a favor de la resolución que ponía fin al bloqueo eufemísticamente llamado “embargo”, mientras Estados Unidos e Israel votaron en contra, mientras que Brasil y Ucrania se abstuvieron.

Durante el debate sobre el tema, que inició este miércoles, 30 países se posicionaron en contra del bloqueo y otros 20 países más condenaron la medida, calificándola como “terrorismo económico” y destacando el daño causado a la población cubana.

A pesar de que Biden ha suavizado algunas medidas que su predecesor Donald Trump impuso para endurecer el bloqueo, la presión de ambos partidos, debido a la intensa división política en ese país, incrementada por las elecciones legislativas de medio término de la semana que viene, hacen imposible un cambio de timón en la política Norteamérica ante Cuba.

Justo antes de la votación, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, señaló que “causa principal de las privaciones, carencias y sufrimientos de las familias cubanas” y que los perjuicios ocasionados por el bloqueo alcanzan ya los seis mil 364 millones de dólares, es decir, más de 15 millones de dólares diarios y aunque en los últimos meses Estados Unidos ha dado pasos para ajustar algunas restricciones a los vuelos estadounidenses a Cuba, las remesas y los trámites consulares, se trata de “acciones positivas, pero muy limitadas en su alcance y aplicación. No modifican, en modo alguno, la política ni las medidas económicas, comerciales, ni financieras”.

Pero, aún así, señaló el Canciller, las autoridades de la isla se encuentran dispuestas “a avanzar hacia un mejor entendimiento” con Estados Unidos y a “desarrollar relaciones civilizadas y de cooperación sobre la base del respeto mutuo y sin menoscabo a nuestra soberanía”.

Y es que, acusó Rodríguez, en lo más álgido de la pandemia por Covid, “el bloqueo se intensificó y generó dificultades y demoras para el arribo de insumos y equipamientos médicos imprescindibles para enfrentarla, en particular, para la industrialización de las vacunas cubanas. Se obstaculizó, incluso, la adquisición de oxígeno medicinal en terceros países.

“ÚLTIMA HORA: La Asamblea General de las Naciones Unidas pide el fin del prolongado y genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba por trigésima vez consecutiva, en una votación de 185 a 2”.