Ante la mayor crisis hídrica que ha sufrido el estado, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció un “plan maestro” que consiste en “solicitar” apoyo a la industria y la agricultura para que cedan parte de “su agua” para el consumo de los ciudadanos, mientras se pretende aplicar un significativo aumento en las tarifas al consumidor domiciliario.

“Hay segmentos que subir un peso la tarifa sería un crimen, pero hay otros y a esos les quiero dirigir el siguiente mensaje: que para ellos la tarifa es exageradamente barata, el agua está regalada, tenemos que buscar una tarifa progresista”, dijo.

“Para dejar de tener una agua para un segmento sea tan barata, que no le duela el bolsillo”, expuso.

Luego de adjudicarse la propuesta del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien instó a las empresas grandes consumidoras del vital líquido, a mostrar solidaridad con el pueblo neoleonés cediendo parte de sus derechos hídricos para el consumo de las familias, el gobernador señaló que habrá cambios en la tarifa del agua con el objetivo de que el líquido sea desperdiciado en actividades que no sean esenciales, además del derroche que se ha registrado en algunos sectores de la ciudadanía, pues señaló que “no les duele pagar el recibo”.

Tal como lo ha hecho en el pasado, el actual mandatario de Nuevo León, transfiere la responsabilidad de la solución de la crisis, ahora hacia la población general, mediante un video difundido por redes sociales, en el que pide a los ciudadanos ” cambiar sus hábitos” de consumo.

“Gobierno, sociedad, industrial, sector agropecuario, industrial, tú en tu familia, tú en lo particular, todos cambiar, cambiar la manera de pensar, cambiar nuestros hábitos, para que esto no vuelva a ocurrir, para que una crisis hídrica no vuelva a pasar”, expresa el emecista.

Aún cuando el planteamiento de García contempla en esquema de cuotas progresivas, el “plan maestro” propuesto no incluye el mismo tipo de medidas coercitivas para la industria o para el consumo agrícola, pero sí un sistema de multas para la población que “desperdicie” el agua.

El gobernador de Nuevo León también pidió a la ciudadanía reducir los tiempos de duración de las duchas y cuestionó que en plena crisis hídrica haya quien se bañe en 10 ó 20 minutos.

“¿Qué estás haciendo tú para cuidar el agua, qué está haciendo la industria y el sector agrícola […]Las duchas de 10 a 20 minutos no pueden seguir, porque es donde más se tira el agua. Por cada 10 minutos de regadera se gastan 200 litros de agua. Hay gente que se baña dos o tres veces por día”, mencionó el gobernador.

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